José María Licona ha luchado durante más de 20 años contra la psoriasis, un padecimiento que provoca un crecimiento desordenado de las células de la piel. La enfermedad, sin embargo, lo llevó a ser un emprendedor y hoy sus productos dermatológicos se comercializan en Turquía y Estados Unidos.

Después de recorrer distintos tratamientos médicos sin encontrar resultados, Licona decidió buscar e investigar por su cuenta alternativas para controlar la psoriasis. Lo logró con la ayuda de su hermano, que es químico, al crear un jabón de uso diario para controlar los síntomas de esta enfermedad. Cuatro meses después de comenzar a utilizarlo, el hoy empresario vio cómo desaparecían las manchas de su piel.

Dermabón

En el mercado desde 2005, Dermabón ha ganado paulatinamente mercado. Las ventas y la distribución no sólo han crecido en México, sino que ha llegado a Estados Unidos, Alemania y Turquía, donde ha tenido bastante aceptación. La empresa empezó su incursión con ventas en línea, pero ya cuenta con representantes y distribuidores autorizados en estos países.

Actualmente, en Turquía se venden alrededor de 1.000 jabones cada dos meses a un precio de 50 euros (alrededor de 53 dólares), mientras que en Estados Unidos se comercializan 150 productos al mes a un precio de 30 dólares. En la ciudad de Chihuahua, Licona vende su jabón en 300 pesos (unos 18 dólares), en la Botica Central. El producto se puede conseguir también en su página de internet, donde se manda a cualquier parte de México y del mundo, con un costo adicional que cubre el envío.

La página de Dermabón muestra estos resultados en personas que usan el producto.

Pero antes, el emprendedor requirió obtener la certificación de la Agencia de Alimentos y Medicamentos estadounidense (Food and Drug Administration) y la Kosher, que avala que los ingredientes y los procesos de elaboración del jabón siguen las normas religiosas judías.

Pero no fue el único reto. Al buscar más mercados, el fundador de Dermabón comprendió que era necesario, además de buscar la patente y registrar la marca, llegar a la sociedad médica, un grupo que no estuvo muy receptivo en las etapas iniciales de la empresa.

El apoyo lo encontró en la Escuela de Medicina del Tecnológico de Monterrey, Campus Chihuahua. Esta institución ayudó a la empresa a realizar el estudio del producto, que arrojó un resultado del 93% de eficiencia y con efectos secundarios prácticamente nulos para el grupo de 200 personas que probaron el jabón.

Por otra parte, las autoridades mexicanas otorgaron un aviso de funcionamiento a la pequeña empresa, sin embargo el registro ante la Cofepris se encuentra en trámite, ya que ésta alega que el producto debe tener una producción industrial. “Lo realizo en mi casa, con tres personas, de forma artesanal, no estoy en una etapa de poner una planta”, menciona el fundador de Dermabón.

No obstante, el mayor desafío de la empresa sigue siendo crecer y desarrollar su potencial en el mercado. “He aprendido como ingeniero que la producción para mí es muy fácil, pero me he topado con la mercadotecnia y posicionar el producto, eso es lo verdaderamente difícil”, reconoe Licona.

La empresa, además, fue reconocida con el premio FedEx ‘Crece tu Pyme’, que la empresa logística otorga entre más de 4,000 participantes. El premio asciende a 100,000 pesos para impulsar su desarrollo.

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