¿Cómo elegir un crucero?

Cómo elegir un crucero

Un crucero es un tipo de barco de pasajeros destinado a realizar viajes de placer por diferentes zonas acuáticas del mundo, realizando escalas. También se llama crucero al viaje en sí. Existen cruceros marítimos y también fluviales.

Los cruceros suelen realizar rutas por zonas turísticas inexplorables para mucha gente en otros medios de transporte. Al contratar un crucero se incluye la oferta completa: alojamiento, restaurantes, zonas recreativas y excursiones terrestres a lugares de interés cercanos a los puertos en los que se hace escala.

A continuación se explicarán los puntos más importantes a tener en cuenta a la hora de contratar un crucero.

  • De cuántos días se dispone, en qué fechas concretas y valorar el tiempo empleado en desplazarse hasta el puerto de donde parta el crucero. En caso de necesitar coger un avión, ser previsor ante posibles retrasos.
  • ¿Se viaja sólo, en pareja, en grupo o con hijos? Analizar las ofertas recreativas ofertadas a bordo para cada tipo de viajero. Consultar si existen o no zonas child free.
  • Escalas previstas.
  • Si se trata de una ruta programada, esto es, un viaje de temporada, o un crucero de reposición, en los que el barco se dirige de una zona turística a otra, por cambio de temporada. Los cruceros de reposición tienen precios más asequibles, y el interés de las escalas puede ser similar al de los cruceros de temporada.
  • La compañía de cruceros o naviera, su experiencia y su público objetivo. Muchas compañías se especializan en un tipo de viajeros: cruceros para familias, cruceros de aventura o cruceros adaptados a personas con movilidad reducida. Es lógico que las actividades y las visitas en tierra serán muy diferentes en función de a quién vayan dirigidas.
  • El buque de pasajeros: modelo y tamaño. Como norma general, las mejores actividades recreativas se ofrecen en los cruceros de más tonelaje, donde viajan más pasajeros que permiten amortizar una mayor inversión. Pero estos mismos grandes barcos pueden no poder acceder a zonas de la ruta, en especial si pensamos en cruceros fluviales. Los barcos de más de 20 años de antigüedad no serán tan confortables como los de una flota más moderna.

  • El tipo de alojamiento. Importantísimo tanto por el precio final como dependiendo del perfil del viajero y sus preferencias. Existen camarotes interiores, tranquilos y sin vistas, pensados para descansar; camarotes exteriores, con un ojo de buey o vistas, para quien desee disfrutar del paisaje no solo en cubierta; exteriores con balcón, en número limitado y con una creciente demanda; suites, la opción más lujosa por las dimensiones y los servicios extra que incluyen. Como norma general, intente que su camarote se encuentre alejado de la zona de máquinas y de sitios de mucha actividad del personal, como pueden ser la lavandería o la cocina.
  • Los idiomas que hablará el personal del crucero.
  • El precio final del crucero y qué se incluye. Pese a incluirse alojamiento, comida y actividades, algunos servicios premium se facturan aparte. En ocasiones, el billete no incluye la propina obligatoria. Esté atento a la posibilidad de obtener billetes a precios reducidos con reservas de última hora y a la moneda en que se paga el crucero, por los cambios de divisas.

Una vez seleccionado el crucero que más se adapte a sus requerimientos o deseos, ya solo le queda disfrutar del viaje.

¡Compártelo en tus Redes!