El 65% de los españoles prefiere el vino en Navidad

El vino está considerado como una bebida elegante para celebrar buenos momentos, como cenas de aniversario o cualquier otra ocasión especial. Pero es en la época navideña cuando más aumenta su consumo.

Un estudio reciente ha revelado que al menos un 65% de los españoles bebe vino en Navidad, con una periodicidad de dos o tres veces por semana. La misma investigación detalló que solo un 35% lo toma menos de dos veces por semana.

El tipo de vino más popular entre los seguidores de esta bebida es el tinto. De hecho, un 53% lo prefiere, mientras que un 35% se inclina por el blanco, y solo un 10% por el rosado.

Aunque hay que tener en cuenta que cada vino se elige en armonía con la comida, incluso hay un término para referirse a ello: maridaje. Según los expertos, los vinos tintos son perfectos para la etapa del picoteo, los blancos son ideales para combinar con el marisco y los rosados para mezclar con pescados o carnes ahumadas.

Por otro lado, hay investigaciones que revelan el impacto positivo que tiene el vino sobre la salud, lo que lo convierte en un excelente acompañante para cualquier comida en todas sus presentaciones.

En la actualidad, comprar vino resulta mucho más fácil con la aparición y auge de las tiendas en línea. Tal como se observa en la web de Vinos Cutanda, es posible adquirir vino online de cualquier tipo, ya sea tinto, blanco o rosado, con tan solo un par de clics.

Un aliado para la salud

Un estudio realizado por La Sección Polifenoles, Vino y Salud de la IV Cátedra de Medicina Interna del Hospital de Clínicas “José de San Martín”, ubicado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, comprobó que consumir vino moderadamente es beneficioso para la salud. Esto es así porque 500 componentes que lo integran ayudan a prevenir enfermedades.

La ingestión diaria ideal es de 125 centímetros cúbicos de vino, en el caso de la mujer, y de 250 para el hombre. Sobrepasar las proporciones diarias recomendadas disminuye su efecto saludable.

Entendidos en la materia reconocen que el mejor momento del día para tomarse una copa de vino son el almuerzo y la cena, preferiblemente este último.

Hay que recordar que el vino es un excelente antioxidante. En la década de los 80, la OMS realizó un estudio en el que se pudo observar que los países como Francia, que presentan un alto consumo de vino, tienen menos muertes per cápita.

El jefe de la Sección del Hospital de Clínicas, Raúl Francisco, precisó que “los polifenoles presentes en la piel de la uva y el resveratrol ayudan a la prevención y reducción del estrés oxidativo”.

Los científicos aseguran que el vino tinto reduce la posibilidad de padecer alguna enfermedad coronaria, debido a que disminuye la producción del LDL (conocido como colesterol malo), y aumenta la del HDL (colesterol bueno).

Esta bebida también tiene efectos anticoagulantes, pues se comprobó que los consumidores esporádicos no cuentan con una gran cantidad de proteína fibrinógeno, que promueve la formación de coágulos en la sangre.

Asimismo, previene la aparición de aterosclerosis, equilibra la presión arterial, reduce la formación de cálculos renales y evita la aparición de Alzheimer, previene la gripe, minimiza la posibilidad de padecer cáncer de garganta e incluso previene la demencia y aminora el riesgo de sufrir artritis reumática.

Consejos para escoger un buen vino

Elegir el vino es todo un arte. Hay que tener en cuenta muchos elementos, sobre todo si se compra en línea, pues cada producto cuenta con su descripción y es imperativo saber de qué se trata cada detalle.

Lo primero es conocer los tipos de uva. Las más comunes son: cabernet sauvignon, merlot, la pinot noir, la shiraz, la malbec, la zinfandel y tempranillo. Cada una cuenta con un color y sabor característico, algunas más fuertes y otras más afrutadas.

Conocer cuánto tiempo pasó el vino en barrica (los contenedores donde se maceran) y la botella también es importante. La vida del vino va desde los seis meses hasta los 200 años. Un vino joven está unos 6 meses en la barrica y un tiempo variable en la botella; uno de crianza pasa seis meses en los contenedores y 18 en la botella; los de reserva permanecen 12 meses en los barriles y 36 en el envase, mientras que los gran reserva se quedan 24 meses en la barrica y 36 en la botella. A mayor tiempo, mejor será el sabor.

Escoger el vino según la ocasión y leer la etiqueta o indicaciones es otro paso esencial a la hora de la elección de uno que satisfaga el paladar, ya sea para la época navideña o para cualquier otra ocasión en particular.

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