suicidio animal

En 1984, el Illustrated London News publicaba una curiosa noticia, un perro negro intentó suicidarse dejando sus patas completamente quietas en vez de seguir nadando, un perro que, por cierto, sería  descrito como “valioso, hermoso y fino”.

Según la noticia, al ser rescatado, el perro se lanzó nuevamente al río y se quedó quieto esperando hundirse, para así completar lo que suponen, había sido su intención desde el principio.

La prensa reportó algunos otros casos similares poco tiempo después, una gata que se ahorcó en una rama al ver morir a sus crías y un pato que se ahogó a propósito.

puente donde los perros se suicidan
En Milton (Escocia) se encuentra el “Overtoun Bridge” conocido por muchos por el nombre de “el puente de los perros suicidas”.

Se sabe que los animales pueden sufrir, al igual que los humanos, pueden presentar problemas de salud mental como el estrés o la depresión, factores que pueden ser determinantes y que han contribuido lamentablemente al suicidio de muchas personas.

Pero… ¿los animales realmente pueden llegar a suicidarse?

Pensar y planear un suicidio requiere de mucha imaginación, de una  clara comprensión de nuestra presencia en el mundo y del mismo sin nosotros.

Tomas Suddendorf, psicólogo evolutivo de la Universidad de Queensland en Australia comenta al respecto: Nos preocupamos por muchas cosas cobre las que poco podemos hacer y experimentamos ansiedad persistente sobre cosas que tal vez no sucederán”.

suicidio masivo de ballenas
Todavía sigue siendo inexplicable el hecho de que muchas ballenas mueran varadas en distintas playas del mundo. ¿Suicidio masivo?

La mayoría de nosotros superamos esas preocupaciones y vemos el futuro de manera esperanzadora, sin embargo, para las personas que sufren de depresión el panorama futuro suele ser sombrío.

En el caso de los animales, expresan lamento, pero no le temen a la muerte como algo real, si no como algo potencialmente posible en situaciones que les representa peligro, comenta Ajit Varki, de la Universidad de California, también propone que los casos de aparente suicidio animal, pueden ser explicados de otras formas.

Según Varki, el suicidio es inducir tu propia mortalidad pero, cómo van los animales a hacerlo, si no saben que son mortales, esto hace del suicidio algo solo posible en los humanos.

El suicidio animal es ya un antiguo misterio. Hace más de 2.000 años Aristóteles comentó el caso de un semental que al enterarse de que se había apareado con su propia madre se lanzó al vacío.

la historia de Hachiko
Muchos conocen la historia del perro japonés llamado Hachiko que durante nueve años iba todos los días hasta la estación de tren para esperar a su amo que ya había muerto.

En el siglo II, en Grecia, se registraron algunos sucesos que calificarían como suicidios animales, perros que se dejaron morir de hambre tras la muerte de sus dueños, un águila que se sacrificó en donde fuera incinerado el cadáver de su dueño.

Desde la época victoriana, los activistas de los derechos de los animales, han buscado humanizar las emociones de los animales.

El investigador Antonio Petri, de la Universidad  de Cagliari, Italia,  afirma que, según estudios revisados, los casos de mascotas que mueren luego de que sus amos fallecen, es más por la interrupción del vínculo social, que por la decisión consiente de morir.

No estoy segura de el suicidio animal sea algo que la ciencia pueda responder” Asegura  investigadora Barbara King.

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FUENTEBBC MUNDO
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