Por qué incluir el aceite de coco en nuestra alimentación

El aceite de coco agrega un toque de sabor a muchos alimentos populares, como verduras
salteadas, pasteles horneados y carnes selladas. Aún siendo rico en grasas, particularmente saturadas, este aceite ahora en auge presenta propiedades beneficiosas para la salud.

He aquí una breve reseña de sus características nutricionales, y cómo las mismas participan en el metabolismo y ayudan a preservar la salud:

Grasa y Calorías

Todas las calorías del aceite de coco provienen de la grasa. Aunque eso suena intimidante, los nutricionistas recomiendan consumir algo de grasa en la dieta, ya que la grasa ayuda a absorber vitaminas, proteger los órganos, crear varias hormonas y mantener la temperatura corporal dentro de un rango normal. Una cucharada de aceite de coco tiene aproximadamente 13.5 gramos de grasa total. Debido a que cada gramo de grasa tiene 9 calorías, una cucharada de aceite de coco representa alrededor de 120 calorías.

Contenido de grasas saturadas

El aceite de coco es rico en grasas saturadas. Si bien las grasas saturadas tienen mala reputación porque pueden elevar los niveles de colesterol y aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca, aproximadamente la mitad de todas las grasas saturadas presentes en el aceite de coco están constituidas por el ácido láurico . Esta sustancia tiene una composición química diferente a los demás tipos de grasas saturadas y puede mejorar los niveles de colesterol al elevar la lipoproteína de alta densidad o colesterol HDL (también llamado “colesterol bueno”).

El ácido láurico y otros triglicéridos de cadena media también presentes en el aceite de coco como el ácido cáprico y el ácido caprílico, se absorben pasivamente en el torrente sanguíneo, ahorrando energía y brindando una sensación de saciedad. A la vez tienen moléculas tan pequeñas que permiten una permeabilidad celular más efectiva para llevar energía a las células de manera inmediata, lo que evita que se almacenen como tejido graso en el cuerpo.

Como si esto fuera poco, estos triglicéridos de cadena media tienen, además, una función antimicrobiana y antimicótica, protegiendo al cuerpo de factores patógenos externos. Cuando las grasas saturadas se consumen con moderación durante un período, pueden ayudar a controlar el peso corporal y pueden reducir el riesgo de aterosclerosis.

Vitaminas y minerales

El aceite de coco no es particularmente rico en micronutrientes, aunque sí tiene pequeñas cantidades. Los nutrientes más característicos del aceite de coco son el hierro, que ayuda en el transporte de oxígeno por los glóbulos rojos, la vitamina K, que participa en la coagulación de la sangre y la vitamina E, una vitamina antioxidante que elimina los radicales libres y protege a las células del cuerpo del envejecimiento.

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