Businesswoman Counting Bank Note

No te rompas la cabeza: hay sólo dos formas de enriquecerse. Al menos eso es lo que asegura Thomas C. Corley, un experto que entrevistó a 350 personas acaudaladas durante cinco años.

Según Corley, esas dos vías son:

-Vivir por debajo de tus posibilidades, o sea, gastar menos de lo que ganas.

-Ampliar tus posibilidades, o ganar más de lo que gastas.

La mayoría de las personas, dice el especialista, optan por la primera vía. Pero esta no es tan fácil de adoptar como parece. Se interpone en el camino algo que el experto denomina “pobreza por asociación”.

Casi todos nuestros hábitos están determinados por las personas influyentes en nuestro entorno: padres, maestros, familiares, amigos, compañeros de trabajo y vecinos. Es muy probable que las personas que te rodean tengan tus mismas limitaciones a la hora de administrar el dinero.

En otras palabras, si tus amigos son derrochadores, es muy probable que te contagien con sus costumbres.

“Lo que descubrí en mi investigación”, asegura Corley en entrevista con Business Insider, “fue que a la mayoría de nosotros nunca se les enseñó el hábito de vivir debajo de sus posibilidades. Parece que a muy pocos les gusta hablar de dinero”.

Pero las personas con más éxito financiero tienen mucho cuidado al escoger a  su entorno más cercano.

“Una de las señales de identidad en mi estudio de quienes se convirtieron en millonarios por sí mismos fue el esfuerzo consciente que hicieron en asociarse con personas de ideas afines. Si una relación cercana era un derrochador, limitaban la cantidad de tiempo que pasaba con ese individuo”, indicó Corley, autor del libro Rich Habits Study (Estudio de hábitos de los ricos).

“Si quieres adoptar buenos hábitos de dinero, tienes que asociarte con individuos que poseen esos hábitos, y disociarte de los que no”, precisó. “Si todas las asociaciones cercanas que haces en la vida comparten tu deseo de vivir debajo de sus posibilidades, es muy probable que sus buenos hábitos financieros se convertirán en tus buenos hábitos de dinero”.

Pero también debes estar consciente de que acumular riqueza no es algo que sucede de la noche a la mañana. Según la investigación de Corley, como promedio le toma ¡32 años! a una persona.

El 52% de sus entrevistados demoró 38 años en ser acaudalados y el 21%, 42 años para. Sólo un puñado, el 4%, se hizo rico en menos de 27 años.

El 76% de los millonarios estudiados por Corley surgió de la nada, a través de su esfuerzo y habilidades. El 31% provenía de hogares pobres y el 45% de la clase media.

Y todos ellos dieron mucha más importancia a sus amistades de la que nos imaginamos.

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