Más de lo que quizás se piense, las mascotas pueden transmitir enfermedades a los seres humanos. Y con frecuencia, las personas y los animales se pueden infectar de la misma fuente.

Al igual que los seres humanos, todos los animales son portadores de gérmenes. Las enfermedades más habituales entre mascotas (como el moquillo, el parvovirus canino y la enfermedad del gusano del corazón) no se pueden trasmitir a los seres humanos.

Pero las mascotas también son portadoras de bacterias, virus, parásitos y hongos que pueden provocar enfermedades en los seres humanos, a quienes pueden infectar. Los humanos desarrollan estas enfermedades trasmitidas por otros animales cuando reciben una mordedura o arañazo o cuando entran en contacto con excrementos, saliva o caspa animal.

Estas enfermedades pueden afectar a los seres humanos de muchas formas diferentes. Resultan más preocupantes cuando afectan a niños pequeños, lactantes, mujeres embarazadas y personas cuyo sistema inmunitario está debilitado debido a una enfermedad o a otra afección.

Los niños que todavía no han cumplido 5 años son los que están más expuestos debido a que su sistema inmunitario todavía se encuentra en proceso de desarrollo. Además, algunas infecciones que solo enferman levemente a un adulto pueden resultar mucho más graves en este grupo de población.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades transmitidas por vectores son aquellas producidas por patógenos, entre ellos parásitos, que se transmiten de un animal o persona infectada a otra y ocasionan enfermedades graves en el ser humano.

Es importante saber que tanto mamíferos, pájaros, artrópodos e insectos tienen todos el potencial de transmitir enfermedades a los humanos. Para la mayoría de personas es conocida la conexión que existe entre los gatos y la Toxoplasmosis, la cual se entiende que puede afectar principalmente a mujeres embarazadas, poniendo en riesgo la vida del bebé y la de la madre. Sin embargo, para todos no son muy claras las razones por las cuales la salud de las personas puede afectarse por el contacto con los felinos.

Según la especialista en patologías y enfermedades transmitidas por vectores, Martha Escalante, la Toxoplasmosis es transmitida por varias especies de animales, aunque se produce principalmente en los gatos, ya que por la naturaleza de estos mamíferos se aloja en su sistema digestivo el parásito que produce esta enfermedad y si no tienen los cuidados especiales con la limpieza de las heces de su mascota, existe la posibilidad de contagiar los alimentos con esta bacteria.

Por tanto, es necesario que si usted es propietario de algún felino y no ha tenido contacto con el parásito Toxoplasma Gondii, lave muy bien los vegetales y las carnes antes de consumirlas y las prepare con el tiempo suficiente de cocción.

Enfermedades que producen los gatos

La infección más común de estos felinos es la enfermedad por arañazo de gato, que se produce por la bacteria Bartonella. Con frecuencia las personas se infectan después de que son rasguñadas o mordidas por un gato y se inflama la zona donde ocurrió. Esto produce fatiga y no se transmite entre humanos.

Los gatos también son portadores del parásito Toxoplasma gondii, responsable de la toxoplasmosis.

Los perros, ovejas y ganado también pueden tener este parásito que se encuentra comúnmente en las heces del animal.

Es muy difícil saber si el gato está infectado porque no suele mostrar síntomas. Si el parásito está en el ambiente o en la cadena alimenticia, se corre el riesgo de ser ingerido por humanos.

El mayor peligro está en las mujeres embarazadas, quienes le pueden pasar la infección al feto, que puede desarrollar daños en el cerebro y ceguera.

Es posible que las personas con toxoplasmosis no noten los síntomas o que tengan unos muy parecidos a la gripe o a la mononucleosis infecciosa (también conocida como fiebre dura).

Enfermedades que producen los perros

Las garrapatas pueden causar la enfermedad de Lyme tanto en perros como en seres humanos, pero es más probable que una garrapata pase de persona a perro que de este animal a un humano.

El síntoma más común es una erupción roja alrededor de la mordida del insecto. Esto es seguido por síntomas parecidos a la gripe; pero si no se trata a tiempo, la enfermedad de Lyme puede causar inflamación en las articulaciones y ocasionar problemas neurológicos.

Las garrapatas que provocan esta afección suelen habitar en zonas boscosas y templadas donde los perros pueden pasear con sus dueños.

La rabia es una enfermedad grave que se puede transmitir por la saliva de la mordida de un animal infectado, en este caso el perro.

Causa fiebre alta y un comportamiento agresivo, pero también se puede propagar al cerebro y sistema nervioso, lo que sería fatal.

Si bien esta enfermedad está presente en 150 países, es en el sur y sureste asiático donde se produce más del 95% de las muertes de seres humanos por rabia, 55.000 al año.

Roedores

Los roedores más comunes que se usan como mascotas son hámsteres, ratones, ratas, entre otras. Todos los roedores, ya sean mascotas o silvestres, pueden ser portadores de bacterias y virus que causan infecciones en seres humanos. Uno de ellos puede ser el hantavirus, una enfermedad potencialmente fatal, que causa desde una gripe moderada hasta afecciones respiratorias graves o enfermedad en el riñón. Otras infecciones que los roedores pueden pasar a los humanos son la leptospirosis, fiebre de mordida de rata y un tipo de meningitis causada por un virus llamado coriomeningitis linfocítica. Si bien se tratan de enfermedades poco comunes, estas infecciones pueden producir consecuencias graves.

Reptiles

Los reptiles pueden ser fuente de una forma rara de salmonella, perteneciente a la familia de bacterias Enterobacteriaceae. Esta causa dolor de cabeza, fiebre, dolor abdominal y diarrea, así como erupción en el pecho y espalda.

Esto se debe a que los reptiles, en especial las culebras, llevan la infección en la piel y las heces.

Los bebés y niños son más vulnerables a desarrollar una forma grave de la enfermedad.

Para evitar que los reptiles pasen la infección a seres humanos, el departamento de Salud Pública recomienda no besar a este tipo de mascotas y lavarse muy bien las manos después de manipularlas.

Dr. Bruno Chomel, médico veterinario

La gente cuyo sistema inmunitario está debilitado está en mayor riesgo de adquirir una infección de un animal. Entre estos se encuentran los adultos mayores, los niños menores de cinco años, los pacientes de VIH/SIDA y los pacientes de cáncer. Quienes tienen mascotas pueden permanecer saludables con hábitos higiénicos adecuados, como lavarse las manos con jabón y agua caliente luego de jugar con mascotas, sobre todo cachorros, gatitos o cualquier perro o gato viejos que tengan diarrea. Esas “mascotas de alto riesgo” tienen más probabilidades de albergar una infección que podría ser transmitida a las personas. Además, debe lavarse inmediatamente cualquier área que haya sido lamida.

 

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