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En China basta con ser blanco y extranjero para tener la posibilidad de ganar algo de dinero sin demasiado esfuerzo, informa un artículo del diario ruso Republic, que analiza el negocio supuestamente floreciente de ‘alquiler de extranjeros’ en el país asiático.

Este oficio, que existe en China desde hace más de diez años, está basado en la creencia popular de que cualquier contacto con Occidente incrementa el prestigio de las compañías locales.

Cómo funciona el ‘alquiler de extranjeros’

De acuerdo a lo explicado por el diario, los “actores” pueden ser contratados por las empresas chinas para hacerse pasar por hombres de negocios, directores, expertos, músicos famosos o modelos. Las agencias inmobiliarias también contratan este tipo de servicios para que los extranjeros interpreten el papel de propietarios falsos de bienes inmuebles con el propósito de llamar la atención en los compradores chinos.

De los pocas exigencias básicas para los aspirantes es que sean blancos. Aunque también admiten extranjeros negros, pero, según reconocen los agentes intermediarios, les pagan menos.

Muchas veces, es suficiente con asistir a una fiesta o cualquier otro evento. Por ejemplo, una empresa en Pekín contrató como asistente del director a una estadounidense, cuya única labor consistía en acompañar al jefe a las cenas una vez por semana, recibiendo en cada una 150 dólares. La supuesta asistente cuenta que no sabía mucho sobre la compañía y “ni siquiera hablamos de negocios en las cenas”.

Otro estadounidense, residente también en Pekín, tuvo que actuar como vicepresidente de una empresa italiana de joyas que supuestamente estuvo asociada a una cadena china de joyerías por una década. En concreto, se ganó 300 dólares por viajar, al lado de dos modelos rusas, a una pequeña ciudad de la provincia de Henan, donde dio un discurso durante la ceremonia inaugural de una joyería.

En ocasiones, todo lo que necesita hacer el extranjero es permanecer en la oficina para que puedan verlo los visitantes por la ventana.

¿De qué sirve esto?

Generalmente, en China es ambigua la actitud hacia los foráneos. Por una parte, los visitantes de países occidentales son asociados con negocios, ciencia y tecnología. Por otra parte, se les considera arrogantes y egoístas, por lo que a menudo son tratados con cierta suspicacia.

No obstante, los estereotipos a favor son suficientes para que siga existiendo la demanda de extranjeros en China. Al ser contratados como empleados o falsos clientes, las empresas de ese país demuestran su trayectoria internacional, que al mismo tiempo les sirve como constancia de su reputación y prosperidad.

“Como decimos en China, la cara es más importante que la vida misma”afirma Zhang Haihua, autora del libro ‘Piense como chino’. Ella señala que “debido al alto desarrollo de algunos países occidentales”, la gente cree que son “más ricos”, y que “si una compañía es capaz de contratar extranjeros, debe tener mucho dinero y tener contactos muy importantes fuera de China”.

Los inconvenientes

Puede que parezca dinero fácil, pero trabajar como ‘extranjero en alquiler’ también tiene sus inconvenientes. Así, según manifiesta el director de cine David Borenstein, quien elaboró un documental sobre este negocio, el trabajo puede resultar “humillante”, dado que las personas “solo prestan atención a tu color de piel, y no a tu labor”, de tal manera que “te sientes como un mono en un zoológico”.

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