William Shakespeare no sólo fue el mejor dramaturgo que el mundo haya conocido, sino que también era un hombre astuto y bueno para los números, ¿o piensas que solo vivía de las palabras?

Dentro de las obras y acciones que Shakespeare dejó como legado, se encuentran muchas enseñanzas sobre como hacer buenas relaciones y de como usar la astucia para los negocios.

Lo que se convirtió sin duda alguna en una de las mejores estrategias implementadas por Shakespeare como buena inversión fue el teatro ‘El Globo‘. Para 1613, cuando el teatro se incendió, Shakespeare quedó con una buena fortuna. No solo conforme con eso, era uno de los dueños de otro teatro en Londres y también de una compañía de producción.

El teatro no era solo su fuente de ingreso, en Stratford – Warwickshire invirtió mucho en terrenos y propiedades. Rumores cuentan que también comerciaba granos.

Shakespeare nos demuestra que tan astutos hay que ser para un buen crecimiento económico. En la actualidad, sigue siendo el soporte de una comunidad empresarial bastante amplia.

Las ventas de libros, hoteles y restaurantes en Stratford, recorridos en Londres y demás, Shakespeare sigue siendo su incentivo principal.

De cada una de sus obras literarias se pueden sacar grandes ejemplos para los negocios. De acuerdo con Piers Ibbotson, hay muchas lecciones de Shakespeare que le han provisto de un fondo amplio de material para sus talleres de liderazgo y gestión.

Ibbotson expresa como sus obras son tan ricas y complejas. Alega utilizar las obras de Shakespeare para guiar a sus estudiantes y clientes empresariales dentro de la escuela de negocios de Warwick.

También señala como se ha convertido en un recurso maravilloso y con tanto para extraer. Resalta como Macbeth, La tempestad, El sueño de una noche de verano, El comerciante de Venecia, entre otras famosas obras, esconden un sinfín de significados importantes y profundos que al ser analizadas dan potentes herramientas que te ayudarán mientras emprendes como empresario.

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