El error Podesta (nunca subestimen el quinto poder)

El error Podesta (nunca subestimen el quinto poder)

Celebradas las elecciones autonómicas en Cataluña, la vida sigue igual. La mayoría del voto no ha sido independentista pero la mayoría de los escaños sí. Resulta baladí que el partido más votado, haya sido españolista, constitucionalista o europeísta. Todos aquellos que incomprensiblemente pensaban que estas elecciones solucionarían alguna papeleta se han quedado sin papel, porque su planteamiento ha fracasado, a no ser que el propósito fuera devolver a los secesionistas el poder que de facto nunca perdieron.

Y digo nunca perdieron porque el alcance de la palabra poder está infravalorado por los ingenuos y su significado está distorsionado por quienes cercanos al mismo viven alienados. ¿Acaso los medios de comunicación de masas no son poder?. ¿Acaso las fueras del orden no tienen capacidad para ejercerlo ?. ¿Acaso la facultad para enseñar o en su defecto educar no genera una poderosa influencia?. ¿Y qué pasa con la tradición? ¿los que la defiende y transmiten no acumulan poder derivado de su autoridad moral?.

No subestimemos la palabra poder. Se define como la capacidad para en el uso de la fuerza aplicar un determinado nivel de autoridad. Pero en este contexto vamos a darle otra legítima acepción: capacidad para influir de manera determinante en el devenir de los acontecimientos. Ergo todas aquellas instituciones que acumulen esa capacidad tienen poder. Subestimar eso no está en el decálogo de un buen estratega.

Exactamente fue lo que sucedió hace poco más de un año cuando nadie daba un dólar por la victoria de Trump. Nadie de entre los que se olvidaron de esa definición. Más del 90% de los medios remaban sin disimulo y con animosidad contra el candidato republicano. El resto del establishment hizo su trabajo, a excepción del equipo de campaña de Hillary comandado por un siniestro personaje; John Podesta. Ni él ni el resto de la comitiva se percataron del quinto poder, pensaban que con los cuatro primeros (los tres oficiales más los mass media) era suficiente. Se equivocaron.

Ese quinto poder es la Tradición. En un mundo globalizado ese factor (aún) mantiene su relevancia más allá de las grandes urbes y especialmente en zonas interiores de los EEUU, eso que se denomina la América profunda. Donde la globalización no lo permeabiliza todo, donde la gente mantiene la confianza en lo que es y fue, donde se vive en, por y para América; en definitiva donde se mantiene el sustrato y vive lo que entendemos por el americano de toda la vida (valga la expresión), ese perfil protestante, patriótico, soñador y bizarro.

Aún colean las declaraciones de la candidata demócrata diciendo que la mitad de los votantes de Trump eran deplorables. Señal de que o no sabía o no le importaba la procedencia e idiosincrasia de tales electores. En casi todos los Estados del interior la derrota fue inapelable aunque en algunos de tradición republicana era de esperar. Como inapelable fue el error de Podesta apelando a que el descontento solo no podía vencerles.  Efectivamente no fue solo el descontento, hubo razones identitarias y culturales; apareció el quinto poder, la Tradición hizo acto de presencia.

Volviendo al presente en las elecciones catalanas donde la batalla era constitucionalistas versus independentistas, era obvio que el margen temporal de maniobra era del todo insuficiente. El bloque constitucionalista no podía ganar en escaños solo podía hacerlo en ilusión, o ilusionismo. El efecto ilusorio de las movilizaciones previas en Barcelona por la unidad de España.

He aquí por qué no podía ganar: por un lado los medios de comunicación independentistas llevan haciendo propaganda décadas por si fuera poco por mor de la causa han seguido con su cometido gracias a la inestimable colaboración del Gobierno de España, que lejos de intervenirlos o cerrarlos, ha dejado que sigan disparando con encono y adoctrinando. Solo con eso la batalla estaba perdida de antemano. Pero de haber hecho falta, ahí ha estado nuevamente el quinto poder. En las zonas de interior; en municipios donde el cuarto no siempre se impone, está presente la tradición.

El nacionalismo no solo se hizo con los medios de comunicación, no solo tomó el mando ideológico de la educación con el beneplácito de todo el Estado, además penetró en la tradición, en el elemento capital de la misma: la religión. Lo hizo desde dentro. En los casi cuarenta años de democracia el clero ha comido del árbol del pecado nacionalista, reclutando para la causa hombres y mujeres cercanos al nacionalismo, un nacionalismo adoptado por la conferencia episcopal en Cataluña. Suele ser en las pequeñas localidades y demás zonas del interior donde más se resiste a la caída de fieles, donde el Catolicismo sigue siendo fuerte, Cataluña no es una excepción.

El activismo político más reciente del clero ha sido algo inaudito: comunicados por parte de los obispados, declaraciones altisonantes contra el Estado en las redes sociales por parte de obispos, presbíteros y monjas, homilías en favor del infame derecho a decidir, utilización de los templos para la celebración de votaciones ilegales, o la petición expresa a su Santidad de varios cientos de curas para que intercediera en favor del pruses.

Activismo que no es flor de un día, que había alcanzado cotas muy elevadas ya en el 2015: cuando después de abandonar temporalmente la vida monástica la monja Teresa Forcadés trató de entrar en primeras línea política nada menos que con Podemos, dentro de la corriente liderada por ella, Procés Constituent. Al final no fructificó su intento. Otra monja, Sor Lucía Carám, estuvo muy activa en la campaña para las elecciones del 2015 al lado de Convergencia y Unión, fue amonestada directamente por el Vaticano. En ese mismo año hubo tensiones dentro de algunas conferencias episcopales.

Prosiguiendo con acontecimientos previos a aquellas elecciones del 2015 (por cierto, con resultados semejantes a estas últimas), en una nota oficial publicada en la web de la Conferencia Episcopal Tarraconense el 09/07/2015, firmada por todos (y digo todos)los prelados de Cataluña recodaban “la legitimidad de todas las opciones” que se presentaban a las elecciones incluida la de la independencia, “su amor a la patria catalana” y “el deber de todos los ciudadanos de ir a votar pensando en el bien común.

Dos meses después, a principios de septiembre, un grupo de cristianos hacían un llamamiento a las aspiraciones nacionales de Cataluña a través de una carta abierta denominada “Manifiesto del Pacto Nacional por el Referéndum en Cataluña” se dirigían a los cristianos del resto de España en los siguientes términos: ”Instamos a los Gobiernos de Cataluña y del Estado español a superar las dificultades políticas y los apriorismos, y a alcanzar finalmente el acuerdo que establezca las condiciones y las garantías justas y necesarias para la celebración de un referéndum reconocido por la comunidad internacional, y cuyo resultado habrá de ser políticamente vinculante y efectivo”. La carta pueden leerla íntegramente en el blog cartacristianos.blogspot.com.es.

Desde tiempos inmemoriales no se recordaba una comunidad religiosa en España con ese nivel de fulgor por una cuestión política. Algo que no es fruto espontaneo del Espíritu Santo, menos aún después de que en el 2006 Rouco Varela en un documento eclesial calificara la unidad de España de “bien moral”. Las recomendaciones del Papa Francisco tampoco se quedaron cortas: “más atención a la sociedad y menos vencindad con la política”. El Papa era ya muy consciente del fuerte movimiento independentista católico que se había forjado, cada vez más descarado y fulgoroso. El asunto es cosa sería; según el barómetro de la Generalidad el 50,7% de los católicos catalanes votaría a favor de la independencia catalana en el caso de un hipotético referéndum. Cuestión a tener muy en cuenta. Así en las anteriores elecciones el voto hacia Junts pel Sí y las CUP agrupó al 40% de los católicos.

La tesis de la importancia de la Iglesia Católica en Cataluña en el movimiento independentista y en los resultados electorales puede tener su antítesis y por tanto puede ser discutida en base a la siguiente posición no exenta de fundamento:

a) Cataluña, en la actualidad, es una de las regiones de España más secularizadas; la media de España es un 70% mientras en Cataluña los católicos se mueven entre el 54,5% y el 60% según diferentes sondeos. Lo que hace la Iglesia en esta comunidad autónoma debería tener menos efecto que lo que hace en otras.

b) Los practicantes no alcanzan el 20% de los católicos encuestados. Año tras año los feligreses han ido disminuyendo y la asistencia es cada vez menor, luego cada vez es menos relevante lo que puede ocurrir en las sacristías. Sin embargo esta antítesis es muy cuestionable por las siguientes razones:

1) Las otras minorías religiosas mayoritarias, son mayoritariamente contrarias a la independencia (76,5% de evangélicos y 55% de musulmanes). Dentro de estas confesiones, que también llevan su tiempo establecidas en Cataluña, los partidos independentistas no son los más votados.

2) La Iglesia no solo puede influir a través de los templos: 2.1) la mayoría de los colegios privados son religiosos y favorables al independentismo. Oriol Trillas, abogado especialista en asuntos eclesiásticos escribía el 23 de octubre de este año en el diario El Mundo, lo siguiente, en su artículo Iglesia y Proceso Soberanista: “sin el adoctrinamiento en colegios religiosos no se habría alcanzado jamás el delirio independentista”. 2.2) En las organizaciones independentistas como ANC (Asamblea Nacional Catalana), que es una de las más importantes, existen a su vez asambleas cristianas que tienen un peso específico. En el caso de ANC el ala cristiana se denomina Cristianos por la Independencia, que aseguró que la iglesia definía la autodeterminación como un derecho reivindicable en nombre de la justicia. Por tanto hablamos de un conjunto de actividades pro-independentistas cuan diseminación afecta a practicantes y no practicantes. ¿y de donde han salido?,¿dónde tienen su origen?. Huelga decirlo.

3) Aunque el porcentaje de feligreses haya menguado, a lo largo de cuarenta años ha sido mucho más significativo de lo que es en la actualidad y la raigambre nacionalista tiene un recorrido larguísimo.

4) La Iglesia ha ocupado puestos de mucho peso en la Generalidad, el estrecho vínculo viene de muy lejos. En sus primeros años de gobierno Jordi Pujol nombró como director general de Juventud de la Generalidad a un sacerdote, Enric Puig encargado durante casi diez años de esas políticas, que consistían en estar al frente de la Fundación de Escuelas Cristianas de Cataluña, que representa el 60% de los colegios privados.

5) La pérdida continua de feligreses no es incompatible con una labor eficacísima a lo largo de los años en las parroquias en pro del movimiento independentista. Más bien es una de las consecuencias, es decir, en paralelo a la filtración del mensaje soberanista, el magisterio queda subyugado a la cuestión política convirtiéndose en un remedo de otras ideologías.

6) La Iglesia aún goza como institución de un elevado prestigio dentro de la sociedad catalana, prueba de ello ha sido su inestimable participación en el referéndum del 1-O, ofreciendo parroquias donde se utilizaron urnas y se contaron votos. Otra prueba de que parte de la doctrina social se basaba en el amparo de la autodeterminación.

El desapego de las fuerzas políticas autodenominadas constitucionalistas y en general del panorama político respecto a la comunidad cristiana en España ha dado vía libre al coqueteo y al maridaje con otras formaciones, en este caso con los partidos independentistas, algunos de base católica (o como mínimo muy cercanos a la Iglesia) como la antigua Convergencia y Unión. En esta cuestión en apariencia baladí tampoco ha hecho ningún favor el establecimiento del carácter aconfesional del Estado en la Constitución del 78 mientras los partidos independentistas jugaban sus bazas con el clero en Cataluña.

Resulta paradójico que la inmensa mayoría de los votantes de los partidos constitucionalistas en Cataluña, son católicos: El 71% en Ciudadanos, el 81% en el PP y el 60% en el PSC. En cuarenta años no ha habido un mensaje alternativo de los partidos constitucionalistas a la comunidad cristiana, no lo tenían, no podían tenerlo. Ellos mismos se lo habían arrebatado de antemano, quedando atados de pies y manos. Del mismo modo tampoco ha habido una política común con la Conferencia Episcopal para defender la unidad de España, más allá de los pronunciamientos de aquella.

El Catolicismo ha estado históricamente muy ligado a España y su unidad. De haber tenido esto en cuenta el régimen del 78, otro gallo hubiera cantado. Velar por el Catolicismo es velar por la unidad de España, así lo demuestra la Historia. Si ese mensaje hubiera calado hondo, partiendo desde la Constitución aprobada el año en el que en España nada menos que el 90% de los españoles eran católicos y el porcentaje de practicantes era mucho más elevado, España y Cataluña serían más católicas y la segunda mucho menos independentista, porque el Catolicismo ha sido capital a la hora de construir nuestro proyecto nacional desde que España existe como nación.

Obviar eso fue un gran error estratégico de un calado incalculable a la vista de los hechos. Factor que podía haber sido decisivo a medio y largo plazo para arrebatar a los nacionalistas el poder en el Parlamento Catalán. Queda demostrado que la Tradición juega un papel político y electoral relevante y que subestimarlo puede conducir a la derrota, más aún, a perpetuarse en la derrota. Un factor que fue invisible a los ojos de John Podesta, también a los ojos del Constitucionalismo laico.

Eduardo Gómez

Referencias:

http://www.periodistadigital.com/religion/espana/2017/11/03/los-catolicos-catalanes-fracturados-a-la-mitad-por-la-independencia-catalana-religion-iglesia-encuesta-espana.shtml

http://www.eleconomista.es/politica-eleconomista/noticias/8706152/10/17/El-independentismo-de-los-colegios-religiosos-de-Cataluna-es-una-bomba-de-relojeria-para-las-finanzas-de-la-Iglesia.html

http://m.eldiario.es/sociedad/Doctrina-Social-Iglesia-autodeterminacion-Catalunya_0_688381815.html

http://www.lavanguardia.com/politica/20150907/54436310731/obispos-catalanes-importancia-historica-elecciones-catalanas.html?facet=amp

http://www.lavanguardia.com/politica/20150908/54436337160/cristianos-catalunya-espana-comprension-proceso.html?facet=amp

http://cartacristianos.blogspot.com.es./

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