Cuando usted cree encontrar el amor de su vida, todo empieza a verlo rosa. Tiene una sonrisa en su cara por cada palabra o mensaje bonito que llega de esa persona que tanto quiere, empieza a imaginarse en ciertos escenarios y a hacer planes a futuro así como también busca estar todo el tiempo con esa persona.

Claro que también hay momentos difíciles, pero son los mismos que ayudan a fortalecer la relación y a permitir que se conozcan más. No obstante, cuando se trata de temas de dinero, es importante que desde el inicio se dejen las cosas claras, que se conozcan las fortalezas, las debilidades y los proyectos o inversiones que se quieren hacer a futuro.

A esto se le denomina “compatibilidad financiera”, porque cuando usted se da cuenta que la persona no es similar en sus percepciones de dinero, las cosas pueden empezar a fallar. En eso, el tema de la deuda es algo vital. De acuerdo con una encuesta de Go Banking Rates, uno de los principales puntos de quiebre (y hasta de fin de la relación) es, precisamente, cuando la persona hace gastos excesivos (37%).

Esto hace que se empiecen a adquirir  deudas más allá de sus posibilidades, generando malos hábitos de consumo y, a su vez, un sobreendeudamiento que hace que se destine la mayor parte de sus ingresos para pagar esas deudas, restándole espacio a cubrir las necesidades básicas como la comida el vestido o, en el peor de los casos, haciendo que ambos terminen metidos en esa deuda.

Las consecuencias

Esto conlleva no sólo al fin de una relación, sino también al daño de la historia crediticia de ambos y, a lo que se conoce como infidelidad financiera, que se presenta cuando alguno de los dos  oculta que tiene cierta cantidad de dinero, realiza compras grandes y pequeñas sin consultar al otro, esconde facturas, mantiene cuentas de ahorro o tarjetas de crédito secretas, miente sobre el nivel de endeudamiento o el monto gastado en un regalo, compra una propiedad a nombre de un familiar, sirve de fiador o adquirir deudas, todo ello sin consultarlo con la pareja, entre otros.

Según el diario The New York Times existen muchas relaciones  amorosas que al darse cuenta de que su pareja tiene serios problemas con el manejo del dinero, los conllevan a la terminación de la relación.  Otras, pueden llegar a sobreponerse a la situación, siempre y cuando hayan motivos de peso como, por ejemplo, deudas de la universidad o de una vivienda y que favorezcan la relación a futuro y la estabilidad.

Diversos casos de relaciones que se acaban o que continúan por deudas contraídas antes o en el transcurso de la relación amorosa existen en el mundo, pero que debe tener encuentra usted para evitar sobre endeudarse y afectar el patrimonio de la pareja FP se lo cuenta:

Estrategias

  • Sea sincero: con respecto a la situación financiera,  a pesar de que el tema del dinero es uno de los últimos temas hablados antes de llegar al matrimonio, se debe dejar en claro qué metas financieras tiene cada persona, pues si no se habla de esto, cada uno va actuar como le parece y si se llega a estar en dificultad económica, la relación puede verse afectada por no hablar a tiempo y solucionar el problema.
  • Hacia dónde van como pareja: es decir, se debe establecer qué se quiere comprar entre ambos, como propiedad común: las parejas de recién casados, por lo general, siempre quieren comprar casa, o carro, entre los dos deben definir que van a comprar y cuánto van a ahorrar en conjunto para lograr el fin.
  • Tratar de divertirse con poco dinero: las actividades de pareja pueden ser como pasar una tarde de película en la casa o realizar ejercicio juntos, actividades que no requieren de mucho dinero pero que hacen feliz a la pareja y les ayuda a ahorra dinero.

Según CNN, lo más importante es la comunicación que debe existir en la pareja con relación a sus finanzas: se debe saber cuánto gana cada uno, cuánto gasta cada uno, cuanto gastan en común y cuanto deben destinar a sus planes. Solo así se evita que una información financiera equivocada acabe con relaciones estables.

Cuando el dinero es el “amante”

Aunque le parezca extraño, una pareja puede terminar radicalmente no solo por infidelidad (porque existe un tercero en la relación), sino también por el dinero que, por estar en medio de un conflicto, genera un rompimiento o divorcio y, con ello, un dolor de cabeza, cuando debería ser una de las claves de la relación al representar una estabilidad o calidad de vida, ya que entre mejor equilibrio financiero exista entre ambos, mejor será el manejo de la economía del hogar y la relación sentimental.

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