Los consultorios médicos también están tratando cada vez más de llegar a sus pacientes en línea.

Esto no significa que tu médico se hará tu “amigo” en Facebook… al menos, no aún, escribe Shefali Luthra, de Kaiser Health News.

Las páginas públicas profesionales se están poniendo de moda. Algunos podrían enviarles correos electrónicos a sus pacientes. Sin embargo, los médicos no están listos para compartir fotos de vacaciones u otros detalles más íntimos con pacientes, o incluso aconsejar sobre medicación u opciones de tratamiento mediante chats privados.

Parte de eso podría cambiar a la larga. Un grupo, el American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG), hicieron algo completamente nuevo en sus más recientes lineamientos de redes sociales. Este ya no les aconsejará a sus miembros en contra de hacerse amigos en Facebook, en lugar de ello dejará que los médicos tomen la decisión.

“Si los médicos o profesionales de la salud tienen la suficiente confianza en la relación… realmente no consideramos apropiado tratar de prohibir eso”, dijo Nathaniel DeNicola, un ginecólogo-obstetra y asociado clínico de la Universidad de Pensilvania, quien ayudó a escribir los lineamientos del ACOG.

Para los pacientes, estar conectados con el consultorio del médico o un grupo de salud en Facebook podría ser una forma fácil para mantenerse al tanto de las noticias básicas sobre la salud.

Por ejemplo, un consultorio de ginecología y obstetricia con sede en Texas utiliza una página pública de Facebook para compartir consejos sobre el embarazo y cuidado de los niños. También se sabe que los consultorios comparten recetas saludables, noticias sobre investigaciones médicas y detalles sobre la programación de las vacunas para la temporada de gripe.

Históricamente, los grupos profesionales, entre ellos el Colegio Americano de Médicos y la Academia Americana de Médicos de Familia han desaconsejado la comunicación a través de páginas personales de Facebook.

La Asociación Médica Estadounidense señala que las redes sociales podrían ser una forma valiosa para difundir información sobre la salud, pero en sus lineamientos del 2010 instó a los médicos para que separaran sus identidades personales y profesionales en línea con el fin de “mantener límites profesionales”.

Encontrar maneras para utilizar Facebook y otras formas de redes sociales para conectarse con los pacientes —incluso si solo se hace por medio de páginas profesionales— encaja con una tendencia en la que los pacientes buscan más igualdad de condiciones con sus médicos, dijo Zack Berger, profesor asistente de medicina de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins y quien estudia las relaciones médico-paciente y las redes sociales.

El correo electrónico podría ser un método particularmente conveniente, aunque no deja de causar cierta preocupación. Eva Schweber, de 44 años de edad, le envía mensajes de correo electrónico a su médico de una cuenta personal y envía mensajes a través de un portal en línea, un sistema digitalmente más seguro que está siendo adoptado por un número creciente de consultorios. El portal, dijo, es para discutir, información específica y compleja. Ella le envía correos electrónicos a su médico desde su correo electrónico personal por asuntos menos privados: programar una cita, para recetas y para preguntarle si ciertos síntomas podrían requerir una evaluación médica.

“El correo electrónico no seguro es más fácil, ya que lo puedo enviar desde mi teléfono, mi tableta, lo que sea”, dijo Schweber, de Portland, Oregón.

Mientras tanto, las cuestiones de seguridad persisten.

Las plataformas de redes sociales no suelen ser digitalmente codificadas, lo que aumenta las probabilidades de un ataque cibernético o que la información se comparta con terceros. Las mismas preocupaciones son válidas para otras formas casuales de comunicación en línea, tales como el correo electrónico y mensajes de texto.

Eso significa que los médicos que tratan problemas de salud específicos con los pacientes a través de los mismos podrían infringir la ley de privacidad del paciente, conocida como Portabilidad del Seguro de Salud y la Ley de Rendición de Cuentas (HIPAA, por sus siglas en inglés).

Sin embargo, dado que la HIPAA fue escrita antes del auge del correo electrónico y de las redes sociales, posiblemente no aborda las preferencias o el comportamiento de los pacientes, por lo que podría ser sometida a revisión.

En el St. Cloud Medical Group con sede en Minnesota, los pacientes pueden seguir una página pública. Los médicos publican actualizaciones con consejos seguros y recordatorios de salud estacionales.

Julie Anderson, médico de familia que es parte del grupo, ve el valor de esta opción, pero no se hace amiga personal de los pacientes en Facebook. Más allá de la privacidad del paciente, dijo, ella teme eliminar ese límite entre sus vidas personales y profesionales, o que los pacientes busquen atención especial cuando está fuera de horas de trabajo.

“He sabido de compañeros que han agregado como amigo a alguien y les han hecho preguntas inapropiadas en línea, abusando de cierto modo del servicio”, dijo. “O abusando de… la amistad en Facebook, donde están pidiendo consejos médicos y tú ni siquiera eres su médico”.

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