la importancia de la resiliencia

Como una extraña coincidencia, 32 años después, en la misma fecha, el pasado 19 de septiembre nos sacudió nuevamente un sismo en México que ha generado no solo pérdidas materiales, sino más importantemente, pérdidas humanas y fuertes emociones.

Para algunos, ha significado revivir lo que hace más de tres décadas. Para otros, quienes entonces eran muy pequeños o quizá ni siquiera habían nacido, este fenómeno es literalmente, una sacudida brutal, abrupta, pues niños y jóvenes han partido y dejado una profunda huella en las almas de todos. Imagino el shock de sus padres, hermanos, abuelos, tíos, amigos y gente que los conoció. No hay palabras para describir el profundo dolor que deben sentir en estos momentos.

Pero las consecuencias emocionales de este sismo no solamente las padecerán quienes perdieron a sus familiares y amigos, sus casas, sus cosas. Todos hemos sido afectados de una u otra manera. Esta adversidad es sin duda una dura prueba que deberemos superar.

La resiliencia, definida como nuestra capacidad para superar las adversidades, será absolutamente necesaria en estos momentos. Será la única alternativa para seguir adelante. Pero ¿cómo ser resiliente de cara a lo que estamos viviendo hoy? Aquí algunas recomendaciones:

  • Date permiso de sentir tristeza, miedo, angustia, desesperación. Estas emociones son normales en estos momentos y no debes reprimirte. Permítete llorar.
  • Habla de todo eso que sientes y piensas en estos momentos. Hablar es una forma de liberar toda esa energía que se ha acumulado en las últimas horas.
  • Si puedes ayudar, hazlo. No te sientas obligado a acudir a rescatar personas si no sabes cómo hacerlo, mejor identifica de qué otra forma puedes ayudar: puedes realizar donativos, acudir a los centros de acopio, o generar recursos que ayuden a otros a superar la crisis. Cualquier opción que elijas, te hará sentir mejor.
  • Procura el autocuidado. Este tipo de situaciones activan nuestro sistema de alerta interno y es probable que tengas insomnio, pocas ganas de comer (o demasiadas) o experimentes síntomas como dolor, tensión muscular, taquicardia, etc. Las técnicas de relajación, la meditación y los buenos hábitos son este momento tus principales aliados.
  • Conserva la esperanza y el optimismo. Trata de ver este desafortunado evento dentro de una línea de tiempo. Como mexicanos, hemos demostrado que podemos salir adelante y sin duda este será un pasaje de la historia que aunque triste, nos fortalecerá como hace ya, 32 años.

“El hombre nunca hizo ningún material tan resistente como el espíritu humano”
Bernard Williams

Psic. Claudia Juárez

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