Este molesto síndrome que afecta a cientos de personas, se puede aprender a manejar si se adquieren algunos hábitos y se evitan otros. Estas sugerencias pueden ayudar a quienes padecen esta enfermedad.

El Síndrome del Intestino Irritable es una dolencia muy común y ocurre con más frecuencia en las mujeres, también se conoce como síndrome del intestino funcional, colon irritable, y colon espástico. Los síntomas más comunes son el dolor y distensión abdominal, diarrea o/y estreñimiento, malestar después de comer, gases y náuseas; los cuales suelen manifestarse de forma continuada.

Cuando se presentan estos síntomas, lo más recomendable es acudir al especialista para confirmar el diagnóstico o de lo contrario encontrar la causa del padecimiento, sin embargo, hay unas recomendaciones que los médicos hacen y que en algunos casos bastan para sentir alivio, estas son:

Comer poco y varias veces al día. Pasar largos periodos sin ingerir alimentos, genera gases, malestar y acidez estomacal, por eso las personas con esta enfermedad deben aprender a comer varias porciones al día en pequeñas cantidades, de esta manera el sistema digestivo trabaja continuamente y se acelera el metabolismo. Es importante además llevar unos horarios fijos, es decir comer a las mismas horas y nunca saltarse las comidas principales.

Ojo con la lactosa. Es posible que colon irritable esté asociado a la intolerancia a la lactosa, siendo así hay que evitar los lácteos y consumir los productos deslactosados que se encuentran en el mercado, también hay leche a base de soya que no contiene lactosa.

Las emociones influyen. El sistema digestivo está asociado al sistema nervioso, por eso los síntomas se pueden presentar con más intensidad en periodos de mayor estrés. Para contrarrestarlo el ejercicio físico es una excelente opción, también realizar actividades que se disfruten y permitan relajarse.

No acostarse con el estómago lleno. La última comida del día se debe tomar por lo menos dos horas antes de irse a la cama y debe ser una cena liviana.

Evitar las harinas: como panes, pasteles, tortas, galletas, etc. Este tipo de alimentos puede acentuar los síntomas, por eso es preferible consumir las harinas integrales, aunque hay personas que tampoco las toleran y deben reemplazarlas por otro tipo de carbohidratos como maíz, papas, yuca, plátano.

Adiós a la grasa. Las frituras o recetas que sean muy condimentadas y grasosas no convienen en absoluto. Se debe optar las preparaciones asadas, hervidas o al horno.

Evitar los alimentos que generen gases: como las sodas o bebidas gaseosas, al igual que las coles, los guisantes y la goma de mascar. Aunque vale aclarar que no hay normas generales, pues cada organismo asimila de distinta forma los alimentos y cada quien irá identificando lo que debe evitar.

Beber mucha agua. Ya sea para combatir el estreñimiento o para hidratarse cuando se presenta diarrea; en ambos casos beber abundante agua es fundamental.

En general, los hábitos de una vida sana son los más adecuados cuando se padece este síndrome; mientras que el licor, el cigarrillo, el estrés, la mala alimentación, el trasnocho, una vida demasiado agitada, son los principales enemigos. De ahí que la persona requiera hacer un cambio radical para evitar que esta enfermedad le afecte su calidad de vida.

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