“La predicción es muy difícil”, decía el gran físico danés Niels Bohr, “especialmente si se trata del futuro”.

No obstante, otro físico, William Poundstone, quien se ha dedicado a estudiar la conducta humana, notó que se puede casi predecir la conducta de la gente que está tratando de ser impredecible.

“Los seres humanos no son buenos para tomar decisiones verdaderamente aleatorias, sea escogiendo los números de la lotería o jugando cartas”, señala.

Y, agrega, cuando se trata de los exámenes que ofrecen varias respuestas para escoger la correcta, puedes aprovecharte de eso para sacar las calificaciones más altas, si sabes cómo hacerlo.

¿Tentador? Démosle la palabra:

Desesperado¡No te desesperes! Recuerda que los humanos tendemos a ser predecibles.

Nuestros destinos en la escuela y más allá a menudo se deciden con cuestionarios, exámenes finales o profesionales, pruebas y exámenes.

Si te quedas atascado en una pregunta, a menudo sientes que no puedes hacer más que adivinar.

Pero, ¿será que hay patrones ocultos que te pueden indicar cuál es la respuesta con más probabilidades de ser la correcta?

Eso es lo que quise averiguar.

Tomé una muestra de 100 exámenes -34 de establecimientos académicos y 66 de otras fuentes-, con un total de 2.456 preguntas.

Los tests incluían desde los universitarios y profesionales hasta uno de Cosmopolitan, pasando por pruebas de seguridad y cuestionarios de diarios sobre noticias.

Busqué estrategias que puedan ayudar a quien está adivinando y computé cuán útiles pueden ser.

¿Por qué es posible hacerlo? Porque aunque las instrucciones que le dan a los educadores es que varíen la ubicación de la respuesta correcta de una manera aleatoria, pocas veces les dicen que eso es más fácil decirlo que hacerlo.

¿Verdadero o falso?

Empecemos con este tipo de exámenes, que les gustan a los profesores pues son los más fáciles de hacer y de calificar… y, desde la perspectiva de quien está adivinando, eso es bueno.

Verdadero o falso¿Cuál es la estrategia para tener más chance de contestar correctamente las preguntas que no sabemos?

Según lo que noté, hay dos patrones evidentes.

Uno es que las respuestas “verdaderas” son más comunes que las “falsas”: 56% a 44%.

Eso es fácil de explicar. Las afirmaciones verdaderas se vienen a la mente más fácilmente. Recordar una veracidad es más fácil que inventar una falsedad.

El otro patrón es que hay más alteración verdadero-falso-verdadero-falso que en una secuencia realmente aleatoria. Es decir, el chance de que la respuesta siguiente sea diferente de la presente es 63%.

Entonces, asumiendo (y esperando) que no vas a estar adivinando todas las preguntas, en la mayoría de los casos sabrías las respuestas a las preguntas que van antes y después de las difíciles. Eso permitiría que te valieras de la siguiente estrategia:

  • Responde primero todas las respuestas que sabes, antes de empezar a adivinar.
  • Fíjate en las respuestas que sabes de las preguntas que van antes y después de la que no sabes. Si ambas son iguales (por ejemplo, falsas), apuéstale a lo opuesto (verdadera).
  • Si las respuestas de antes y después son distintas, apuéstale a “verdadera” (pues la tendencia es que haya más de éstas).
Varias posibilidades

Hay mucho folclore acerca de la mejor forma de adivinar en los tests de selección múltiple.

Selección múltiple

Basado en mi recopilación de datos, en exámenes con tres opciones, todas tienen casi la misma probabilidad de ser correctas.

Con cuatro opciones, la segunda era un poco más favorable, pues era la correcta alrededor del 28% de las veces, comparado con 25% de las otras.

Con cinco opciones, la última fue la correcta en el 23% de los casos, y la del medio, sólo en el 17%.

Eso parece indicar que quienes hacen los exámenes intuitivamente pueden mantener bien las proporciones con tres opciones pero no tanto cuando son más.

Eso concuerda con resultados de otros experimentos que indican que la calidad de la asignación por azar se reduce a medida que el número de opciones aumenta.

Otra cosa que me sorprendió fue que las respuestas “ninguna de las anteriores” o “todas las anteriores” tenían más posibilidades de ser correctas.

Además, la opción más larga a menudo es la correcta. Eso puede ser porque quienes escriben los exámenes tienen que asegurarse de que las respuestas sean indisputablemente correctas y eso a menudo requiere de cierto lenguaje calificativo. Con las respuestas erradas quizás no se tomen tanto trabajo.

Entonces…

Como los tests de verdadero-falso, los de selección múltiple tenían demasiada alternación.

ejecutivo felizLo mejor es hacer todo para estar preparado.

Fue común encontrarme con pruebas cortas en las que ninguna respuesta correcta se repetía de seguido. Así que, por ejemplo, en los tests con tres opciones, la correcta era la misma que la anterior sólo el 25% de las veces.

Eso implica que quien está contestando el examen puede acertar cuando adivina con sólo evitar repetir la respuesta de la pregunta anterior.

Y una regla final: siempre confía en tu instinto. Funciona, incluso sin un sistema.

Cuando no tengas ni idea, pregúntate cuál de las respuestas te suena mejor. Las respuestas correctas tienen más posibilidades de parecer conocidas, quizás porque las supiste en algún momento pero se te olvidaron. Lo que te queda es una sensación de déjà vu, así que escoge esa.

Y una advertencia: ninguno de estos trucos reemplaza la preparación, por supuesto. Pero si, aunque te hayas esforzado mucho, te sorprenden con algo que no recuerdas o no sabes, quizás no está mal recurrir a los instintos y en un sistema para adivinar.

¿Y en los juegos?
Tenis
Papel, tijera o piedra

Este juego de niños parece trivial, pero ha sido usado para decidir quién se queda con grandes negocios: en 2005, una empresa electrónica japonesa le pidió a las casas de subastas Christies y Sotherby’s que lo jugaran para decidir cuál vendería su colección de arte, valorada en US$20 millones.

Los hombres tienden a escoger la opción más “masculina”, es decir, piedra, mientras que las tijeras son las menos populares para ambos géneros.

Por esas razones, la opción más segura es ‘papel’, pues lo más probable es que ganes o empates.

Otro truco es decir lo que escogiste en voz alta; tu oponente pensará que estás mintiendo y escogerá de manera menos sabia.

Juegos de cartas

En juegos como el póker, mucha gente no finge aleatoriamente.

Al ser descubiertos, los novatos tienden a evitar hacer lo mismo de nuevo.

Los jugadores más avanzados pueden fingir dos o tres veces seguidas, pero después, la mayoría deja de hacerlo por miedo a que parezca que siguen un patrón.

Tenis

Lo más probable es que la dirección del servicio alterne, especialmente cuando se trata de un novato.

Para hacer que tus saques sean aleatorios, puedes usar los segundos de tu reloj, aconseja Poundstone. De 0-30 segundos, sirve a la derecha; de 30-60, a la izquierda.

Si estas pistas te parecen demasiado simplistas, te recuerdo el sabio consejo del gran observador de la literatura, Sherlock Holmes: “El mundo está lleno de cosas obvias que nadie, ni por casualidad, observa jamás”, dice en “El sabueso de los Baskervilles”.

No te garantizarán el éxito, pero un poco de conocimiento de las previsibilidades pueden darte la ventaja.

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