La diarrea es una de las principales enfermedades (20-50%) que ocurre en los viajes internacionales, como África, Oriente Medio, sur de Europa, Extremo Oriente y Sudamérica.

Se denomina diarrea a un aumento en la frecuencia de las deposiciones (más de tres al día) acompañada de una disminución de la consistencia de éstas. También pueden asociarse otros síntomas, como la presencia de fiebre, intolerancia a la comida, acompañada de náuseas y vómitos y dolor abdominal. A veces, la diarrea puede contener sangre, moco, pus y alimentos no digeridos y, si es muy cuantiosa, puede aparecer deshidratación por pérdida de líquidos.

La manera de infectarse se produce a través del agua o alimentos contaminados, por lo que es altamente recomendable controlar los alimentos y las bebidas que tomamos durante el viaje, además de conocer las medidas básicas de higiene. Por ello, se aconseja evitar ciertos alimentos, ya que pueden contener los agentes más frecuentes que la provocan, como Escherichia coli, Shigella, Salmonella, Rotavirus.

  • Leche no pasteurizada
  • Bebidas no embotelladas
  • Alimentos crudos
  • frutas y verduras
  • Platos que contengan huevos crudos o pocos cocinados: (incluye salsas y postres).
  • Helados de origen dudoso
  • No comprar comida a vendedores ambulantes.

En el caso de haber sido afectado por ella, según la doctora Mª Teresa Herráiz Bayod, especialista del Departamento de Digestivo de la Clínica Universidad de Navarra, lo más importante en estos casos es prevenir la deshidratación, por lo que para ello debemos tener en cuanta:

  • Beber abundantes líquidos que contengan sales y glucosa: para reponer el agua y las sales minerales perdidas.
  • Seguir una dieta blanda o astringente: (arroz con zanahoria, carnes magras sin grasa, manzana, plátano y limón).
  • Elaborar una limonada alcalina: para ello necesitamos 1 litro de agua hervida, el zumo de dos limones, 2 cucharadas soperas de azúcar, media cucharadita de bicarbonato y media cucharita de sal.
  • Preparados de farmacia específicos: en ocasiones, es conveniente usarlos para la rehidratación oral.
  • En el caso de que los afectados sean niños: al perder gran cantidad de agua y sales minerales, es necesario interrumpir la alimentación y reponer el agua y sales perdidas.
  • En el caso de que la diarrea sea severa: y se acompaña de deshidratación es necesario acudir a un centro hospitalario para administrar líquidos por vía venosa.
  • Como norma general, no es aconsejable utilizar fármacos antidiarréicos sin indicación del médico, ya que pueden complicar la evolución de la diarrea.

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