Se trata de un proceso formal en el que anuncia a la empresa el fin de su trabajo allí. Pero no sólo se trata de escribir que se va, sino también de agradecer y dejar las puertas abiertas.

La renuncia a una empresa no es algo que se deba tomar a la ligera, ni es cuestión de mencionarlo al jefe como si se tratara de una amenaza para que finalmente le ponga atención a sus requerimientos de aumento de salario o de cambio de funciones.

Renunciar es una decisión que se debe tomar con la cabeza fría, basada en un análisis profundo de la situación, las condiciones y, especialmente el futuro, dado que hay muchas personas que pueden tener poca paciencia y, ante la primera dificultad, buscan salir corriendo. Aunque también hay otros casos en los que definitivamente el ambiente o la carga laboral son bastante fuertes y pesados que pueden afectar la salud de la persona, lo que también es un indicio de que es hora de cambiar de sitio de trabajo.

Así, si definitivamente se dio cuenta que el lugar donde trabaja no es el suyo o si simplemente encontró una mejor oportunidad laboral, la carta de renuncia será un proceso con el que formaliza su despedida y el cual será archivado dentro de la empresa como parte del proceso de finalización del contrato.

Es por eso que se convierte en un documento clave porque en él también expresa su personalidad, su nivel de profesionalismo y las posibilidades que deja abiertas a futuro, en caso de que se creen nuevas oportunidades de trabajo allí mismo (“uno nunca sabe”, reza un popular dicho colombiano).

La charla previa

Recuerde que, dentro de lo posible, lo ideal es que usted anuncie a su jefe inmediato la situación, antes de presentar su carta. Esto ya se trata de una formalización, por lo que si presenta su carta sin “haber preparado el terreno antes”, puede considerarse como un acto desafiante, dependiendo de la persona que la reciba.

Para ello, procure buscar a su jefe en un momento en el que sepa que no estará ocupado ni estresado, que pueda estar de buen humor y con disposición a escucharlo. Pídale que lo escuche por un momento ycoméntele su situación, iniciando la conversación con un “me he sentido muy bien en mi trabajo” o “quiero agradacerle por todo”, para luego sí decir el “pero tengo una nueva oferta laboral que decidí tomar”.

Dependiendo del grado de confianza que se tengan, puede contarle detalles o simplemente limitarse a decir hasta qué fecha va a estar y que se pone en disposición para capacitar a la persona que lo vaya a reemplazar.

Luego de haber anunciado su renuncia, ya será momento de formalizar a través de la presentación de la carta a su jefe, el superior de su jefe (si es el caso) y al departamento de recursos humanos de la empresa.

Cómo escribirla

Una de las razones principales por las que es importante hablar previamente con su jefe es porque en la carta usted debe procurar ser lo más directo y formal posible, evitando dar explicaciones y ofreciendo los datos específicos, no solo para facilitar la lectura, sino para también mostrar una actitud profesional.

De acuerdo con The Muse, existen tres partes fundamentales en las que tiene que dividir su carta de renuncia:

1. Introducción básica: como se dice coloquialmente en Colombia: “no sea lambón”, es decir, no decore ni use demasiados adjetivos a la hora de dar la introducción. Recuerde que entre más simple, mejor. Diríjala a su jefe inmediato, con nombre y apellidos. De manera inmediata escriba que va a renunciar a su cargo (señale exactamente cuál era), con el tipo de contrato y desde cuándo lo inició.

2. Agradecimiento: procure mostrar una actitud de agradecimiento, describiendo algunas de las cosas que ha disfrutado, aprendido y la experiencia que vivió en el sitio de trabajo. Esto se hace, particularmente, para “dejar las puertas abiertas”, ya que su jefe se convertirá a futuro en una referencia laboral suya.

3. La terminación del contrato: finalice expresando su sentimiento de colaborar con la persona que llegue que asumirá su puesto y señalando la fecha en la que dejará definitivamente la empresa.

4. La firma: y su nombre, deberán ir acompañados de su número de documento. Al final, también puede añadir un pie de página si la carta debe ir con copia al gerente de su unidad o a recursos humanos.

Si necesita algunos ejemplos, aquí puede encontrar algunos:
– Modelo 1 (Por Modelo-Cartas)
– Modelo 2 (Por DT)
– Modelo 3 (por Actualicese.com)

Finalmente, sea porque deja un lugar en el que realmente disfrutó y le pesa dejar o porque no aguantaba más estar allá, la carta de renuncia será la última impresión con la que dejará el sitio y no sólo dependerá del contenido que usted anuncie en ella, sino también de la actitud que tenga cuando la vaya a entregar.

Cuando tenga la original y las copias, procure, nuevamente, buscar un momento a solas para entregársela a su jefe un par de días después de haber hecho el anuncio y, horas después, también deberá dejarla en recursos humanos.

Con esto, como se puede dar cuenta, renunciar prácticamente también es todo un arte y hay detalles que debe tener presentes para no generar discordias o una mala imagen. Así, aquí le enseñamos a renunciar bien, para saber qué decir, hasta dónde limitarse y cómo hacerlo.

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