Ese fue el resultado que arrojó una investigación realizada por el Instituto Médico Langone.

Un dispositivo normalmente utilizado para dejar de fumar o fumar “más liviano”, podría tener el efecto contrario llegando a duplicar la posibilidad de sufrir adicción al tabaco.

Desde hacía algún tiempo, otros estudios habían sugerido esta posibilidad, pero una investigación del Instituto Médico Langone de la Universidad de Nueva York, confirmó los nuevos riesgos.

El cigarrillo electrónico, también conocido como e-cigarro, es un dispositivo similar a un cigarro, pero no contiene tabaco ni produce cenizas.

El dispositivo funciona con un atomizador que vaporiza nicotina líquida. La persona puede regular el nivel de nicotina de sus cigarrillos. Algunas versiones del e-cigarro no contienen esta sustancia.

El nuevo documento, publicado en la revista médica JAMA, no solo exploró el comportamiento de quienes utilizan cigarrillos electrónicos, sino también con aquellos que fuman “pipas de agua”, también conocidas como narguile. Los resultados fueron los mismos.

“El uso de productos alternativos al tabaco por parte de personas jóvenes puede ser el principio de una adicción que puede llevar, años después, al uso y abuso del cigarrillo. El tabaquismo es la mayor causa de muerte prevenible en el mundo; causa más muertes que el VIH, la tuberculosis y la malaria juntas”, destacó, en un comunicado de prensa, Michael Weitzman, uno de los autores de la investigación.

La evidencia

Para llegar a estas conclusiones, los científicos trabajaron con una muestra de 1.596 jóvenes, de entre 15 y 30 años. De ellos, 1.048 nunca habían probado el tabaco.

Al grupo se le hizo un seguimiento a lo largo de 10 años y se vio que quienes consumieron cigarrillos electrónicos o usaron narguiles, eran 2,5 veces más propensos a fumar al final del estudio que quienes no utilizaron tales artículos alternativos.

Análisis anteriores han establecido que nueve de cada 10 fumadores adultos comenzaron su vicio siendo niños o adolescentes. El número de fumadores ha bajado en la última década, pero la cantidad de personas que utiliza cigarrillos electrónicos y pipas ha crecido un 123%, solo en Estados Unidos.

“Otros investigadores han señalado que una sesión de 45 minutos con una narguile equivale a fumar tanto como cinco paquetes de cigarrillos”, manifestó Weitzman.

Antecedentes

Esta no es la primera investigación que determina un mayor riesgo de tabaquismo en quienes usan e-cigarros.
En agosto pasado, un estudio con 2.100 adolescentes, publicado en la revista Pediatrics, señaló que uno de cada tres jóvenes que consumían cigarrillos electrónicos, también fumaba tabaco, y solo el 1% de quienes no usaron los e-cigarrillos eran fumadores.

Los científicos indicaron que el cigarrillo electrónico le da un clima amigable al tabaco.

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