El término “Bon Bril” se usa para aquellos jóvenes que aplazan la independencia mucho después de comenzar su edad adulta, ya que siguen apegados a su familia. Cada vez son más los jóvenes que viven con sus padres después de los 25 años, sobre todo por las exigencias de esta etapa de la vida.

Aunque la adultez no se puede medir después de que los hijos deciden salir de la casa de sus padres, sino también hay una serie de factores que se deben tener en cuenta como la estabilidad e independencia económica, tener un trabajo estable y tener un lugar apropiado donde vivir.

Algunos opinan que deben comenzar a ser independientes terminada la universidad, si ya tienen un buen empleo o si ya tienen cierta edad otros dicen que a los 30 años es la mayor edad en que una persona pueda quedarse con sus padres.

Economía

El mayor coste de los productos, la inestabilidad económica del mundo y la falta de empleo son algunas de las razones por la que los hijos puedan quedarse más tiempo con sus padres. Bank of America ha determinado que 800 millones de personas entre los 18 y 34 años aún dependen económicamente de sus padres. Esto ha sobrepasado fronteras y se ha convertido en una tendencia mundial.

Además, el estilo de vida que estos adultos jóvenes quiere llevar también puede ser un factor importante. Ahora los jóvenes quieren viajar, salir de fiesta o estudiar en el extranjero, objetivos que sólo pueden lograr si continúan siendo dependientes de sus padres.

El hogar es importante

Otro fenómeno interesante es el hecho de que muchos de ellos decidan quedarse, ya que disfrutan de su compañía o no quieren dejarlos solos. Hay casos en que son los padres no quieren que sus hijos se alejen por miedo a que los olviden y por eso los jóvenes deciden quedarse.

Cuando saber que ya es un problema

En otros casos, los hijos no se van de la casa por la inseguridad causada por los mismos padres, al tener actitudes posesivas y controladoras. Los padres deberían enseñar a los hijos desde una edad temprana que la vida es difícil y que deben aprender a sobrellevarla.

Esto se logra cuando los padres no resuelven los problemas menos graves a los que se puede enfrentar un adolescente. Esto ayuda a aumentar la confianza y la autoestima de los muchachos para que en un futuro estén listos para afrontar la vida independiente. Además, los padres deben reforzar la confianza de sus hijos demostrando que confían en ellos y educándolos de la manera correcta.

Cómo identificar a un Bon Bril

Si tienes a un hijo de 30 años o más aún en tu casa, responde las siguientes preguntas con la mayor franqueza que puedas: ¿Cuándo fue la última vez que arreglo su habitación? ¿Se molesta si no hay comida lista? ¿No es capaz de pagar una factura en la casa? ¿Aún tiene actitudes de adolescente?.

Si la mayoría de las respuestas fueron afirmativas o no tiene respuestas para ellas es muy probable que tenga a un Bron Bril en su casa. Sin embargo, estas no son reglas generales para todos los casos, si tu como padre deseas apoyar a tu hijo para que cumpla sus metas no hay ningún problema, siempre y cuando respete su autonomía.

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