Hraunfossar is a very beautiful Icelandic waterfall in the west of the island. It comes from the lava field and pours into the Hvita river with a incredibly blue water. Long exposure.; Shutterstock ID 163977113; Your name (First / Last): 56530; Project no. or GL code: Online Editorial; Network activity no. or Cost Centre: James Kay; Product or Project: online editorial article BIT2016 regions

El oeste de Islandia reúne todo lo que convierte a este país en un lugar único. Glaciares envueltos en nubes, escarpados campos de lava, atronadoras cascadas… a tan solo 2 h en coche de Reikiavik. A pesar de ello, es una región que no figura en los radares de los turistas. Puede que el 2016 sea el año del oeste, ya que Into the Glacier, una cueva de hielo artificial en el glaciar Langjökull, se abrirá al público. 

El oeste de Islandia está a tan solo 2 h en automóvil de la capital (Reikiavik), pero suele pasar desapercibido. Esta región tan amplia y variada captura todo lo mejor de la fauna y la flora que no se encuentran en los circuitos turísticos: glaciares envueltos en nubes, agrestes campos de lava atravesados por grandes tubos de lava, imponentes cascadas y verdísimos prados, ideales para montar a caballo. La península de Snæfellsnes, de 90 km de largo, y elParque Nacional Snæfellsjökull quedan coronados por el campo de hielo Snæfellsjökull, inmortalizado por Julio Verne en Viaje al centro de la Tierra. Además hay ballenas, focas, frailecillos y docenas de aves marinas.

Si bien Islandia ha visto crecer el turismo con cifras sorprendentes (¡un 24% solamente en 2014!) y se ha convertido en un destino de moda, la infraestructura no ha empezado a ajustarse a la demanda hasta ahora, con nuevas pensiones y cafés que van abriendo. En el 2016 se espera que el oeste reciba por fin la atención internacional que merece, ya que Into the Glacier, la cueva artificial del glaciar Langjökull, estará abierta al público y atraerá a visitantes a esta región emergente. ¡Habrá que ir antes de que lleguen las multitudes!

El oeste de Islandia deja al viajero elegir su propia aventura. ¿Explorar la nueva cueva de hielo en Langjökull, escalar el glaciar que inspiró a Julio Verne en el Parque Nacional Snæfellsjökull, obervar las colonias de frailecillos o contemplar las ballenas desde la península de Snæfellsnes? ¿O quizá preferirá ir hacia el interior, a Hallmundarhraun, un enorme campo de lava, para explorar el mayor tubo de lava del país en Víðgelmir?

El oeste de Islandia frecuenta la gran y la pequeña pantalla, de Hollywood a la HBO. Ben Stiller, por ejemplo, se desplaza en monopatín ante el Kirkjufell (el monte más fotografiado del país) en La vida secreta de Walter Mitty.También es posible ver fauna local (en especial una cabra islandesa de esta región que acaba siendo devorada por un dragón) en la serie Juego de tronos.

A medida que el turismo despega en el oeste de Islandia, la pregunta es cómo expandir la infraestructura turística sin perjudicar la belleza natural de la región. Establecimientos como la granja-pensión-residencia de artistas Fljótstunga intentan guiar a los visitantes por los vecinos campos de lava siguiendo prácticas ecológica y culturalmente sostenibles.

La granja de Bjarnarhöfn lidera la producción de hákarl (carne fermentada de tiburón), un plato tradicional islandés muy fuerte. El tiburón boreal, con el que se elabora este plato, es venenoso si se come fresco y la fermentación neutraliza la toxina. El pequeño museo de Bjarnarhöfn narra la historia de esta curiosidad culinaria. Una advertencia: el tiburón boreal, está en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la IUCN.

El oeste de Islandia destaca también por su rico patrimonio cultural. Posee la mayor concentración de yacimientos vikingos que quedan en el país. Una visita indispensable es el Centro del Asentamiento de Borgarnes, que ofrece una interesante visión de la historia del asentamiento islandés y la era de las sagas, y narra las sorprendentes aventuras de Egil Skallagrímsson (el protagonista de la Saga de Egil) y su familia, con hitos de piedra que marcan los escenarios originales de la historia. En el interior, Reykholt era el hogar de uno de los más destacados jefes tribales y sabios, Snorri Sturluson (que también murió aquí), autor de una gran parte de las sagas. La zona de Dalir, un panorámico paraje de campos sinuosos y escarpadas colinas esculpidas por el río, fue el escenario de la Saga de Laxdæla, una de las más populares sagas islandesas, mientras que, según cuentan, la granja Eiríksstaðir fue el hogar de Erik el Rojo, padre de Leifur Eiriksson, el primer europeo que llegó a América.

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