El parque nacional Canyolands, ubicado en Utah, Estados Unidos, es un escenario precioso. La erosión de la tierra causada por el río de Colorado y sus afluentes dieron origen a paisajes coloridos e innumerables cañones y mesetas. Sin embargo, entre sus rocas y cuencas se esconden misterios que han desvelado por décadas a científicos e investigadores. En la segunda temporada de Secretos de la NASA puedes oírlos de boca de los mismos expertos.

Una parte del suelo del parque nacional está cubierta de una delgada capa compuesta de un extraño material negro y brillante. Esto ha llamado la atención de los geólogos. El origen de esta sustancia es una incógnita, ya que no forma parte de ningún material o proceso natural conocido del planeta Tierra.

Carol Cleland, una investigadora de la Universidad de Colorado, ha hecho varios estudios sobre esta capa en la superficie y afirma que puede tratarse de microorganismos vivos totalmente desconocidos por los seres humanos, y explica que el problema es que la tecnología con la que se cuenta no puede detectarlos porque poseen un ADN absolutamente diferente al nuestro, lo que da indicio de que se trata de una forma de vida distinta.

Pero lo más misterioso de todo es que el único equivalente de esta capa se encuentra en el suelo del planeta Marte. En ambos casos los microorganismos tienen componentes de hierro y magnesio, junto con material orgánico. Desde la NASA creen que la presencia de esta superficie en Marte fue provocada por procesos biológicos. Sin embargo, éstos nunca se produjeron en la Tierra.

Es muy difícil explicar cómo ambas superficies pueden tener una composición tan idéntica. ¿Puede suceder que microorganismos extraterrestres, formas de vida alienígenas, estén frente a nosotros y no las estamos viendo o no seamos capaces de reconocerlas? El misterio se hace más grande si consideramos que en el mismo parque nacional existe una serie de figuras rupestres: extraños símbolos que se encuentran dibujados en las rocas y que datan de miles de años atrás.

Se creía que estos pictogramas habían sido realizados hace 10 mil años, pero las últimas investigaciones afirman que son de hace 2 mil. Las 25 figuras rupestres, ubicadas en el cañón Horseshoe, están plasmadas en un panel de roca de 61 metros de largo y 4,6 metros de alto, de muy difícil acceso. Son representaciones de seres extraños, de gran tamaño, con ojos grandes.

Algunas parecen animales, otras son incomprensibles. Si se las ve en forma completa, parecieran ser la recreación de una escena en la que las figuras más humanas parecen encontrarse con otras cuyo aspecto aparece desdibujado.

Estas figuras enigmáticas abren un nuevo abanico de preguntas: si el arte rupestre reflejaba aquello que los pobladores veían, ¿a quién o a qué representaban estos pictogramas extraños? ¿La escena habla sobre un encuentro con seres de otro planeta? ¿Cuál es su relación con los microorganismos desconocidos que están sobre el suelo? ¿Estamos ante una pista sobre presencia alienígena?

El misterio está abierto. Si quieres indagar más sobre estas incógnitas no te pierdas la segunda temporada de Secretos de la NASA.

¡Compártelo en tus Redes!

COMPARTIR