¿Crees en la Ley del Karma?

Crees en la Ley del Karma

Hablar de Karma es algo común hoy en día, se ha convertido en parte de la cultura popular. Sin embargo, es una creencia espiritual en religiones como el budismo, el hinduismo o el sijismo, que profesan los conceptos del dharma y el karma. El dharma es nuestra misión, y el karma como cumplimos con ésta, así si obramos bien y cumplimos nuestro dharma tendremos un nivel más alto de felicidad en la vida siguiente.

A pesar de que, la palabra karma es empleada comúnmente en los países occidentales, las personas no suelen conocer su verdadera procedencia ni significado en las culturas orientales. Las personas asumen la idea del karma como un régimen de castigo-recompensa, que se ha popularizado en el mundo occidental, donde más allá de lo espiritual, se convertido en un concepto abstracto análogo la suerte. Es en cierta forma, una manera de racionalizar las cosas malas que suceden.

Para las religiones orientales, especialmente el hinduismo, el karma es un aspecto primordial en la guía espiritual, ya que, a través de este su existencia presente y futura se transforma para bien o para mal. Su buen karma les permitirá ascender tras cada reencarnación hasta convertirse en dioses, el último escalafón espiritual.

La telaraña del karma

Si se considera el karma como una relación causa y efecto, también se debe comprender que ésta nos arropa a todos en conjunto, si haces algo positivo puede que no regrese a ti directamente, pero algo bueno podría sucederle a otra persona, puesto que estamos interconectados, y ninguna acción pasa sin repercusiones. Así pues, si somos corteses con el empleado de la oficina del gobierno, éste podría no ser particularmente amables con nosotros, pero sí con la siguiente persona; así mismo, si somos groseros, él podría pagar su molestia con otro sujeto.

En ocasiones, el efecto de la causa y efecto no parece muy obvio, pero siempre, siempre está allí. Entonces, ¿Cómo es posible que sucedan cosas buenas a los malos? ¿Por qué a los buenos le suceden cosas malas? Si, la vida puede parecer injusta a veces, pero en realidad es como una telaraña y cuando tiramos de un hilo, todos perciben la tensión. Entonces, la humanidad es un todo, y las acciones individuales tienen incidencia hacia distintas partes de este todo. Por lo tanto, es imposible concebir un karma individual, pues, cada “karma” es resultado de varias acciones particulares en la telaraña colectiva.

El común denominador de las religiones

Si consideramos el karma como acciones y consecuencias, es imposible pensar que se parece a los principios de muchas religiones que buscan moldear la conducta de sus seguidores a través de la recompensa a las acciones “buenas”. Lo bueno y lo malo varía de cultura a cultura, pero el moldeado del comportamiento social por los dictámenes religiosos no. En el cristianismo, el juicio final dictaminará con base a sus acciones quienes accederán al siguiente nivel: el cielo. Así mismo, un buen karma trae consigo la promesa de una mejor vida la reencarnación. El cristianismo no contempla el karma entre sus enseñanzas, sin embargo, la afinidad entre ambas filosofías en innegable.

Actualmente, la popular filosofía de la Nueva Era, ha suprimido las ligaduras religiosas, transformando el karma en una ley mecánica compatible con muchas religiones. Esto es principalmente porque la base ética del karma es la misma que la mayoría de las religiones. El concepto de karma sólo está formalmente en algunas religiones orientales, pero en los tiempos modernos convive con muchas religiones occidentales.

Pese a todo, el karma realmente señala que la vida es responsabilidad de cada cual. Tus circunstancias fueron creadas por ti. Tus pensamientos, palabras y acciones son tu responsabilidad, ya sea esta el preludio a una vida eterna, a una próxima reencarnación o la única y última oportunidad que tienes, eres el responsable de tu felicidad.

Ina Castro

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