Llega un momento de la vida en el que sientes que ya tienes bien definida cuál es tu orientación sexual. Lo más probable es que al estar seguro de que eres gay o lesbiana, sientas el deseo de contárselo a tus padres y otros familiares. Después de todo, esto es algo sumamente importante para ti y ellos son las personas más importantes en tu vida. De modo que, hacer pública tu orientación te ayudará a vivir más tranquilo. Pero, ¿cómo y cuándo decirlo?

¿Cuándo y Cómo decirlo?

Hay que poner en orden las ideas y tener claro qué es lo que les quieres decir. Es muy importante que no sientas vergüenza por tu orientación sexual. Este tema tiene cada vez más aceptación y la sociedad se ha vuelto más abierta y tolerante.

Algo que debes tener en cuenta al momento de hablar del tema, es la actitud con que lo harás. Debes expresar que así eres feliz y que quieres compartir con ellos esa felicidad. Háblalo como algo positivo. Muéstrate calmado ante las críticas o comentarios inesperados sobre la homosexualidad, pero no permitas que te insulten o falte el respeto. Si esto pasa, lo más sabio es retirarte e intentar hablarlo de nuevo en otra oportunidad.

No prepares una reunión especial, porque la expectativa será tanta que empezarán a formarse la idea de que vas a dar una mala noticia. Más bien, busca una ocasión cotidiana. Pudieras incluso tantear el tema y hablar con tus padres sobre la homosexualidad en general; así sabrás qué piensan al respecto.

Si te das cuenta que tu padre o tu madre es más flexible que el otro, tal vez te convenga contárselo primero y pedirle consejos sobre cómo abordar el tema con el otro progenitor. Pero, como de seguro no le gustará pensar en la idea de que le has dejado de último para contarle la noticia, no dejes pasar mucho tiempo después de haber hablado con uno para informar al otro.

¿Y si no obtienes el apoyo esperado?

Piensa que seguramente tus padres han sido criados de una forma distinta a la generación actual, que ya va entendiendo que ser homosexual no es un problema ni enfermedad y que puedes querer a quien quieras sin importar su sexo.

Algunas veces, la familia acepta la noticia satisfactoriamente y solo desean que seas feliz sin importar tu orientación sexual. Pero tal vez hayan sido educados bajo la idea de que solo se puede querer a alguien del sexo contrario. Si aún así son dados al diálogo, puedes intentar explicarle que tú eres feliz de esta forma. Deja claro que no es cuestión solo de sexo, sino de amor y felicidad.

Ahora bien, existe la posibilidad de que se cierren completamente al tema. Si esto ocurre, no trates de bombardearlos con el asunto. Si ya lo contaste, no hay más que hacer aparte de vivir la vida y ser feliz como tú quieras, haciendo todo lo posible para que tu estilo de vida no deteriore tu relación con ellos.

Seguramente, algunas veces intentarán que cambies de opinión o que salgas con alguien del sexo contrario. Ante esto debes recordarles con mucho tacto cuál es tu situación y pedir respeto por la misma.

Hay padres que quieren controlar cada aspecto de la vida de sus hijos. Si no aceptan esta faceta de tu vida, ¿quién lo hará?

Busca apoyo de otros familiares y amigos. Rodéate de gente que te quiera, no por lo que haces, sino por lo que eres.

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