La panza, o la barriga, como prefieras llamarla, no es muestra de más hombría. Eso era lo que se pensaba hace algunos años. De alguna manera los hombres asociaban un abdomen voluminoso con más hombría, aunque de plano suena ridículo. Pero en la actualidad hay más consciencia sobre esto y se ha logrado entender que es necesario evitar el crecimiento de la panza para una mejor salud.

Reducir la panza no es cuestión de vanidad. Aunque es importante para una buena imagen, lo realmente importante es que reducirla garantiza una mejor salud, puesto que la grasa en el abdomen significa mayores riesgos de enfrentar problemas graves de salud.

Aunque esa mentalidad de la que hablamos anteriormente se ha ido desvaneciendo, podría decirse que es normal que con el paso de los años el hombre vaya aumentando de peso y la panza le vaya creciendo, de manera que se va convirtiendo en una característica común en hombres de cierta edad. También se dice con frecuencia, y mayormente bromeando, que esa panza extra viene con el matrimonio y los hijos. En cierta forma es natural que la panza vaya prolongándose con el pasar de los años ya que con ello los músculos se van perdiendo y se hace más fácil el acumulamiento de calorías en el cuerpo.

Y si con el pasar de los años se va acumulando más calorías en el cuerpo con la desaparición de los músculos, también hay que sumarle los casos de sedentarismo y mala alimentación.  La grasa se va acumulando en el abdomen y así ocurre la barriga o panza.

Debes estar consciente de los riesgos a los que te expones cuando encarnas el cuadro descrito anteriormente. La grasa en el abdomen, en exceso, te expone a problemas del corazón e incluso a ataques cardíacos. También te expone a presentar diabetes tipo 2. Aumenta los triglicéridos, el colesterol y produce apnea del sueño.

Pensarás que es inevitable que crezca la panza eventualmente. Y es cierto. Sin embargo, debes tomar en cuenta que si tu panza crece a más de cien centímetros entonces es momento de alarmarte y dedicarte a perder volumen de tu abdomen.

Para corregir ese exceso de grasa en tu abdomen es importante en primer lugar que cambies tus hábitos de alimentación. Al hacerlo procura limitar las calorías que consumes. Reduce las porciones de tus comidas y evita los alimentos grasosos o con muchas calorías.

También debes dedicarte a correr o caminar. Haz ejercicios. Como mínimo dedícate a caminar o correr treinta minutos al día.

Haz abdominales diarios, sin embargo, toma en cuenta que debes acompañarlos con otra clase de ejercicios.

Es importante que corrijas tu postura. Debes pararte correctamente, sentarte y caminar de forma correcta. Si te sientas y te paras derecho notarás que tu abdomen se contrae y eso equivale a ejercitarlo.

Sigue esas instrucciones y notarás cómo irás bajando tu barriga, también notarás no solo un cambio en tu imagen sino que además disfrutarás de una mejor salud y te sentirás mucho mejor.

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