An investor reads a newspaper before a screen showing share prices at a securities firm in Hangzhou, in eastern China's Zhejiang province on August 24, 2015. Shanghai shares nosedived 8.49 percent on August 24 as Beijing's latest market intervention failed to restore confidence, with concern mounting about the stalling economy. CHINA OUT -- AFP PHOTO (Photo credit should read STR/AFP/Getty Images)
No hay que presionar el botón de pánico a causa de la crisis financiera de China todavía: el gobierno tiene algunos trucos bajo la manga.

En los últimos meses, Beijing batalla para combatir una caída en el mercado de valores y los signos de una fuerte desaceleración en su economía, lo cual incluyó permitir una sorpresiva devaluación de su moneda.

[La incertidumbre se aceleró este lunes, pues los mercados financieros tuvieron severas caídas por los temores de que el Gobierno sea incapaz de mantener la actividad económicas].

Aún así, la segunda mayor economía del mundo tiene mucha capacidad de reacción. Estas son cuatro herramientas que los analistas dicen que China podría implementar para estimular la actividad.

1) Acciones del Banco Central

El Banco Popular de China podría bajar las tasas de interés, haciendo que sea más barato tomar préstamos. También podría reducir la cantidad que los bancos deben mantener en reserva, dijo Khiem Do de Baring Asset Management. Eso les permitiría prestar más a empresas y hogares.

Ambas opciones “aumentarán la liquidez en la economía y también… en el mercado de valores”, dijo.

2) Inversión en infraestructura

A pesar de la rápida urbanización, China aún necesita más infraestructura: en carreteras, autopistas, trenes subterráneos, abastecimiento de agua, salud y mucho más.

“La inversión en infraestructura puede mejorar la rentabilidad general del capital físico y humano de una economía, y por lo general ocurre durante —no después— de un periodo de rápido desarrollo e industrialización de un país”, dijo Wang Tao de UBS. “En el corto plazo, la inversión en infraestructura podría contribuir directamente al crecimiento del PIB”.

Dicho gasto no garantiza el crecimiento en el largo plazo, pero podría comprarle a China algo de tiempo hasta que la inversión empresarial y el gasto del consumidor se recuperen.

3) Más estímulo fiscal

A pesar de que eso inflaría la deuda pública, “por el momento (China) todavía tiene espacio para aumentar el gasto fiscal”, escribieron analistas de UBS. Eso es porque China todavía tiene un déficit presupuestario relativamente bajo en comparación con otras de las principales economías.

Por ejemplo, Beijing podría considerar reducir impuestos, lo cual ayudaría a impulsar el consumo, dijo el economista en jefe de Deloitte para China, Xu Sitao.

De cara al futuro, los expertos esperan que el país revise sus políticas presupuestarias y fiscales en una crucial reunión política en octubre.

4) Fuegos artificiales políticos

El Comité Central del Partido Comunista de China se reunirá este otoño para aprobar su plan de cinco años para 2016-2020.

Si el Gobierno central logra proponer recomendaciones de políticas eficaces a partir de la reunión —o al menos da la apariencia de haberlo hecho— hay una posibilidad de que eso restaure la confianza en el crecimiento, escribió el economista de BNP Paribas Xingdong Chen en una nota de investigación.

Una de los medidas de política más importantes sería reformar las empresas estatales para combatir la ineficiencia y el despilfarro, dijo Chen.

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