Aunque suene un término fuerte, cualquier persona entre los 18 y los 30 años puede llegar a vivir ese momento tortuoso en el que la deuda es mayor que los ingresos y no queda dinero para nada, absolutamente nada.

Suele suceder que las personas, una vez tienen su primer trabajo, abrazan la independencia financiera y consideran que es el primer paso para realmente hacer lo que tanto quieren y de la forma como quieren, lo que implica comprar satisfaciendo gustos, empezar a viajar como si no hubiera un mañana o simplemente salir de rumba casi que todos los días de la semana.

Incluso, muchos jóvenes lo hacen no sólo porque creen tener el dinero para hacerlo, sino también porque cuentan aún con el apoyo económico de sus padres. Pero en la vida, siempre llega ese momento que toda persona vive en la que no queda un solo peso en la billetera y la cuenta bancaria, incluso, tiene un saldo negativo porque no se ha pagado la cuota de manejo. A eso también súmele la deuda de la tarjeta de crédito que no podrá pagar.

A todos los jóvenes les ha sucedido o les habrá de suceder en mayores o menores dimensiones. Y aunque es un momento crítico en el que realmente parece que todo se complica cada vez, es también una lección de vida que hay que aprender a ver, asumir y afrontar con las responsabilidades que trae consigo.

Quizás es una etapa de “despertar” obligado y que le puede demostrar la importancia de mantener en orden sus finanzas. Claro, no necesita llegar al límite de declararse en bancarrota, pero sí es un momento en el que tendrá que abandonar muchas comodidades y gustos para salir adelante.

Así, aquí le ofrecemos unas sugerencias con el fin de evitar llegar a ese abismo y empezar a asumir con una mayor responsabilidad y optimismo todos los consejos y ayudas financieras que hoy en día recibe y que quizás no reconoce su valor como debiera, según Elite Daily, Though Catalog y Next Shark:

• La generosidad, siempre bienvenida

Ya sea porque alguien le ofrezca una ayuda económica de algún tipo (desde una invitación a un almuerzo hasta un mercado) o simplemente que se negaron a recibir dinero de su parte, son actos que tiene que aprender a valorar y a agradecer por todo este tipo de ofrecimientos.

Esto no sólo le ayudará a asumir otro tipo de costos, sino que usted empezará a asumir la vida desde una perspectiva distinta en la que puede encontrar gente que realmente lo apoye en todos sus proyectos y que tengan verdaderas intenciones de colaborar en su vida.

• El valor de las experiencias

Especialmente de aquellas por las que a veces ni siquiera necesita pagar. Aunque un concierto puede ser un gasto bastante costoso o un viaje al exterior le ayudará bastante, lo importante es ser consciente de cómo todo ese tipo de experiencias pueden aportarle a su vida y que son únicas en su vida (a pesar de que luego intente repetirlas, ya no serán iguales).

Esto implica que si hoy usted tiene la opción de pagar por un almuerzo costoso, valórelo y disfrútelo sin críticas ni remordimientos o si sencillamente un día se quedó sin dinero y tuvo solamente para un café de desayuno, aprécielo también.

• No sea tacaño

Aunque tenga dificultades económicas, procure reconocer siempre lo que la gente se merece: ya sea por los $10.000 que aún le debe a su mejor amigo por la salida de la vez pasada o porque su papá le hizo el favor de comprarle algunas cosas para el mercado. Elite Daily señala que esta es una de las lecciones más importantes cuando está al borde de la quiebra o simplemente “apretado de dinero”, ya que el dinero también tiene una especie de “karma”: “lo que da, se le devuelve”.

• Aprecie lo que ya tiene

Puede sonar a cliché, pero es cierto. “Uno solo sabe lo que tiene hasta que lo pierde” y esto también implica reconocer que hay muchos gastos de los que se puede privar, aprovechando que ya cuenta con otros que le ofrecen la misma utilidad como, por ejemplo, la ropa. La estrategia con esto es imaginar su vida sin ciertos beneficios o comodidades que no tiene para saber que son bastante útiles y facilitan su vida.

• Las cuentas claras

Cuando usted empieza a gastar sin tener presente qué necesita y para cuándo lo necesita, está yendo directo al camino de la bancarrota. Para ello, los presupuestos son las herramientas más útiles que le permitirán manejar su dinero con la total confianza de que al final de mes aún va a tener, al menos, para sus gastos diarios. Pero un presupuesto nunca funcionará si usted no lo toma enserio o dice “sí, lo hago luego”. Esto requiere disciplina, tanto como cuando estaba aprendiendo las tablas de multiplicar o un nuevo idioma: constancia y ejercicios diarios.

• Planifique sus salidas

Una de las reglas fundamentales para no verse “apretado de dinero” es planificar las cosas. Así, por más de que sus amigos le escriban un Whatsapp a las 9 o 10 de la noche invitándolo a salir, esto representa gastos que usted no tenía estimados (a no ser que en su presupuesto usted ya se conozca y tenga un fondo para este tipo de salidas) y van a representar, en unos días, un hueco en sus finanzas. No tenga miedo de decir que no, si las posibilidades no se dan.

• El tiempo es dinero

Cada momento en el que usted permanezca estático, sin moverse o pensar ideas para crear más dinero, está perdiéndolo. Si actualmente cuenta con un empleo, debe calcular cuánto cuesta una hora de trabajo y haga cuentas cuánto tiempo puede estar perdiendo si se queda estático sin pensar absolutamente en nada.

• La vida no es justa

Hay personas que “nacen en cunas de oro” con oportunidades de educación y laborales mucho mejores a las que usted va a tener o tiene. Y esa es una verdad que tiene que asumir sin tener que echarse a la pena por ello el resto de su vida. Pero recuerde que, como dijo Bill Gates, “si nace pobre, no es su culpa; pero si muere pobre, sí lo es”. Con esto, la idea es que usted empiece a asumir una actitud de aprovechar al máximo sus habilidades y virtudes para ponerlas a su favor en su vida financiera.

• Todo el mundo es un esclavo del dinero

Para la gran mayoría de la población mundial el dinero hace a la felicidad, porque facilita una gran posibilidad y condiciones que les permite satisfacer sus necesidades y sus caprichos. Pero he ahí la misma clave para que las personas terminen quebradas: desde que se levanta solamente considera ir a trabajar por ganar dinero, pero no hay una mayor capacidad de reconocer la posibilidad de disfrutar el camino y valorar cada instante y esfuerzo que hace para lograr su sueldo.

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