Los desafíos que deben afrontarse ante la llegada de la Industria 4.0

Los desafíos que deben afrontarse ante la llegada de la Industria 4.0

La revolución industrial que comenzó durante la segunda mitad del siglo XVIII en Gran Bretaña y que transformó el panorama económico, social y tecnológico de la época, tiene en pleno siglo XXI un nuevo episodio.

Conocida como la cuarta revolución industrial o, simplemente, la Industria 4.0, la tendencia es un concepto que trata sobre la metodología para organizar los medios de producción.

El espíritu de este proceso es introducir tecnologías digitales en las fábricas para que sean más inteligentes. Se trata de una transformación que va aplicada a la industria y a la producción.

Es decir, la Industria 4.0 se refiere a la digitalización de los procesos en las fábricas. Esto se ha conseguido a través del uso de sensores y sistemas de información para que los métodos sean más eficientes.

El concepto es una completa digitalización de las cadenas de valor que integran tecnologías de procesamiento de datos y software inteligente, que abarca desde los proveedores hasta los clientes. La idea es poder predecir, planear y producir de forma inteligente.

Digitalización de las fábricas

Para alcanzar este objetivo se requiere un alto grado de automatización y digitalización en las fábricas, que los sistemas físicos estén conectados entre ellos para el intercambio de información.

Son muchos los retos que tienen por delante las industrias, que deberán mirar más de cerca esta forma de generar valor con sus productos o servicios. Los especialistas han comentado que los dueños de las empresas que subestimen este proceso pueden encontrar dificultades en el futuro.

No se trata del cambio de paradigma o la disrupción que han enfrentado sectores como el del transporte, los medios de comunicación o la música. El asunto va mucho más allá.

Tiene que ver con que la Industria 4.0 generará una mayor competitividad a las industrias occidentales ante el coste de la mano de obra, de la energía y niveles de compromiso social, los cuales serán mucho más elevados en comparación con las industrias de los países emergentes.

Ante toda esta dinámica que ha comenzado a desarrollarse, existe la necesidad de formar a nuevos profesionales capaces de identificar los factores a intervenir y, de esta manera, lograr que una compañía se transforme en una Industria 4.0.

Una de las primeras apuestas académicas en este campo es la que ofrece el Instituto Universitario de Tecnología Aplicada IMF, en conjunto con la Universidad de Alcalá. En la página web del IUTA, iuta.education, se puede encontrar toda la información relacionada con el Máster en Industria 4.0.

El programa académico aborda cómo la transformación digital y el emprendimiento tecnológico han impactado sobre la forma de producción en la industria moderna.

“Puesto que la aplicación de las nuevas tecnologías empresariales tiene que ir unida a cambios en el modelo de negocio y de producción, en el máster se profundiza en el análisis aplicado de estas nuevas herramientas”, explica la institución sobre el máster.

Plataformas conectadas

A través de la digitalización y el uso de las plataformas conectadas, la Industria 4.0 ofrece nuevos valores que deben ser tenidos en cuenta para un óptimo desempeño productivo.

Entre esos puntos fuertes se pueden destacar una mayor capacidad de adaptación a la demanda, atender a los clientes de forma personalizada y dar un servicio post-venta uno a uno con el cliente.

También existe la posibilidad de diseñar, producir y vender los artículos en menos tiempo, añadir servicios a los productos y crear series de producción más cortas.

Los expertos han conseguido identificar hasta 9 puntos clave que deben tenerse en cuenta en la Industria 4.0. Se trata de varios ejes en torno a los cuales se articula, y que el dueño de la empresa o el CEO deben trabajar para integrar las plantas de producción.

Estos factores son: el Big Data y el análisis de datos, el Internet de las cosas, la integración de los procesos, el cloud computing, la cultura, ciberseguridad, realidad aumentada, la robótica y la simulación.

Del mismo modo que ha ocurrido con otros procesos de transformación en las empresas, el verdadero desafío estará de nuevo en el recurso humano.

Con este panorama por delante, las empresas deben liderar el proceso de cambio, en el que el personal tendrá que trabajar en los nuevos entornos que estarán más conectados que nunca.

Aunque es posible que algunas tareas se realicen por medio de robótica o con algunos drones dirigidos a distancia por los humanos, las fábricas no estarán totalmente robotizadas.

Lo que sí es más probable que ocurra es un cambio en los entornos de trabajo, para que los nuevos procesos se desarrollen sin dificultades.

En todo caso, lo crucial en este proceso es que tanto el personal como la nueva tecnología puedan trabajar en conjunto, para ofrecer valor y una mejor atención al cliente.

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