Los perturbadores análisis de aguas que te dejarán sin ganas de bañarte en piscinas públicas

Un estudio publicado por el Centro de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) bajo el título “Brotes epidémicos asociados al agua estancada recreativa” revela estadísticas un tanto asquerosas e inquietantes que nadie quisiera conocer sobre las piscinas públicas. Básicamente no todo el que tiene diarrea se abstiene de nadar en estas aguas.

El Centro de Enfermedades tuvo bastante tiempo para recabar la perturbadora información, 14 años para ser exactos, de 2000 a 2014. En todo ese tiempo, oficiales de la CDC reportaron 493 casos de infección relacionados al contacto con aguas recreativas en todos los estados de Estados Unidos y Puerto Rico. Ahora bien, el término “aguas recreativas” no es muy preciso, pues incluye piscinas, parques acuáticos y hasta centros tipo spa.

Es culpa del Cryptosporidium

Si piensas que 493 son pocos casos, es porque realmente la cifra es mayor. Estos se traducen en 27.219 personas enfermas. Pero afortunadamente la tasa de mortalidad es muy baja, tan solo ocho casos. Aunque quizá el detalle más desagradable de todo el asunto es que de esos 493 brotes infecciosos, un gran 363 fueron causados por patógenos y el resto por químicos en el agua. Y de esos 363, un desafortunado 58% está asociado con el Cryptosporidium, un parásito que se encuentra en la diarrea.

Este parásito, causante de los peores episodios estomacales en los seres humanos, se transmite por vía oral. ¿Cómo llega entonces a las piscinas? Sí, la respuesta es tan asquerosa como la imaginas. Y aunque las personas que están pasando por esos terribles momentos deberían pensar dos veces antes de darse un chapuzón, no siempre es lo que pasa, para la mala fortuna de los otros nadadores.

casos de infección relacionados al contacto con aguas recreativasMuchos turistas visitan hoteles y otras instalaciones donde hay piscinas públicas, esa puede ser la razón de que el 32% de los brotes se generen en piscinas de hoteles. Y, teniendo en cuenta la época del año, el 49% ocurre entre junio y agosto.

Duro de matar

Entre las muchas razones de que esto signifique un problema está que el Cryptosporidium no es un parásito que esté de acuerdo con eso de morir rápidamente. Al contrario, es capaz de sobrevivir siete días con los niveles de cloro recomendados, que de por sí son bastante altos. Eliminarlo por completo requiere de muchos días y de mucho cloro, que no es bueno para la salud y piel de los bañistas.

Si se sospecha de la presencia del Cryptosporidium, la recomendación del CDC a los propietarios de establecimientos es hiperclorar la piscina o implementar otros métodos como como los rayos ultravioleta. En cuanto a los usuarios de las piscinas, es imperativo que tomen una ducha antes de entrar al agua y definitivamente no hacerlo si se padecen problemas estomacales.

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