Cómo Stephen Hawking pudo resistir más de 50 años una enfermedad mortal, pese a un pronóstico médico de 2 años de vida

Stephen Hawking, el renombrado físico británico responsable del estudio de los agujeros negros y otras teorías para explicar el origen del universo, murió el miércoles 14 de marzo de 2018, a los 76 años, en su hogar ubicado en la localidad de Cambridge, Reino Unido.

Pero su mayor legado, más allá de sus muchos logros científicos, fue el de haber luchado durante más de cinco décadas con una enfermedad considerada como mortal.

El científico logró desafiar los pronósticos de los médicos, que le aseguraron que no viviría más allá de los 25 años.

Y aunque su cuerpo quedó confinado a una silla de ruedas, no fueron sus limitaciones físicas las que impidieron que su ingenio saliera a relucir y elaborara algunas de las teorías más atractivas del mundo de la física actual.

Fue en 1993 cuando comenzó a notar que algunas partes de su cuerpo presentaban entumecimiento. Ese mismo año fue diagnosticado con Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad del sistema nervioso que provoca parálisis muscular progresiva.

Hawking tenía 23 años cuando le dijeron que padecía de ELA, y los médicos vaticinaron que tan solo viviría, como mucho, un par de años más.

El doctor Mel Barry, de la Asociación de Enfermedades Neuronales de Reino Unido, dijo que es “muy inusual” que Hawking haya logrado sobrevivir más de 50 años padeciendo esclerosis múltiple.

A los pocos meses de haber sido diagnosticado con la enfermedad Hawking se casó con Jane Wilde.

Asimismo calificó a la enfermedad como “misteriosa” y “complicada”. Además explicó que la mayoría de los pacientes llevan al menos un año presentando síntomas cuando son finalmente diagnosticados. Estos tienen una expectativa de supervivencia de uno a cinco años.

Entonces ¿cómo logró Hawking sobrevivir tanto tiempo con ELA?, teniendo en cuenta que los pronósticos de esta enfermedad no son nada alentadores.

Para entenderlo, es necesario primero hablar de la enfermedad en sí.

Enfermedad de Gehrig

Datos de la OMS revelan que tanto la Esclerosis Lateral Amiotrófica como otras enfermedades motoneuronales, afectan a dos de cada 100.000 personas en el mundo.

El científico Barry destacó que la ELA perjudica específicamente las células motoneuronales, que son las responsables del movimiento de los músculos.

La falta de estas células, continuó explicando el médico, impide que el cerebro controle el movimiento del cuerpo, haciendo que, por ende, los músculos dejen de funcionar correctamente.

Los primeros síntomas de que una persona pudiera estar experimentando alguna enfermedad motoneuronal es la dificultad para agarrar objetos y tambaleos al caminar.

Esos mismos fueron los que preocuparon tanto a Hawking que consultó con un doctor a la edad de 21 años.

Para los médicos es sorprendente que Hawking haya sobrevivido más de 50 años con ELA.

Durante una entrevista con la BBC, Hawking contó que una vez se cayó “sin razón aparente” en la Universidad de Oxford, cuando terminaba una de sus carreras. Fue su padre quien lo vio, ya cuando cursaba estudios en Cambridge, y lo envió a visitar al médico de la familia.

El aspecto más terrible para los pacientes con ELA es la baja expectativa de vida. Según la Asociación de Enfermedades Neuronales del Reino Unido, la mitad de los ellos muere en menos de un año tras el diagnóstico.

Los meses finales son los más difíciles, pues el cuerpo comienza a experimentar dificultades para hablar, tragar e incluso respirar.

La Esclerosis Lateral Amiotrófica también es llamada “enfermedad de Lou Gehrig”, un famoso exjugador de béisbol de los Yankees de New York que también la padeció, y que falleció a la edad de 38 años.

¿Y Hawking?

El de Hawking es quizás uno de los casos más emblemáticos de ELA. Luego que le diagnosticaron la enfermedad, a los 21 años, vivió por otros 54. Todavía los científicos no logran explicar por qué el físico duró tanto tiempo con tan terrible padecimiento.

Una de las hipótesis más lógicas la hizo un neurólogo de la Universidad de Pensilvania, Leo MacCluskey.

Stephen Hawking fue reconocido tanto en el campo de la física como por su lucha para sobrevivir a la enfermedad que lo aquejaba.

A su juicio, el caso del profesor Hawking demostró que la enfermedad tiene una proporción “increíble” de distintas variables. Si bien el promedio de vida de un paciente con ELA es de uno o dos años, hay que tener en cuenta que, dentro del mismo, también se encuentra la posibilidad de que por lo menos la mitad sobreviva mucho más tiempo.

Asimismo comentó que los pacientes con ELA, en su mayoría, fallecen por dos razones principales: la imposibilidad de respirar, cuando fallan los músculos que controlan la respiración; y por la mala alimentación, cuando fallan los músculos que ejecutan la función de tragar.

Si un paciente logra sortear estas dificultades, puede vivir un largo tiempo. Sin embargo, MacCluskey sigue considerando lo de Hawking como “un caso único”.

Más lento

Pero esta no es la única hipótesis sobre el fenómeno que significó que Hawking viviera 76 años. Hay otros científicos que apuntan a la hipótesis de que el profesor experimentó una forma “mucho más lenta” de avance de la esclerosis.

El neurólogo Neil Leigh comentó a la revista Medical Journal que “su caso es excepcional”. También aportó un dato muy relevante sobre la ELA en Hawking, y es que la enfermedad padece haberse detenido. De hecho, dejando de lado los evidentes impedimentos físicos, su salud era estable.

Pero de momento todo se basa en teorías, pues se ignora a qué intervenciones, tratamientos o asistencia médica se sometió el físico.

El haber vivido tantos años no hizo que Hawking no se enfrentara a las dificultades propias de la enfermedad.

El reconocido científico británico señaló que el campo de la física teórica era uno de los pocos espacios para trabajar donde su discapacidad no era una limitación para hacerlo.

Hasta la década de los 70 vivió una vida sin ayuda permanente, pero tuvo que recurrir a la silla de ruedas cuando su capacidad motora se vio más comprometida aún.

En 1985 experimentó uno de los episodios más críticos de su enfermedad a causa de una neumonía. El científico tuvo que ser sometido a una traqueotomía de emergencia, que le quitó el habla por completo.

Pero Hawking no se centraba solo en sus limitaciones físicas. Una vez dijo al diario estadounidense The New York Times lo siguiente: “He sido afortunado de poder trabajar en el campo de la física teórica, una de las pocas áreas en que la discapacidad no es una limitación para hacerlo”.

Con la ayuda de softwares y ordenadores, Hawking pudo continuar comunicándose con las personas a su alrededor. De hecho su voz robotizada era uno de sus rasgos característicos. Su caso definitivamente contribuyó a lograr avances sobre esta enfermedad.

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