4 errores de traducción que tuvieron consecuencias históricas

4 errores de traducción que tuvieron consecuencias históricas

Se calcula que hay unos 7.000 idiomas en todo el mundo y el 90% de ellos solo los hablan 100.000 personas o menos. Por otra parte, entre 150 y 200 idiomas son hablados aproximadamente por un millón de individuos. Según la Unesco, unos 2.500 de los 7.000 están al borde de la extinción.

Estas cifras atestiguan la fabulosa habilidad que tiene el ser humano para comunicarse, pero también ponen de manifiesto el gran potencial de la incomunicación: Si solo dominamos una lengua, ¿cómo lograr que las personas que hablan los otros 6.999 idiomas nos comprendan? Por eso la traducción es tan importante y debe ser realizada por profesionales expertos.

Una mala traducción puede crear confusiones médicas, legales o científicas, afectar gravemente a la imagen de una empresa o provocar un accidente diplomático de gran envergadura.

En Pangeanic España son muy conscientes de ello y por eso todos sus traductores son profesionales nativos que tienen una dilatada experiencia en el sector. Ofrecen servicios de traducción de páginas web y de toda clase de documentación médica, legal, financiera, científica o técnica, en inglés y en otros idiomas. Realizan varios niveles de traducción: rápida, estándar y experta, además de un servicio de revisión. En su sitio web está disponible toda la información: servicios traduccion ingles.

Te contamos algunos casos ocurridos a lo largo de la historia que son una prueba de lo importante que es una buena traducción:

El traductor de Jimmy Carter (1977)

Durante un viaje del presidente de los Estados Unidos Jimmy Carter a Polonia en 1977, contrataron los servicios de un intérprete ruso que hablaba polaco, aunque nunca lo había traducido de forma profesional.

El traductor de Jimmy Carter (1977)
Jimmy Carter.

En aquel entonces, Polonia todavía era comunista y Carter quiso hacer un discurso amigable para ganar la simpatía del pueblo. Carter dijo: “He salido de los Estados Unidos esta mañana” y el intérprete tradujo: “He dejado Estados Unidos para no volver nunca”. Después, el presidente afirmó: “Estoy aquí para conocer vuestra opinión y comprender vuestros deseos de futuro”; el traductor dijo: “Estoy feliz por poder ver las partes más privadas de Polonia”.

Canales en Marte (1908)

Giovanni Schiaparelli, astrónomo italiano que dirigía en 1877 el observatorio de Brera, describió la superficie de Marte y creyó ver “continentes”, “mares” y “canales”. El astrónomo utilizó la palabra “canali”, refiriéndose a estructuras naturales que había sobre la superficie marciana.

Giovanni Schiaparelli
Giovanni Schiaparelli.

Sin embargo, Percival Lowell revisó su trabajo años después, en 1908, y este astrónomo norteamericano interpretó que los canales eran construcciones que algunos seres inteligentes habrían ideado para transportar el agua desde los casquetes polares. Este malentendido fue la causa de que popularmente se empezara a creer en la existencia de marcianos.

El caso de Willie Ramírez (1980)

Willie Ramírez, de 18 años, fue ingresado de urgencia el 22 de enero de 1980 en un hospital de Florida. Su familia tuvo dificultades a la hora de comunicarse con los médicos porque solo hablaban español. Dijeron al doctor que el chico podía estar sufriendo una intoxicación alimentaria, pero tradujeron erróneamente “intoxicado” por el término inglés “intoxicated”, que se emplea cuando alguien ha bebido mucho alcohol o ha tomado drogas.

A raíz de la confusión, el doctor diagnosticó una sobredosis de droga cuando realmente tenía una hemorragia intracerebral. Debido a la negligencia, Willie Ramírez quedó tetrapléjico. Después de eso, en el hospital comenzaron a contratar a intérpretes nativos.

Una palabra que valió la bomba atómica (1945)

Los países aliados en la Segunda Guerra Mundial presentaron la declaración de Potsdam en julio del año 1945, en la que fijaban las condiciones para la rendición de Japón y aseguraban que, de no hacerlo, se enfrentarían a “una destrucción total”.

declaración de Potsdam
Fotografía de una sesión de la Conferencia de Potsdam.

Kantaro Suzuki, el primer ministro nipón, dijo a los periodistas: “Sin comentarios. Seguimos pensándolo”. No obstante, Suzuki empleó el término “mokusatsu”, que tiene dos significados: “sin comentarios” y “lo ignoramos y despreciamos”. Los aliados interpretaron lo segundo y, diez días después, los japoneses descubrieron qué significaba “una destrucción total”.

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