Aunque parezca increíble o muy raro por el amor que sientes por tus hijos, los niños ejercen cierta manipulación hacia los padres desde que son pequeños. ¿Pero qué es manipular? Es la acción de influir en alguien para lograr obtener algo de esa otra persona sin tener, a veces, que pedirlo.

Mamá, ¿recuerdas cuando tu hijo era apenas un bebé? ¿Piensas que te manipulaba? Revisa aquellas fotos del día de la madre en el que apenas tenía unos cuantos meses y entenderás que tu hijo o hija lo ha logrado en más de una  ocasión, sea a través del llanto o de sus gestos. Cuando un bebé nota que mamá o papá está estresado o con ansiedad  y accede ante su pedido, continúa dicha práctica.

Si un niño de dos años quiere un juguete o más frutas, comienza a llorar descontroladamente, y de pronto se lanza al suelo. Solo hace falta que los padres se angustien y le den lo que quiere, para que termine el berrinche.

Entonces, ¿qué pasa con mamá? ¿Porque a veces ese amor de madre nos lleva a complacer a los hijos en todo, a tenerles una compasión desmedida y acceder a sus demandas?

La respuesta es sencilla, nosotras lo cargamos por nueve meses. Cuando llega a nuestras manos entendemos que es un ser frágil que necesita mucho amor y cuidados. Ojo, no puedes permitir que ese sentimiento, te haga débil antes las exigencias y manipulaciones de los pequeños.

Los niños a edad temprana ya saben cómo conseguir lo que quieren de los padres, porque su mecanismo es llamar la atención.  “En principio, se trata de conductas normales que les sirven para adaptarse al ambiente. Pero el problema está servido cuando al analizar dichas conductas, éstas van asociadas a un acentuado grado de antojo, capricho, salirse con la suya, desgaste de los padres o abuelos para conseguir lo que quieren. La gran perseverancia y la tenacidad características de la infancia hacen el resto”, expone el psicólogo y terapeuta familiar Ángel Peralbo, en Tu Pediatra nº 38.

Inclusive, Peralbo expone que las formas de manipular de un menor son diversas. Van desde lágrimas falsas, berrinches, decirte con quién quiere salir o no, ser selectivo con cómo y qué va a comer.

Por su parte, la psicología María Josefina Hevia L., de CESMERR, considera que la manipulación infantil está presente durante el desarrollo de la vida de un niño. Es decir, ya que solo con el llanto puede hacer a mamá o papá que no lo deje en el cuna y lo lleva de nuevo a sus brazos. Pero, conforme pasa el tiempo, Hevia explica que el pequeño que tiene dos años usa la manipulación como una lucha de poder.

¿Qué debes hacer mamá para que tu niño no te manipule?

“En esta relación, los padres pondrán en juego diferentes estrategias para hacerle entender a su hijo hasta dónde puede llegar. En cambio, en el niño, se irán desarrollando los mecanismos necesarios para ir formando y delimitando su yo o individualidad. Por esto último, es importante tener un especial cuidado en cómo se enfrentan las situaciones difíciles con el niño, especialmente cuando existen diferencias de opinión entre lo que piensa la madre y el padre”, expone la psicóloga en su columna La manipulación en los niños.

Consejos prácticos

Si deseas que la actitud cambie, toma en cuenta estos puntos que resalta Peralbo.

1. Debes estar firme cuando le dices que no.

2. Controla tus emociones, sobretodo el coraje y el estrés.

3. Enséñalo desde edad temprana a pedir las cosas con amor y respeto.

4. Ambos padres tienen que estar en el mismo canal. Ambos ser firmes al decir no.

De no poder controlar la situación consulta con el pediatra de tu hijo o un psicólogo infantil.

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