El reto al que se enfrentan todos los padres modernos es evitar ser autoritario, una de las practicas más comunes de las generaciones anteriores, y llegar a ser padres con autoridad que es la forma en que los psicólogos recomiendan ser con nuestros hijos, evitando convertirnos en amigos de ellos.

Sin embargo, los berrinches de nuestros hijos pueden ponernos al límite e incluso llegamos a cuestionar sobre quien tiene el control en nuestras casas. Pero nuestro deber cómo padres es llevar estas situaciones de la mejor manera posible y sin cometer errores.

Padres autoritarios… Padres con autoridad… ¿Cuál es la diferencia?

Los únicos que tienen el derecho a tener autoridad en casa son los padres, sin embargo, los padres a veces olvidan eso y es por eso que los papeles se pierden llevando al infante a realizar lo que él quiera.

Según la profesora Cristina Gil, los padres no se deben convertir en los amigos de sus hijos ni convertirse en esos papás “buena onda” que hemos visto sobre todo en los últimos años, ya que puede ser perjudicial a la larga para ambas partes. También indica que los padres deben ser la forma de autoridad y respeto para ellos y que sólo así se logrará el balance perfecto, evitando también el autoritarismo.

Para comenzar a ejercer la autoridad, se deben tener en cuenta dos aspectos importantes. El primero es que esta autoridad emerge del respeto hacia nuestros hijos y el segundo que tanto el padre cómo la madre deben ser iguales al ejercerla, uno no debe ser más bueno que el otro, ya que el niño sólo obedecerá al que más le convenga e ignorará al otro.

Consejos para ejercer la autoridad de la mejor forma

Sin duda alguna, debemos pedirles a nuestros hijos las cosas que necesitamos de la mejor forma, debemos dar las razones correctas para que lo hagan y no sólo imponerlas, una de las diferencias más claras entre autoridad y autoritarismo. Te dejamos una pequeña lista de cómo lograr esto con nuestros niños:

Ser preciso con las órdenes, ya que podrían realizarlas de la forma incorrecta si dejamos tareas muy complejas.

Acuerdos claros con los premios y castigos, esto se debe dar entre ambos padres y después exponerlo con nuestros hijos para llegar al mejor acuerdo.

No grites, sino él no te entenderá, cómo ya dijimos, debes pedir las cosas de la mejor forma posible y gritando no entra en este punto.

No eliminar las órdenes del otro padre, si ya se llegó un acuerdo sobre los castigos y premios, no se debe poner en duda el juicio del cónyuge si es que puso un castigo o dio un premio.

Siempre dar razones, siempre es necesario darle razones a nuestros hijos para que hagan las cosas, así se evita dar la impresión de imponer las cosas.

Siempre firmes, aun cuando en alguna situación las cosas puedan salirse de nuestras manos, siempre se debe ser firme con las cosas que hacemos y decimos.

Dar el ejemplo, no se puede evitar una conducta si el padre es el que la realiza, así es que comienza a ser un ejemplo para tus hijos.

Puntos a evitar

-No ver las cosas y dejarlas pasar.

-Volver a ser blandos cómo antes.

-No exigir lo suficiente y disminuir sus deberes.

-No pedirle mejores calificaciones.

-Dar órdenes sin asegurarnos de que entendieron.

-No tomar en cuenta sus puntos débiles y fuertes o, incluso, no darnos cuenta de ellos.

Sabemos que ser un buen padre no es fácil, sin embargo, se puede hacer el máximo esfuerzo para que nuestros hijos sean personas ejemplares.

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