¿Qué debe hacerse en el caso de recibir una herencia?

Qué debe hacerse en el caso de recibir una herencia

En el mundo del derecho civil, una herencia es un acto jurídico a través del cual una persona, antes de su fallecimiento, deja especificaciones para que otros individuos, llamados herederos, puedan recibir sus bienes, obligaciones y derechos. El derecho de sucesiones es lo que regula las herencias en el régimen jurídico.

Muchas veces, después de la partición de la herencia, es posible que aparezcan conflictos. Es decir, los herederos perjudicados u omitidos por el fallecido pueden presentar reclamaciones.

Efectuar un testamento no es obligatorio en el sistema jurídico español, pero sí puede resultar conveniente, ya que es una forma saludable de atribuir los bienes sin que se generen los problemas.

Para comprender mejor la situación en el caso español, hay que recordar que el reparto puede hacerse de tres maneras. La primera es la partición voluntaria, realizada por los herederos que están de acuerdo.

Este caso se efectúa en escritura pública ante notario, lo que requiere la firma de los herederos para ser válida.

Cuando no se ponen de acuerdo sobre cómo repartir los bienes, hay que recurrir a la partición judicial. Las partes involucradas deben acudir ante un juez de primera instancia para que sea él quien realice la partición.

En el proceso, el juez designa un perito para elaborar el cuaderno particional para el reparto.

El tercer escenario es la partición que realiza un contador-partidor. Esta figura es  nombrada a través del notario si, por lo menos, el 50% de los herederos lo solicitan, o por el juez al iniciar el proceso judicial.

Asesoría legal

Para muchas personas, cobrar una herencia puede convertirse en una odisea burocrática. Es recomendable buscar asesoría legal para ahorrarse los dolores de cabeza. La situación de dolor por la pérdida del ser querido puede verse perturbada ante todos los trámites que se deben ejecutar.

Existen bufetes, como LEAN abogados, que se especializan en todo lo relacionado con el cobro de una herencia, asesoría para los familiares y en los procesos judiciales que deben afrontar los herederos.

Antes de empezar cualquier trámite, es necesario contar con documentos básicos: el certificado de defunción, el certificado de actos de última voluntad y certificado de contrato de seguro de cobertura de fallecimiento.

Una vez que estos documentos ya se han conseguido, debe determinarse quién tiene derecho a la herencia. Los dos casos que pueden presentarse son que exista un testamento por escrito o que no exista.

En el caso de que exista el testamento, hay que acudir al notario y que se indique el certificado de actos de última voluntad, lo que facilitará una copia autorizada del testamento.

Si no hay testamento, entonces hay que realizar una declaración de herederos. Si se trata de familiares directos, se debe efectuar la declaración a través de una notaría.

Valoración de los bienes

Cuando ya se ha establecido quiénes son los legítimos herederos, la siguiente fase es cuantificar los bienes y los derechos de la herencia. Aquí también hay que considerar las posibles deudas que tuvo el fallecido, que también son heredadas.

Una técnica que se utiliza para establecer el valor de los bienes es a través del precio medio actual del mercado, fijado por las comunidades autónomas.

La clave en esta parte del proceso es realizar un inventario de los bienes según su tipo.

Aquí pueden mencionarse los bienes inmuebles. Para saber si existen propiedades a nombre del fallecido, hay que recurrir a los Registros de la Propiedad o solicitar un certificado catastral.

Entre los bienes a inventariar, también se deben nombrar los saldos bancarios, valores sujetos a cotización, fondos de inversión, seguros de vida, usufructo vitalicio, ajuar doméstico y los vehículos.

Todo el proceso de la herencia queda asentado en un cuaderno particional, que es un documento de cierta complejidad, generalmente redactado por profesionales del área.

En el cuaderno queda establecido quiénes son los herederos, el inventario de bienes, de derechos, de deudas, qué le corresponde a cada heredero y la firma de todos los involucrados.

Un aspecto a tener en cuenta, si no se quiere tener problemas con Hacienda tarde o temprano, es el relacionado con los impuestos.

Los impuestos que deben pagarse son el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y el Impuesto sobre el Incremento de Valor de Terrenos de Naturaleza Urbana.

Cuando ya se han cumplido todos los pasos, es hora de recibir los bienes. Si se reciben bienes inmuebles, la recomendación es colocar las propiedades a nombre del heredero.

Los vehículos que se hereden hay que registrarlos ante la Jefatura de la Dirección General de Tráfico, junto con el documento de partición.

Los trámites relacionados con el cobro de una herencia pueden demorarse durante meses, por lo que se sugiere tener paciencia. Lo ideal es recibir la asesoría especializada de los abogados.

¡Compártelo con tus amigos!