El insólito caso de los Guevedoces

Cada localidad del mundo tiene sus singularidades, pero hay unas que sorprenden. En 2015, un investigador descubrió que, en un pequeño pueblo de República Dominicana, los niños cambian de sexo en la pubertad. En este lugar, que se encuentra en Las Salinas, una región al sur de la isla, los órganos sexuales de algunos hombres no aparecen sino hasta la adolescencia.

Tal es el caso de Johny, que había sido criado como una niña de nombre Felicita. A simple vista era una mujer, y su género estaba corroborado por sus órganos sexuales. Pero algo extraño pasó cuando cumplió doce años, su cuerpo tuvo un cambio drástico.

El extraño caso de los “Guevedoces”

Las historias de niños que nacen como niñas resultaron fascinantes para este investigador, que no dudó en emprender un viaje hasta el pueblo, que tiene como nombre Barahona, para comprobar de qué se trataba esta rareza biológica.

Se trata de Michael Mosley, quien hizo una investigación de esta región del Caribe. En un reportaje para la BBC, contó que se trata de una extraña afección que perjudica a una minúscula proporción de los niños que nacen en Las Salinas: alrededor del 1%.

Foto: Children of The Nations

A estos niños, que no les crecen los genitales hasta que llegan a los 12 años, se les conoce en la zona como “Guevedoces” o “machihembras”. Lo extraño de esta afección es que en sus primeros años de vida parecen unas niñas, y se crían como tal. Incluso se les escoge un nombre femenino.

El investigador explica que:

“Nacen con lo que pareciera ser una vagina, pero cuando comienzan a experimentar la pubertad sus testículos bajan y aparece un pene”.

Una vez que los cambios asociados a esta etapa del crecimiento culminan, los “Guevedoces” se convierten y viven su vida como hombres plenamente funcionales. Según explicó Mosley, en la mayoría de los casos las próstatas son más pequeñas.Aunque hagan una especie de transformación de hembra a varón, muchos “Guevedoces” conservan sus nombres femeninos. Esta condición también se ha manifestado en otros países como Turquía y Nueva Guinea.

El protagonista del trabajo documental de Mosley fue Johnny, un chico que contó su historia como “Guevedoce”.

Él dijo que llegó un momento de su vida en que comenzó a sentirse incómodo usando falda, y ya no quería jugar con las hembras. Le atraía más pasar el tiempo divirtiéndose con pistolas de juguete y varones de su edad.

Foto: ea.md

Los estudios de Imperato

Los cambios psicológicos y fisiológicos, aparentemente, llegan juntos. A Johnny le comenzaron a crecer testículos y pene. Pero, ¿qué explicación científica tiene? La respuesta la dio la endocrinóloga Julianne Imperato, quien hizo un viaje a República Dominicana en 1970.

La causa de esta transformación radical en algunos niños es una rara deficiencia en la enzima 5-α-. Sin ella el cuerpo no es capaz de crear la hormona dihidrotestosterona (DHT), lo que imposibilita el desarrollo de los órganos sexuales masculinos. ¿Y por qué aparecen en la pubertad? Por el aumento en los niveles de testosterona que, 12 años tarde, revela el verdadero sexo de los “Guevedoces”.

La confusión ocurre porque los genitales simulan ser un clítoris y un labio, como los de una vagina.

Los estudios de Imperato abrieron paso a la sintonización de la Finasterida, un fármaco que usan los hombres para combatir problemas de próstata y la calvicie.

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