5 causas del dolor vaginal y cómo solucionarlo

5 causas del dolor vaginal y cómo solucionarlo

El dolor vaginal puede resultar muy incómodo y molesto para las mujeres: al tratarse de una zona íntima, la sensación puede ser un poco más intensa. Los dolores en la zona pélvica se presentan de diversas formas y responden a múltiples causas. Lo ideal es asistir con un médico especializado que encontrará el diagnóstico adecuado y el tratamiento correspondiente.

Las causas del dolor vaginal son variadas, por lo que su tratamiento variará en función de la razón por la que aparezca.

1. Endometriosis

El dolor se presenta en la pelvis profunda y se extiende hasta la vagina. Suele presentarse como consecuencia de una inflamación en los tejidos pélvico-abdominales. Esto sucede cuando los nervios pélvicos presentan obturación.

Este tipo de dolencia es una de las más comunes y puede sentirse incluso en el vientre o en la zona de los ovarios. Se recomienda asistir al ginecólogo cuando empiezan a aparecer los síntomas.

EndometriosisSi el dolor se mantiene por seis meses, la endometriosis se convierte en crónica. Su tratamiento es más largo y puede tener consecuencias a largo plazo en la persona.

2. Vulvodinia

El paciente puede sentir ardor o una especie de punzadas en la vulva. Suele presentarse cuando se ha sufrido de una lesión en la zona durante el parto o durante una operación. Sin embargo, las personas que sufren de infecciones urinarias frecuentes también tienen riesgo de presentar esta condición.

En estos casos, no se encuentran lesiones visibles. También existe la posibilidad de que ocurra de forma espontánea. El dolor aparece durante relaciones sexuales, limpieza de áreas íntimas, o al vestir prendas muy ajustadas.

3. Vaginismo

Se trata de un problema que se presenta en la musculatura, superficial o profunda, de la pelvis. El dolor suele aparecer durante las relaciones sexuales, en el momento de la penetración. Esta condición muchas veces hace que llevar a cabo las relaciones sexuales sean imposibles.

El dolor también se presenta cuando la vagina tiene cualquier tipo de contacto. Incluso cuando se realizan revisiones regulares en el ginecólogo o durante la higiene personal.

VaginismoEl paciente presenta ardor y una sensación de peso en la zona afectada. Puede tratarse de un vaginismo primario, cuando la persona nunca ha sido capaz de finalizar las relaciones sexuales; o secundario, cuando es consecuencia de algún tipo de trauma que genera un espasmo en la pelvis.

4. Cistitis Intersticial

Está condición genera un dolor en el vientre bajo y la vejiga. Suele presentarse cuando la persona sufre de infecciones urinarias con frecuencia. Como consecuencia, la musculatura de la zona pélvica se debilita.

Se trata de una inflamación que evita que la vejiga trabaje de forma regular. Puede que se tenga una necesidad constante de ir al baño. También se presenta ardor y dolor cuando la vejiga está llena.

5. Prolapso genital

Ocurre cuando la ubicación de los órganos internos es afectada, y se presenta un descenso. La persona siente peso en la vagina y puede que no consiga generar un vaciado completo a la hora de ir al baño.

Hace que el paciente pueda sufrir de infecciones con frecuencia, y que presente dolor durante las relaciones sexuales.

Cistitis Intersticial¿Cómo solucionarlo?

El tratamiento varía dependiendo de la persona, sus síntomas y el tipo de condición que presenta. En especial, si se trata de una condición crónica o espontánea. Sin embargo, en la mayor parte de los casos, las dolencias pueden ser tratadas al relajar la zona con una serie de ejercicios fisioterapéuticos. Para ello, deberán ser especialistas, como en el caso de Suelo Pélvico, quienes trabajen la zona afectada para conseguir la mejor recuperación.

En ocasiones, también se recomienda modificar los hábitos de postura y de alimentación para llevar una vida más sana y evitar los problemas vaginales. La mayor parte de los ejercicios incluyen estiramientos, y debe consultarse a un experto antes de realizarlos.

Existen otras técnicas cuyo fin es aliviar el dolor al reducir la tensión en la musculatura del suelo pélvico. Algunas de ellas involucran calor, lo que podría aumentar una inflamación en el área. Por eso, es importante asistir con un especialista para que establezca el tratamiento más adecuado y personalizado dependiendo de las condiciones del paciente.

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