Sus vacaciones de verano podrían costarle un dineral. Sin embargo, buena parte de la diversión ocurre ahora, antes de gastar el dinero.

Esa es una de las observaciones de las investigaciones académicas sobre el dinero y la felicidad. Gracias a esas investigaciones, tenemos una buena idea de cómo exprimirles más placer a los dólares que gastamos. ¿Quiere tener unas estupendas vacaciones? Pruebe estas nueve estrategias.

1. Comience a soñar. Un estudio de investigadores holandeses publicado en 2010 descubrió que las vacaciones incrementaban la felicidad. No obstante, el mayor impulso ocurría antes de que empezara el viaje.

“La mejor parte de las vacaciones es planearlas”, anota David Schkade, profesor de gestión en la Universidad de California en San Diego. “Uno contempla las posibilidades”.

Conforme reflexiona sobre lo que hará en las próximas vacaciones largas, se puede imaginar todos los lugares que podría visitar y todas las cosas que podría hacer y así, en efecto, disfrutar una gama de vacaciones distintas. Un consejo: No se lleve a su cónyuge en un viaje sorpresa. Quizás usted disfrute meses de anticipación, pero su pareja no los gozará.

2. Tome dos, o incluso tres. “Quizás tenga sentido tomarse tres vacaciones más pequeñas en lugar de una grande”, dice Sonja Lyubomirsky, autora de “The How of Happiness” (algo así como El cómo de la felicidad) y profesora de psicología de la Universidad de California en Riverside. “De esta manera, tiene tres períodos de anticipación”.

Las vacaciones no son baratas: el año pasado, los estadounidenses anticipaban gastar US$1.246 por persona, según una encuesta de American Express. ¿No está seguro de si le alcanza para tomarse múltiples vacaciones? Podría encontrar el dinero recortando otros gastos, especialmente en posesiones materiales.

Las investigaciones nos dicen que obtenemos mayor felicidad de experiencias que de cosas. Un motivo es que nos acostumbramos rápidamente a una casa más grande y a un mejor auto, por lo tanto nuestra felicidad inicial disminuye rápidamente. En cambio, recordamos las experiencias —como vacaciones— con mayor cariño con el tiempo, a medida que nos olvidamos de los problemas que experimentamos y los puntos positivos figuran con mayor prominencia en nuestra memoria.

3. Dé un poco. Las investigaciones señalan que nos sentimos más contentos si participamos en actos de bondad. Uno puede incorporar esta idea a sus planes de vacaciones uniéndose, por ejemplo, a una organización que construye viviendas en otra parte de su país o incluso en otra parte del mundo.

4. No vaya solo. El tiempo con amigos y familiares es un enorme aportador a la felicidad. ¿Quiere que sus vacaciones sean especiales? Quizás podría invitar a sus hijos adultos o hacer gestiones para ver a viejos amigos en sus viajes.

“El aspecto social es una parte sorpresivamente grande de por qué las experiencias son mejores”, dice Schkade. “Si está en un viaje de negocios y tiene un día para salir como turista, intente pasar tiempo con otra persona o únase a un grupo turístico”.

5. Saboree el momento. Uno puede aumentar la felicidad durante sus vacaciones si se detiene ocasionalmente a “oler las rosas”, aconseja Lyubomirsky. Eso podría implicar hacer una pausa durante su caminata por la sierra o su paseo por París, y valorar lo afortunado que es de estar allí.

6. Trabaje un poco. Debido a los smartphones y las laptops, es difícil escapar del trabajo por completo. Sin embargo, eso no es necesariamente algo malo, siempre y cuando lo separe. Por ejemplo, podría reservar 30 minutos al día para revisar e-mails urgentes de la oficina. Eso le dará un mayor sentido de control, y el tiempo fuera le podría ayudar a valorar más cuando apague su computadora y regrese a sus vacaciones.

7. Tome selfies. Más tarde, puede usar esas fotos para recordar los buenos momentos que pasó y extraer mayor placer del dinero que gastó.

“La gente toma muchas fotos del sitio, pero menos de ellos mismos allí”, dice Schkade. “Ese es un error. Esto hace que sea más difícil acordarse de uno mismo allí”.

8. Prepárese para el regreso. El estudio holandés antes mencionado halló que los buenos sentimientos de las vacaciones se evaporan rápidamente, probablemente porque las personas regresaron de inmediato al estrés de su trabajo.

¿Qué hacer? “Hay dos cosas que podrían funcionar”, me dijo en un e-mail Jeroen Nawijn, uno de los autores del estudio e investigador de la Universidad de Breda NHTV en Holanda. “Una es no reanudar el trabajo inmediatamente después de regresar a casa”, para reducir el estrés de desempacar, lavar la ropa, etc. “La otra es intentar evocar recuerdos del viaje al ver fotos, souvenires (y) publicar cosas en las redes sociales”.

9. Comparta con los demás. ¿No está seguro de si quiere irse de viaje con sus amigos? De todas formas puede compartir sus vacaciones con ellos al invitarlos a cenar cuando regrese. Esto le dará la oportunidad de sacar las fotos de nuevo, entretenerlos con sus anécdotas y obtener un poco más de felicidad de sus dólares gastados en las vacaciones.

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