Sepa qué hacer si su hijo no se despega y abusa del internet, el celular y los videojuegos.

La tecnología se creó para facilitar la vida de las personas, sin embargo, puede llegar a ser muy dañina para quienes generan adicción. Ese es uno de los problemas que enfrentan los padres de la actualidad con niños que, cada vez más, están rodeados de artefactos electrónicos.

Así lo afirma la sicóloga Martha Suescún, directora de la fundación Libérate, que ayuda a padres de familia a tratar todo tipo de adicciones. Y es que, dice la especialista, la dependencia a la tecnología puede llegar a desarrollar síntomas como cualquier otro vicio.

Suescún advierte que un padre debe empezar a preocuparse sobre el abuso a herramientas tecnológicas por parte de menores de edad cuando se usan para todo y en todo lugar; en la universidad o colegio, en la casa y hasta en situaciones en las que no deberían. Esa es la primera señal de advertencia.

El caso puede tornarse en adicción y dependencia cuando, por ejemplo, los niños y jóvenes recurren a la tecnología como un escape de la realidad, se privan de hacer otras actividades, sacrifican las relaciones familiares y sociales y se ponen irritables cuando no pueden hacer uso de esta.

Cómo saber si mi hijo es adicto a la tecnología

Suescún dice que es importante saber que la adicción a la tecnología se divide en tres: al internet, al celular y a los videojuegos. Cada una, sin embargo, refleja tipos de comportamientos similares, como no saber manejar el tiempo; necesitar cada vez más de su uso; o ponerse ansioso, agresivo o depresivo si se le niega el acceso.

Hay actitudes delatadoras, según la sicóloga: usar la tecnología como un escape de la realidad; mentir; afectar sus relaciones sociales y familiares; sacrificar actividades académicas o laborales o incluso las básicas, como el aseo, el sueño y la alimentación; y otras como obsesionarse con un determinado videojuego o personaje y tener problemas a causa de esto.

Si su hijo responde a la mayoría de estos puntos es hora de tomar cartas en el asunto, afirma Suescún. No en vano, de acuerdo con estudios realizados en España, la adicción a las nuevas tecnologías inicia a los 7 años y el 40 % de los jóvenes de ese país tuvo algún tipo de problema por el uso que le dan a estas.

Hay que aclarar que la dependencia a la tecnología se trata básicamente como cualquier otra adicción, pues genera en el afectado los mismos síntomas que un dependiente, por ejemplo, al alcohol. La diferencia está en que esta no es tóxica, lo que quiere decir que no genera daños físicos, ni depende de un componente químico. Su factor desencadenante suele ser un vacío que se intenta llenar con el uso excesivo de tecnología, dicen fuentes de Alcohólicos Anónimos consultadas.

Qué hacer si mi hijo es adicto

Lo primero que un padre debe hacer si detecta conductas dependientes en su hijo es poner límites. No se trata de negarle por completo el uso de la tecnología, como sí se haría con otro tipo de adicción. La idea es que el afectado pueda auto controlarse y saber en qué circunstancias es sano el uso de la tecnología y en cuáles no.

En ese sentido, es necesario establecer un horario en el que se contemplen actividades al aire libre y espacios en los que los niños puedan relacionarse con otras personas. Es muy importante que los padres dediquen un momento del día para compartir con sus hijos; lo recomendable es a la hora de la cena, pues en este espacio se pueden llenar los vacíos que en ocasiones llevan a la adicción.

Si la dependencia de su hijo es muy fuerte lo ideal es iniciar un proceso de intervención, afirma la especialista Suescún. El tratamiento se establece según la etapa del proceso en la que se encuentra el paciente.

En este tipo de tratamientos se manejan algunos principios de Alcohólicos Anónimos, como los doce pasos y la premisa de ‘solo por hoy’.

La finalidad es que el paciente logre hacer uso de la tecnología de una manera adecuada. Si bien en la sociedad actual es muy difícil alejarse de esta herramienta por completo, el afectado puede ser capaz de medir tiempos y sobre todo usarla para lo que la necesite, no para calmar su ansiedad o tristeza, apuntan en Alcohólicos Anónimos.

Cómo prevenir que mi hijo caiga en esta adicción

La doctora Suescún afirma que lo más recomendable es pasar tiempo de calidad con los hijos y crear espacios en los que ellos puedan expresar sus sentimientos.

Es muy importante también que los padres comprendan que son ellos quienes deben establecer los límites. Los niños no pueden ser quienes tomen la decisión sobre la clase de juegos o el tiempo que le dedican al uso de aparatos tecnológicos.

Por último, se debe tener en cuenta que el ejemplo es clave. Muchos padres no le prestan total atención a los hijos por estar inmersos en sus propios aparatos tecnológicos, así que si desea que su hijo use adecuadamente la tecnología, haga usted lo mismo.

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