La oportunidad perfecta para cambiar la historia de Colombia

Ariel Ávila, hace unos días presentaba una columna en la Revista Semana donde recordaba lo sucedido en el país en medio de la desmovilización de las autodefensas mientras Marta Lucía Ramírez era Ministra de Defensa, señalándola de querer obstaculizar el proceso de paz en busca de que no se investiguen sus omisiones en aquellos años. Un Artículo que recuerda a los colombianos el círculo vicioso en el que se ha encontrado la política del país en las últimas décadas, donde siempre se encuentran los mismos nombres pero en diferentes cargos; un error del cual la población es el primer culpable.

Entendido lo anterior, resulta necesario analizar la posibilidad de terminar ese círculo vicioso a partir del estudio de los actuales líderes políticos; iniciando por el Presidente Juan Manuel Santos, quien ha optado por continuar con sus ideas manifestadas al inicio de cada mandato a pesar de seguir incrementando su imagen desfavorable en los colombianos; pero es un hombre que al parecer no va a seguir involucrado en la política tanto como su antecesor.

Por su parte, frente a las próximas elecciones Santos no tiene un candidato que siga su línea política; la unidad nacional cada día se reciente más por las continuas disputas al interior de cada partido, el ejemplo de ello se ha visto reflejado en el controversial fast track. De igual forma el partido de la U se encuentra dividido hasta tal punto que han surgido informaciones que señalan un posible deseo de liquidar el partido a partir de la reforma que será debatida para aprobar el transfuguismo político sin sanciones; informaciones que han sido desmentidas por Roy Barreras y Armando Benedetti.

Sus dos candidatos eran Vargas Lleras y Juan Carlos Pinzón, quienes poco tiempo de dejar de hacer parte del Gobierno, comenzaron su populismo criticando con dureza las políticas implementadas por el Presidente; es decir ya aquí hay dos candidatos que no tienen ideales fijos sino que cambian por conveniencia y la población debería descartarlos, sobre todo a Vargas Lleras, quien es miembro de un partido político que se ha encontrado en la mira más por sus escándalos de corrupción y procesos penales que por aportarle algo bueno al país.

El otro líder político que se encuentra aferrado al poder y no lo piensa dejar porque ya se encuentra como el primero en las listas de Centro Democrático para el Senado, es el Expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien es el ejemplo perfecto del continuismo del circulo vicioso del que hablamos al inicio toda vez que su vida en la política viene desde los años 90s, quien al igual que Marta Lucía se opone a los acuerdos con las FARC, para que los militares investigados no hablen de todas las ejecuciones extrajudiciales o mal llamados falsos positivos, que ya tiene en la mira la Corte Penal Internacional.

Cualquier candidato de Centro Democrático aliado con un Senador como Álvaro Uribe no es lo que necesita el país en estos momentos y sería continuar con la polarización política actual. Otro líder que no se ha querido mantener al margen de la política a pesar de todos los errores en su mandato es el Expresidente Andrés Pastrana quien pretendió criticar el acuerdo de paz con las FARC que sí pudo lograr Santos, pero que su incompetencia no lo dejó a él lograrla en su momento; esto unido con su alianza con al que también le hacía oposición en su mandato, Álvaro Uribe; demuestran que un candidato salido de esta alianza debe olvidarlo la población colombiana.

Gustavo Petro es otro de los que tiene mejor imagen en toda Colombia menos Bogotá, producto de su muy controversial administración en ese distrito capital, pero que fue uno de los pocos que le hizo oposición a aquel Congreso que se vio marcado por las continuas investigaciones de congresistas relacionados con la narcoparapolítica; es un nombre que si bien ha sido permanente en los últimos años de la política, siempre se ha caracterizado por ejercer oposición con pruebas reales.

En lo que se refiere a la posible alianza de los “Ni-Nis” entre Sergio Fajardo, Claudia López (en caso tal de que gane la consulta en el partido verde) y Jorge Robledo; Fajardo es un candidato que se ha caracterizado por no haberse mantenido en la política colombiana de manera activa, fue gobernador de Antioquia, alcalde de Medellín e intentó la vicepresidencia con Antanas Mokus, y puede ser una opción viable; Robledo siempre ha hecho parte del Congreso de la República en los últimos años ejerciendo oposición con pruebas claves en diversos procesos judiciales e investigaciones.

Claudia López es nueva en el Congreso y ha hecho una excelente oposición, que ve reflejado las mismas ideas que la llevaron a hacer parte del movimiento de la séptima papeleta que culminó con la promulgación de la Constitución Política de 1991; por lo tanto es una coalición que si llegaran a unir fuerzas de manera permanente rompería definitivamente con el circulo vicioso.

Clara López es una candidata que se ha visto influenciada por la conveniencia, un ejemplo de ello fue dejar de hacer oposición para pasar a hacer parte del Gobierno que criticaba; Por otro lado, Alejandro Ordoñez utilizó la Procuraduría como su impulso para la campaña a partir de la investigación a posibles contrincantes, al igual que la utilización de los dogmas cristianos y terceros afectados por la ley de victimas como su principal arma para la campaña.

Falta ver quiénes serán los candidatos del partido político de los exintegrantes de las FARC, que si bien es cierto va a ser muy difícil que salgan victoriosos, pueden tener un alto porcentaje de esa población que no fue afectada y al contrario fue ayudada por sus sistemas de justicias, y se le sumarían las familias de todos los guerrilleros desmovilizados. El debate está abierto, ahora te toca a ti analizar.

Fredy Socarras

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