La compra de DirecTV por parte de AT&T crea una megacompañía que amenaza con cambiar el negocio de las telecomunicaciones en América Latina, donde hoy reina la mexicana América Móvil.

Desde 1990, la estadounidense AT&T y la mexicana Telmex (hoy América Móvil) habían trabajado en llave. La primera compró 8,4% de la segunda, que luego controló el billonario Carlos Slim y juntos la expandieron por América Latina.

Esa sociedad llegó a su fin, pues de amigos van a pasar a ser competidores. Primero, AT&T compró el tercer operador de telefonía móvil de México, Iusacell, y ahora se acaba de quedar con DirecTV, el mayor proveedor de TV paga de la región.

El negocio, que fue por US$48.500 millones, no solo le abre de nuevo las puertas del mercado latinoamericano a AT&T (se había ido en 2003, vendiéndole su negocio regional a Telmex), sino que ubica a la compañía unificada como la plataforma de televisión por suscripción más grande del mundo, con 45 millones de afiliados, un millón de ellos en Colombia. Según Forbes, duplicará a la segunda más grande, Liberty Global, que tiene 24 millones suscriptores.

Para no tener conflictos con la compra, que fue aprobada por el regulador de telecomunicaciones estadounidense tras un año de estudio, AT&T vendió la participación de US$5.000 millones que tenía en América Móvil y se prepara para desplegar su negocio de telecomunicaciones en América Latina, sector en donde también reina su rival mexicana. En esta expansión, una de las fichas claves será el exministro de Comunicaciones colombiano Diego Molano, quien asesoraría a la multinacional americana.

Entre Estados Unidos y México, AT&T suma 132 millones de usuarios móviles, además de 16 millones de clientes de ultra banda-ancha, que son los servicios que podría expandir al resto de la región, aprovechando que DirecTV no solo tiene licencias para televisión satelital, sino también, en el caso de Colombia y Brasil, para el servicio de acceso a internet con tecnología 4G LTE. En el país su compromiso es tener cobertura en 57 municipios a 2019, desde los 29 que cubre hoy.

Un análisis del Wall Street Journal indica que para AT&T la adquisición de DirecTV no solo le da diversificación geográfica, sino también en su negocio inalámbrico en Estados Unidos, donde el crecimiento ha perdido fuerza por la saturación del mercado y la competencia.

De acuerdo con los resultados de 2014, los ingresos combinados de ambas compañías suman US$165.000 millones y podrían incrementarlos en la medida en que desarrollen el llamado “cuádruple-play”, que incluirá televisión, internet de alta velocidad, telefonía fija y móvil. AT&T ya lo ofrece en Estados Unidos. Definitivamente, el nuevo escenario de la pelea por la TV paga es Latinoamérica.

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