Según Asomóvil, el gremio de la telefonía móvil, el nuevo Plan Nacional de Desarrollo permitirá superar el atraso de infraestructura. Inversión del sector para este tema llega a $2 billones por año.

En el país hacen falta entre 7.000 y 10.000 antenas para mejorar la telefonía celular, de acuerdo con el presidente de Asomóvil (el gremio que reúne a los operadores Claro, Tigo-Une y Movistar), Sergio González, quien cita cifras de la Agencia Nacional de Infraestructura.

El líder gremial anota que en buena parte este rezago obedece a las trabas que las compañías tienen para instalar la infraestructura suficiente, pues la decisión depende de las alcaldías, que no siempre son diligentes en este tema.

Por eso, añade que es optimista en que tanto la ley 1753 (Plan Nacional de Desarrollo 2015-2018) como una circular del 27 de julio, donde el Gobierno y la Procuraduría les hacen un llamado a los mandatarios locales para que cumplan esa norma, ayudarán a remover los obstáculos existentes.

Por ejemplo, la 1753 establece que si en dos meses las alcaldías no responden una solicitud para instalar una antena se configura el silencio administrativo y por tanto “el operador podrá instalar la infraestructura”. Además, dice que cuando el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) impida la ubicación de estos aparatos, se debe revisar.

Así mismo, el artículo 193 permite la ubicación de picoceldas o microceldas sin el visto bueno previo, pues no tienen impacto ni siquiera visual, por lo cual en Europa ni Estados Unidos tampoco lo necesitan.

Según González, esto será especialmente útil en 17 municipios críticos para los operadores: Bogotá, Barranquilla, Cartagena, Santa Marta, Cali, Cúcuta, Soledad (Atlántico), Ibagué, Villavicencio, Valledupar, Montería, Pasto, Neiva, Palmira, Itagüí, Barrancabermeja y Armenia, “donde los POT restringen la ampliación de infraestructuras, en detrimento de la calidad del servicio al usuario”. Solo en las cinco primeras capitales mencionadas hay 559 trámites ‘varados’ (128 en Bogotá, 339 en Barranquilla, 62 en Cartagena y 30 en Santa Marta). “Muchas veces se vuelven indefinidos. Esa será una ventaja ahora, porque se generan opciones para montar las infraestructuras y no se dejan procesos estancados”, añadió el presidente de Asomóvil.

El efecto que esperan los operadores es la disminución de las quejas a causa de las fallas en el servicio, que las tienen en el ranking de las más denunciadas ante la Superintendencia de Industria y Comercio. Solo el último paquete de multas sumó 37.943 millones de pesos, a finales de abril, y en el momento Asomóvil indicó que el problema solo se resolvería si se eliminaban las trabas para instalar antenas, pues los usuarios de las firmas de telefonía móvil aumentan de manera exponencial. De hecho, el 2014 cerró con 53 millones de usuarios y un crecimiento del 58 % en el tráfico de datos a través de redes móviles, con relación al 2013.

“Esperamos que con la implementación de esta nueva normatividad, por supuesto, se mejore la calidad del servicio. Esto va dirigido expresamente hacia allá y es el interés del Gobierno Nacional, expresó González, quien vaticinó que el crecimiento en la demanda del servicio de datos se va a triplicar en los próximos años. “Como estará concentrado en móviles, no se podría dar si no hay ampliación de infraestructuras”, advirtió.

DOS BILLONES DE PESOS EN INVERSIÓN

González agregó que el reto es disminuir el atraso y generar las condiciones para llegar a la meta que se ha trazado el Gobierno, de 27 millones de usuarios conectados a banda ancha para el año 2018. Hoy día son 10 millones (5 millones en hogares y 5 millones en internet móvil).

La cifra reviste gran importancia, si se tiene en cuenta que según estudios del Banco Mundial, por cada diez puntos de penetración en banda ancha se aumenta 1,38 puntos en el Producto Interno Bruto (PIB) nacional. De hecho, mientras nuestro país cuenta con una cobertura del 10%, en naciones desarrolladas está entre el 80 y el 84%.

Las compañías de telefonía, de acuerdo con González, invierten alrededor de 2 billones de pesos anuales en ampliación de infraestructura y nuevas tecnologías.

En ese sentido, el esfuerzo más reciente ha estado volcado hacia el internet 4G, que permite mayores velocidades de navegación y ha logrado cobertura para 5 millones de usuarios.

“El compromiso del año pasado era tener cubierto al 50% de la población, y se logró en las distintas ciudades; el reto para los próximos cuatro años es llegar a 1.119 municipios”, anotó el Presidente de Asomóvil.

SERVICIOS DE VOZ MIGRAN A LOS DATOS

“Las telecomunicaciones móviles han seguido creciendo, pero es importante entender que los crecimientos exponenciales, de cerca del 116 por ciento, ya no se están dando, y es obvio”, indicó el presidente de Asomóvil.

Informó que el año pasado las empresas del sector culminaron con 53 millones de clientes y al cierre del primer trimestre fueron 55 millones.

Otro fenómeno que se advierte es la migración de los usuarios de celulares al internet, con lo cual también el primer negocio va decreciendo en facturación mientras que el segundo aumenta.

Citando a firmas especializadas, González recuerda que en el mundo el tráfico de datos se multiplicará por diez hacia el año 2020. Sin embargo, dicho movimiento no significará la desaparición total de los servicios de voz.

 En el país hacen falta entre 7.000 y 10.000 antenas para mejorar la telefonía celular, de acuerdo con el presidente de Asomóvil (el gremio que reúne a los operadores Claro, Tigo-Une y Movistar), Sergio González, quien cita cifras de la Agencia Nacional de Infraestructura.

El líder gremial anota que en buena parte este rezago obedece a las trabas que las compañías tienen para instalar la infraestructura suficiente, pues la decisión depende de las alcaldías, que no siempre son diligentes en este tema.

Por eso, añade que es optimista en que tanto la ley 1753 (Plan Nacional de Desarrollo 2015-2018) como una circular del 27 de julio, donde el Gobierno y la Procuraduría les hacen un llamado a los mandatarios locales para que cumplan esa norma, ayudarán a remover los obstáculos existentes.

Por ejemplo, la 1753 establece que si en dos meses las alcaldías no responden una solicitud para instalar una antena se configura el silencio administrativo y por tanto “el operador podrá instalar la infraestructura”. Además, dice que cuando el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) impida la ubicación de estos aparatos, se debe revisar.

Así mismo, el artículo 193 permite la ubicación de picoceldas o microceldas sin el visto bueno previo, pues no tienen impacto ni siquiera visual, por lo cual en Europa ni Estados Unidos tampoco lo necesitan.

Según González, esto será especialmente útil en 17 municipios críticos para los operadores: Bogotá, Barranquilla, Cartagena, Santa Marta, Cali, Cúcuta, Soledad (Atlántico), Ibagué, Villavicencio, Valledupar, Montería, Pasto, Neiva, Palmira, Itagüí, Barrancabermeja y Armenia, “donde los POT restringen la ampliación de infraestructuras, en detrimento de la calidad del servicio al usuario”. Solo en las cinco primeras capitales mencionadas hay 559 trámites ‘varados’ (128 en Bogotá, 339 en Barranquilla, 62 en Cartagena y 30 en Santa Marta). “Muchas veces se vuelven indefinidos. Esa será una ventaja ahora, porque se generan opciones para montar las infraestructuras y no se dejan procesos estancados”, añadió el presidente de Asomóvil.

El efecto que esperan los operadores es la disminución de las quejas a causa de las fallas en el servicio, que las tienen en el ranking de las más denunciadas ante la Superintendencia de Industria y Comercio. Solo el último paquete de multas sumó 37.943 millones de pesos, a finales de abril, y en el momento Asomóvil indicó que el problema solo se resolvería si se eliminaban las trabas para instalar antenas, pues los usuarios de las firmas de telefonía móvil aumentan de manera exponencial. De hecho, el 2014 cerró con 53 millones de usuarios y un crecimiento del 58 % en el tráfico de datos a través de redes móviles, con relación al 2013.

“Esperamos que con la implementación de esta nueva normatividad, por supuesto, se mejore la calidad del servicio. Esto va dirigido expresamente hacia allá y es el interés del Gobierno Nacional, expresó González, quien vaticinó que el crecimiento en la demanda del servicio de datos se va a triplicar en los próximos años. “Como estará concentrado en móviles, no se podría dar si no hay ampliación de infraestructuras”, advirtió.

DOS BILLONES DE PESOS EN INVERSIÓN

González agregó que el reto es disminuir el atraso y generar las condiciones para llegar a la meta que se ha trazado el Gobierno, de 27 millones de usuarios conectados a banda ancha para el año 2018. Hoy día son 10 millones (5 millones en hogares y 5 millones en internet móvil).

La cifra reviste gran importancia, si se tiene en cuenta que según estudios del Banco Mundial, por cada diez puntos de penetración en banda ancha se aumenta 1,38 puntos en el Producto Interno Bruto (PIB) nacional. De hecho, mientras nuestro país cuenta con una cobertura del 10%, en naciones desarrolladas está entre el 80 y el 84%.

Las compañías de telefonía, de acuerdo con González, invierten alrededor de 2 billones de pesos anuales en ampliación de infraestructura y nuevas tecnologías.

En ese sentido, el esfuerzo más reciente ha estado volcado hacia el internet 4G, que permite mayores velocidades de navegación y ha logrado cobertura para 5 millones de usuarios.

“El compromiso del año pasado era tener cubierto al 50% de la población, y se logró en las distintas ciudades; el reto para los próximos cuatro años es llegar a 1.119 municipios”, anotó el Presidente de Asomóvil.

SERVICIOS DE VOZ MIGRAN A LOS DATOS

“Las telecomunicaciones móviles han seguido creciendo, pero es importante entender que los crecimientos exponenciales, de cerca del 116 por ciento, ya no se están dando, y es obvio”, indicó el presidente de Asomóvil.

Informó que el año pasado las empresas del sector culminaron con 53 millones de clientes y al cierre del primer trimestre fueron 55 millones.

Otro fenómeno que se advierte es la migración de los usuarios de celulares al internet, con lo cual también el primer negocio va decreciendo en facturación mientras que el segundo aumenta.

Citando a firmas especializadas, González recuerda que en el mundo el tráfico de datos se multiplicará por diez hacia el año 2020. Sin embargo, dicho movimiento no significará la desaparición total de los servicios de voz.

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