Por qué se equivocan los árbitros de fútbol

Son días de numerosos encuentros deportivos, particularmente si se trata de fútbol: mientras que en Europa se disputan los octavos de final de la UEFA Champions League, con partidos de ida y vuelta; en Latinoamérica se juega la fase de grupos de la Copa Libertadores. Y generalmente, en estas importantes y reñidas competiciones, nunca faltan las polémicas por cuenta de las decisiones arbitrales.

Si bien en el fútbol se han comenzado a introducir herramientas tecnológicas para asistir a los árbitros en los partidos, durante estos son demasiadas las decisiones que un referee debe tomar, muchas de ellas basándose en el reglamento, pero otras, que no son pocas y casi siempre resultan equivocadas, son tomadas por cuenta de diversos factores que influyen en su cerebro. No olvidemos que ellos son humanos de carne y hueso como cualquiera de nosotros.

A continuación te presentamos algunas de las conclusiones científicas más destacadas relacionadas con el funcionamiento del cerebro de los árbitros de fútbol, mientras dirigen.

Determinaciones rápidas

Los colegiados deben correr tanto o más que los jugadores para no perder de vista ninguna jugada. Así entonces, necesitan tomar determinaciones rápidas y con el mayor acierto posible, para lo cual el cerebro recurre a atajos para resolver al instante los procesos mentales activos, algo que la ciencia denomina heurísticas. Sin embargo, también pueden conducir a errores sistemáticos.

El fragor del público

La tribuna sin duda es de gran influencia tanto para el desempeño de los equipos como para el trabajo arbitral. La presión que el público ejerza durante un encuentro a través de gritos y silbidos puede conducir al referee a tomar decisiones acomodadas al deseo de los hinchas. Esto suele ocurrir, por ejemplo, cuando amonestan a un jugador, o peor aún, cuando sentencian un tiro libre o un tiro penal.

Más sanciones a los de mayor altura

Más centímetros en la altura de un jugador pueden influir en los juicios del árbitro que, de acuerdo a las estadísticas, acostumbra a penalizar más sus faltas en comparación con un jugador de menor estatura. Esto ocurre por efecto de una asociación intuitiva, que cataloga a los más altos como los más agresivos.

El color de la camiseta

Según estudios científicos, los colegiados son influenciados por una idea generalizada popularmente en culturas occidentales, que percibe los colores oscuros como más pendencieros y dominantes. Por esta razón, estadísticamente, a los equipos que visten con este color de uniforme se les cobra mayor cantidad de sanciones.

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