El estrés laboral cada vez afecta a más personas en el mundo. Sin embargo, existen actividades para minimizarlo. La meditación, las pausas activas y el diálogo abierto y cordial con los jefes son algunas estrategias que ayudan a mantenerlo lejos.

La sobrecarga de trabajo, la mala remuneración y las asignaciones que no implican un reto para los empleados son las principales razones del estrés laboral, según la Asociación Americana de Psicología.

La Organización Mundial de la Salud asegura que el estrés es “el desequilibrio entre las exigencias y presiones del individuo, por un lado, y sus conocimientos y capacidades, por el otro”.

Las afectaciones circulatorias y gastrointestinales, trastornos físicos, psicosomáticos y psicosociales son algunas de las consecuencias del estrés, según estudios de la Organización Internacional del Trabajo.

Estos son algunos consejos de la presidenta de E-Iconex International Sandra Rozo, quien ha sido docente en la Universidad de la Sabana y Eafit, para evitar el estrés laboral:

1. Canalizar

El estrés se puede manejar para generar una capacidad de enfoque en algo determinado, positivo. Hay que transformar esa energía que genera, que inicialmente es de ansiedad y frustración, a una de enfoque en algo que se quiere lograr.

2. Pausas activas

La Técnica Pomodoro, método de administración del tiempo desarrollado a finales de la década de los 80 por el consultor Francesco Cirillo, es una invitación a enfocarse en las tareas durante 25 minutos y los otros 5 minutos, que completan la media hora, se invierten en desconectarse de lo que se está haciendo y a cambio se realiza alguna actividad que nos desestrese: tomar café o conversar con los compañeros.

3. Aprender a decir no

Hay momentos en que se está cargado de muchas labores y no nos damos cuenta que nuestra capacidad llega hasta un límite, cuando se supera ese límite es cuando se presenta el estrés. Lo que debe hacer es no tomar más tareas de las que pueden realizar, se debe aprender a decir “no”, pero no entendido éste como algo rotundo, sino como una oportunidad que permita delegar funciones en otros compañeros de trabajo.

4. Meditar

Cuando se aprende a meditar todo se ve de una manera más tranquila, se comienzan a ver mejor las soluciones a los problemas que están aconteciendo y se aprende a solucionarlos de manera más creativa. El estrés hace que el cerebro defensivo se anteponga al cerebro productivo haciendo que todo sea más difícil de solucionar. Todos deberían meditar por lo menos 5 minutos en la mañana para empezar el día renovados.

5. El trabajo no se acaba, el que se acaba es uno

No es bueno excederse del tiempo estipulado para trabajar, obviamente el agotamiento ocasiona que no seamos tan productivos ni creativos porque la mente va a estar muy cansada, lo que hace que se generen frustraciones que desencadenan el estrés. Todos los días vamos a tener trabajo y no debe verse esto como algo que nos vaya a enloquecer, sino como una oportunidad para sentirnos útiles y aportar a la sociedad.

6. Cultivar los hobbies

Después del trabajo se deben hacer actividades que nos relajen y gusten como ir cine, a comer o salir con amigos. Hacer actividades de ocio permite sacarnos el mundo laboral de la cabeza y darnos un momento de descanso cuando estamos fuera de nuestros lugares de trabajo.

7. Hablar con los jefes

La comunicación es fundamental para evitar problemas con ellos. Normalmente la persona se queda callada al incomodarse con su jefe, pero si yo como subalterno no le digo nada no puedo esperar que mi jefe sepa los problemas por los que puedo estar pasando. Lo mejor es mantener una relación de confianza y respeto con nuestros superiores que permita tumbar las barreras a expresarnos que las jerarquías en ocasiones imponen.

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