Este no es asunto nuevo, eso de trabajar de pie, más conocido como standing desk, ya tiene algunos años, incluso se puso de moda en Silicon Valley y llegaron a comparar las consecuencias de trabajar sentado con el tabaquismo.

Y es cierto que levantarse unas horas de la oficina resulta sensato en esta sociedad en la que el sedentarismo cada vez es más frecuente, sin embargo, como todo en exceso tiene sus consecuencias.

Estudios del American Journal of Epidemiology advierten que estar sentado durante largos periodos eleva los riesgos de mortalidad e incrementa el índice de enfermedades cardiovasculares, diabetes y obesidad.  Incluso, afirma el informe que la gente que se sienta la mayor parte del día tiene un 54 por ciento más de probabilidades de morir de un ataque al corazón. “La epidemia de obesidad se atribuye en parte a la reducción de la actividad física.  La evidencia indica que estando menos tiempo sentado, independientemente de la actividad física que se practique, mejora notablemente las consecuencias metabólicas de la obesidad”.

Estar sentados hace que se quemen menos calorías por hora y que parte de los músculos que se activan cuando estamos de pie no tengan ningún movimiento. Al parecer, ese ha sido el argumento más fuerte para que esta nueva tendencia se abra espacio en el entorno laboral de los Estados Unidos, sin embargo, aún hay opiniones encontradas. Aunque en el país, la tendencia no ha llegado con fuerza, por ahora les hace guiños a los escritorios colombianos.

¿Por qué no?

En 2011, un artículo publicado en la revista Time y que citaba la investigación del experto en ergonomía, Alan Hedge, señalaba que cambiar los escritorios tradicionales por una de estas mesas podría ser perjudicial para la salud, especialmente si se hacía de forma incorrecta. “Se sabe desde hace tiempo que trabajar de pie es problemático porque cansa más, incrementa de forma dramática los riesgos de arterioesclerosis y la carga adicional del sistema circulatorio, y también incrementa los riesgos de tener várices”.

Otra parte del debate la da el investigador de la Clínica Mayo en Arizona, James Levine, y lo centra en el movimiento más que en trabajar sentado o de pie. “Creo que es correcto decir que estamos en mitad del movimiento a favor de estar de pie, pero el énfasis debería estar en moverse. No quiero que la gente piense que debería estar parada y quieta como soldados. Esa no es una buena idea”.

En definitiva, trabajar o no con el standing desk pareciera ser más un asunto de equilibrio, pues estar por mucho tiempo sentado o de pie tiene sus consecuencias. En primer lugar, advierte el deportólogo Jorge Iván Palacio Uribe, que estando sentados la columna soporta más peso que al estar de pie, lo que lleva a degeneración de los discos vertebrales y la presencia de lesiones cuando se hace por mucho tiempo, razón por la que las pausas activas cada vez son más importantes.“

El estar parados todo el día también puede generar algún tipo de enfermedades, porque por gravedad, el retorno de la sangre del corazón se disminuye y hace que esta se quede más tiempo en los miembros inferiores, haciendo que se hinchen los pies, generando dolor y cansancio, además con la posibilidad de que se dañen las venas, haya insuficiencia venosa y en casos muy extremos formar coágulos y posteriormente, trombosis. Sin embargo, hay que tener claro que esa situación puede pasar estando también mucho tiempo sentado”.

Así las cosas, la actividad física, cualquiera que sea, es la tabla de salvación, pues en 2010 el British Journal of Sports Medicine señaló que hasta caminar por las escaleras para tomar una taza de café puede ser más útil que sentarse por largo tiempo .

¡Compártelo en tus Redes!

COMPARTIR