Al igual que disciplina, un niño necesita momentos de risa, alegría y diversión.  A veces, los padres están tan centrados en obligar a sus hijos a actuar de cierta forma todo el tiempo que comienzan a evitar ese tipo de momentos importantes para fortalecer a la familia y crear un ambiente alegre en el hogar.

En esta etapa es ideal que tus hijos comiencen a ver la vida  con buen humor como un estilo de vida, esto les permitirá ir formando su temperamento y al tiempo les aportará para que en un futuro puedan superar y enfrentar los obtáculos que lleguen a tener.  Además, para todo padre es satisfactorio notar que sus hijos recuerdan esta etapa llena de felicidad y no de amargura. Es por eso que la forma en que los padres educan y enseñan la vida a sus hijos es decisiva para su futuro y la convivencia en la familia.

Sin momentos alegres

Si en un hogar no hay momentos alegres comenzará a sumirse lentamente  un ambiente depresivo afectando la productividad de todos los que viven ahí, lo que generará más problemas.

Generalmente esto sucede con los padres que llegan cansados del trabajo y deciden ver la televisión o estar con sus celulares en lugar de pasar tiempo con sus hijos. Por otro lado, están los padres que consideran que las risas y los juegos no son cosas de adultos y por eso no suelen tener momentos de calidad con sus pequeños.

Reir debe ser un hábito familiar

Cuando llega un nuevo integrante a la familia, los padres intentan hacer reír a los bebes con cosquillas o muecas graciosas. El problema recae en que con el tiempo comienzan a desaparecer esas acciones y los niños se distancian de los padres. Así que nunca olvides que tus hijos son los mismos y que aquellos gestos que antes hacías por ellos aún los ponen felices.

Aunque en algunos momentos es difícil tener una actitud positiva y aún más estar de buen humor, debes esforzarte por sonreír para que comience a convertirse en un hábito. Siempre trata de encontrar alguna razón por la que puedas sonreír.

Si no sueles reír con tus hijos, comienza a hacerlo.  Con eso lograrás crear un vínculo fuerte con tus hijos ayudándolos a desarrollar una personalidad más segura en un futuro. Aunque también debes dejar claro que hay momentos en los cuales debemos comportarnos de manera seria. El reir o ser de buen humor delante de tus hijos no te quitará autoridad.

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FUENTELaFamilia.Info
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