Próxima b
Interpretación de un artista del planeta en la órbita de Próxima Centauri. Imagen ESO / M. Kornmesser.

Científicos del Observatorio Europeo Austral (ESO) han confirmado el descubrimiento de un exoplaneta que posee dimensiones similares a la Tierra y que está situado a una distancia apropiada de su sol como para posibilitar la existencia de agua en su superficie y alojar vida. La información detallada de este hallazgo fue publicada en Nature.

Este planeta extrasolar, que ha sido bautizado como Próxima b, se encuentra en la órbita de Próxima Centauri, la más cercana estrella a nuestro sistema solar, a 4.2 años luz.

De acuerdo a la información, estamos ante un gran descubrimiento astronómico, quizás el más importante del siglo.

Comparativa de la órbita de Próxima b alrededor de Próxima Centauri con la misma región de nuestro Sistema Solar. Imagen: ESO / M. Kornmesser / G. Coleman.
Comparativa de la órbita de Próxima b alrededor de Próxima Centauri con la misma región de nuestro Sistema Solar. Imagen: ESO / M. Kornmesser / G. Coleman.

Especifican también que entre Próxima b y su estrella hay una distancia de 7 millones de kilómetros. Una distancia mucho menor que la distancia entre el Sol y la Tierra (149,6 millones de kilómetros), pero debido a que Próxima Centauri es mucho más fría, el exoplaneta orbita en una ‘zona habitable’ y cuenta además con una temperatura óptima que permite albergar agua en su superficie.

Aún se desconoce si Próxima b tiene una atmósfera. El cuerpo está expuesto a un flujo de rayos X que emite su astro y el cual es 400 veces mayor al que está sometido la tierra, lo que quizás sea un obstáculo para su misma atmósfera. No obstante, el científico alemán Ansgar Reiners asegura que todo dependería de cuándo se habría formado. Si el desarrollo de ese proceso ocurrió cuando Próxima b se encontraba a una mayor distancia de su sol, entonces es probable que tenga una atmósfera.

De ser esto así, tendríamos un indicio muy grande para la probabilidad de que allí se encuentre vida. Además, a la estrella Próxima Centauri le queda mucho más tiempo de existencia que a nuestro Sol, con lo que “un planeta habitable como Próxima b se convertiría en el sitio más obvio al que nuestra civilización migrara una vez esté muriendo el Sol, en unos 5.000 millones de años”, afirma Abraham Loeb, científico de la Universidad de Harvard.

El exoplaneta está ubicado lo suficientemente cerca como para que se pueda enviar allí la primer nave interestelar tripulada. Así, para llegar se necesitarían 20 años viajando al 20% de la velocidad de la luz.

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FUENTEGIZMODO
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