Si usted se cuenta entre ese grupo de personas a las que alguna vez le han rechazado un crédito por tener información negativa en una central de riesgo, cuando ni siquiera tiene una cuenta bancaria; le aparecen reportadas varias líneas telefónicas a su nombre, cuando solo tiene un teléfono o, con frecuencia, le figuran deudas activas que nunca tomó, lo más probable es que esté siendo víctima de defraudadores.

Aunque usted no lo crea estos problemas son más frecuentes de lo que parecen y afectan cada día a más colombianos, incluso, a aquellos que nunca han tenido relación con el sistema financiero o esta se limita a un producto de ahorro (cuenta o CDT).

Por eso, consultar el estado de la historia financiera debe figurar ente las tareas que las personas están obligadas a hacer con cierta periodicidad para evitar sorpresas desagradables en el futuro.

En Colombia, la creencia popular es que las centrales de riesgo -DataCrédito, administrada por Experian y Cifin, hasta hace unos años bajo la tutela de la Asobancaria- solo están para almacenar reportes negativos de personas que por alguna razón se han ‘colgado’ en el pago de sus créditos, pero según los entendidos, su labor va más allá.
Además de los reportes negativos por dichos incumplimientos,bien sean con entidades financieras, empresas de servicios públicos o establecimientos comerciales, en las centrales de riesgo reposa toda la información de los productos bancarios que una persona tiene o ha tenido y el manejo dado a estos. Por eso, más que una historia crediticia, lo que estas entidades van construyendo es son historias financieras.

Y, ¿esto como para qué? Mauricio Angulo, presidente de Experian Latinoamérica, sostiene que para cualquier economía la información es un insumo fundamental para que haya mayor irrigación del crédito.

“Cuando en un país no existe información de sus ciudadanos es casi imposible otorgar créditos de forma segura, en la medida en que no hay referencias de quién es la persona ni cuáles sus hábitos de pago”, señala.

No obstante, la sola historia crediticia no garantiza acceso al crédito, pues lo que analizan las entidades es el nivel de endeudamiento de la persona, es decir, el número de obligaciones que tiene y qué tan buena paga ha sido a lo largo de su vida.

La razón, es que no se puede olvidar que la plata que las entidades prestan hace parte de los recursos que otras personas depositan en sus cuentas y CDT y que la obligación del banco es devolver esos recursos cuando el cliente los solicita.

Manuel García, gerente de la Escuela de Planeación Financiera de Old Mutual, sostiene, incluso, que la mayoría de las veces la historia financiera no es tan indispensable en la obtención de un crédito, pues muchas veces lo que se necesita son garantías, ingresos suficientes y ajustarse al perfil de cliente que maneja la entidad.

“La historia crediticia no es para demostrarle al banco que puede tener un crédito, sino para demostrar que se han honrado las deudas de manera cumplida y esto solo se logra con una acertada planeación financiera, que incluye, saber endeudarse para cosas necesarias como adquirir vivienda y no para aquellas que se pueden comprar con ahorro”, dice.

Lo importante, coinciden los expertos, es que las personas entiendan que hay que saber honrar sus obligaciones y saber endeudarse para evitar malos reportes, pues de esa información se alimenta la historia financiera.

Los mitos

Alrededor de las centrales de riesgo y de la historia financiera de las personas se han creado una serie de mitos que terminan por confundir y generar mala idea de la labor que estas desempeñan en una economía.

Por ejemplo, que un reporte negativo es suficiente para que una entidad no otorgue un préstamo. Angulo, de Experian, dice que esto es falso en la medida que la historia financiera de una persona, según un estudio del Banco Mundial, pesa entre el 40 y el 45 por ciento dentro del análisis que realiza la entidad, el otro porcentaje corresponde al perfil de cliente que busca el banco.

En este país, agrega, le entregan más crédito a personas con una historia crediticia más irregular que a aquellas que tienen un historial perfecto porque cuando un otorgante ve cosas buenas y malas puede balancear la información.
Otro de los mitos está relacionado con personajes que dicen tener acceso a las bases de datos para eliminar reportes negativos de las historias financieras a cambio de dinero.

En la práctica, dice el experto, es casi imposible en la medida que esas bases de datos cuentan con protocolos de seguridad que exigen las normas para operar la información de las personas.

En su opinión se trata de gente inescrupulosa que se aprovecha de la ingenuidad y las necesidades de los demás, pues en esencia prometen ‘limpiar esos datos’ para lo cual exigen el pago de un dinero en dos cuotas, pero una vez se les entrega la primera, desaparecen, ese es su negocio.

Consulta gratis

Los colombianos no tienen aún el hábito de revisar con frecuencia su historia financiera pese a que es un proceso sencillo y sin costo con el que podría, incluso, reorganizar sus finanzas personales.

Pese a que en Colombia hay más de 17 millones de créditos activos, en promedio unas 220.000 personas al mes revisan su historia financiera, lo cual es muy bajo y lo es más aún frente al promedio de otras economías, como Estados Unidos, donde ese hábito cobija a más del 50 por ciento de quienes están reportados en las centrales de riesgo.
Además de constatar que no le aparecen créditos que nunca ha solicitado o están consultando su información sin su autorización, el chequeo permanente de la historia financiera le permite conocer qué tan endeudada puede estar una persona y dónde están sus mayores costos financieros, información clave para organizar sus finanzas.

Mauricio Angulo dice que la consulta es sencilla, pues en el caso de Experian, la persona solo tiene que acceder a www.datacredito.com ingresa su número de cédula y el sistema le realiza una preguntas para comprobar que quien está consultando es el propietario de la información.

Si al realizar la revisión encuentra que hay información que no concuerda con la realidad de su historia, la persona puede solicitar la rectificación de esta a través de un correo y en una semana la central de riesgo tramita la veracidad de la información con la entidad que la reportó y la corrige, si es necesario. Este proceso no tiene costo y se hace sin intermediarios.

Si la persona, por algún motivo tiene un reporte negativo debe tener en cuenta que la permanencia de este en su historia crediticia, por norma, es el doble del tiempo al que registró la mora en su obligación.

Así, por ejemplo, si la persona se atrasó 30 días en el pago de su obligación, el reporte negativo permanecerá en su historia 60 días; si esa mora es de 60 días, no se borrará sino pasados 120 días. No obstante, la norma señala que un dato negativo no podrá permanecer en el historial de un individuo más allá de cuatro años.

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