La tan perseguida y buscada vacuna contra el virus respiratorio sincitial(VRS), una causa común de infección pulmonar en los niños más pequeños, podría estar más cerca de la clínica. Los resultados de un ensayo clínico de fase 1 en lactantes y los niños muestran que unavacuna que contiene una forma del virus modificada mediante ingeniería es capaz de estimular una respuesta inmune protectora.

Actualmente, no existe una vacuna contra el VRS, que causa entre 66.000 y 199.000 muertes al año en el mundo. La fabricación de una vacuna con un virus vivo modificado y debilitado, similar al que se utiliza para prevenir el sarampión, las paperas y la rubéola, requiere un delicado equilibrio: el virus debe ser lo suficientemente débil como para no hacer enfermar pero lo suficientemente fuerte como para inducir una respuesta del sistema inmune del cuerpo.

Sin embargo, a pesar de décadas de esfuerzos intensos no se ha logrado diseñar una vacuna eficaz, en parte porque los candidatos vacunales previos han causado efectos secundarios graves además de mejorar la enfermedad por VRS. Los investigadores creen que una vacuna segura y eficaz tendría que ‘domar’ el virus sin comprometer su capacidad para poner en marcha una respuesta inmune poderosa.

Ahora, investigadores de la Escuela Bloomberg de Salud Pública de Johns Hopkins (EE.UU.), coordinados por Ruth Karron, y sus colegas han desarrollado una vacuna viva atenuada del VRS usando un virus deficiente en una proteína llamada M2-2, una parte clave de la ‘maquinaria transcripcional’ del virus. Dicha supresión, explican en el artículo que se publica en «Science Translational Medicine», ha permite que el VRS produzca proteínas virales, incluyendo antígenos que tienen como función activar la actividad inmune, mientras que bloquean la capacidad del virus para multiplicarse. La vacuna, llamada MEDI M2-2,está fabricada a partir de una versión modificada genéticamente del virus a la que le falta el gen para la proteína M2-2, una proteína que actúa como un interruptor. Cuando se elimina M2-2, el virus produce más proteínas virales que desencadenan respuestas inmunes pero menos del virus infeccioso que hace que la gente enferme.

Vía nasal

En un ensayo clínico de fase 1 de adultos y niños, incluidos los niños no expuestos previamente al VRS, la vacuna, administrada por aerosol nasal, activaba una fuerte respuesta inmune sin ningún signo de enfermedad asociada a la vacuna. Los investigadores explican que han utilizado la maquinaria propia del virus para crear una vacuna que pueda proteger a los niños pequeños de la enfermedad por VRS. «Por lo que hemos visto en este pequeño estudio preliminar en niños pequeños, la vacuna está funcionando como esperábamos», añade la investigadora.

La vacuna, desarrollada por el Laboratorio de Enfermedades Infecciosas del Instituto Nacional de Alergia, Inmunología y Enfermedades Infecciosas (NIAID), se evaluó de forma secuencial: primera en adultos, después en niños de más edad que previamente habían sido infectados con VRS y por último bebés y niños más pequeños que no habían estado expuestos al virus. La vacuna se administró en gotas nasales, permitiendo el desarrollo de la inmunidad en la nariz (donde el virus inicialmente se afianza) y todo el cuerpo.

El estudio demostró que la vacuna que se está probando provocó más anticuerpos VRS en niños pequeños que una anterior candidata a vacuna contra el VRS. La investigación también produjo evidencia preliminar de que algunos niños vacunados presentaban fuertes respuestas de anticuerpos cuando se encontraron con el VRS en la comunidad, pero sin la enfermedad por VRS que requiere atención médica.

La investigadora añade que si estos datos clínicos iniciales son muy interesantes y nos hacen pensar de manera diferente sobre el desarrollo de vacunas vivas de VRS. «Si esta investigación se confirma podríamos estar a menos de una década de distancia de una vacuna viva atenuada segura y eficaz para el VRS».

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