La inferencia de la tecnología en la sexualidad

La tecnología se está introduciendo en todos los estratos de nuestras vidas. Lo hace concentrada desde un único dispositivo como núcleo digital y nodo de conexión. Hoy en día ya se puede hablar indistintamente de “smartphone” y de “tablet” por lo que los denominaremos de forma genérica dispositivo móvil.

Por supuesto, en el terreno de la sexualidad también interfiere este dispositivo. Sin embargo y contra todo pronóstico, no está en las cosas que a priori podemos pensar. Según el estudio de la sexualidad #InformeToulouse, la mayoría de las personas no usan herramientas digitales u online para conocer y encontrar pareja. Se sigue haciendo como siempre, en la vida real, de forma analógica; saliendo de fiesta, a través de [email protected] y [email protected] Esto es simplemente uno de los muchos datos relevantes que se pueden extraer de los resultados de dicho estudio sexual realizando recientemente y que se puede consultar de forma libre y gratuita en esta dirección. (https://goo.gl/IDCyF7 )

Dentro de como la tecnología está cambiando la vida en todas las áreas, en el terreno del placer podemos hablar de un cambio de paradigma, una evolución de la sexualidad hacia la posexualidad. Hasta tal punto que las nuevas tecnologías se han implantado tanto en nuestras vidas que ya no es un fenómeno de las generaciones más jóvenes. Los adultos y las personas seniors también están modificando sus conductas más íntimas y relacionándolas con los dispositivos móviles.

La práctica del sexting

Como hemos dicho antes, el estudio #InformeToulouse es todo un referente y pionero en observar y monitorizar este tipo de relaciones con la sexualidad. Precisamente de ahí, también podemos hablar de un hecho concreto de estas nuevas modas. La práctica del sexting es el mejor ejemplo. Consiste en la acción de intercambiar por Internet, en especial desde dispositivos móviles y dentro de determinadas aplicaciones, imágenes propias (selfies) de contenido explícito para adultos. Por esta definición parecería que solo es para jóvenes que son los más adaptados al mundo moderno, pero el dato es que todas las segmentaciones por edades del estudio del #InformeToulouse han respondido de forma similar a que sí han realizado esta práctica en algún momento.

Concretamente ese dato es un 75% en el caso de los hombres y un 79% para las mujeres. Un 60% y 66% respectivamente si nos quedamos solo con las personas que lo realizan de forma habitual. Por enriquecer este dato, la mayor parte de las personas que realizan sexting son conscientes de los riesgos a los que se exponen y son capaces de hacerla tomando las medidas de autoprotección necesarias.

Como hemos comentado antes, esto está haciendo cambiar muchas percepciones de los individuos y pensamientos morales, es la posexualidad. Actualmente la privacidad está cambiando, las redes sociales contribuyen a que el concepto intimidad se diluya y se desvanezca. Este cambio está llegando por medio de este tipo de prácticas y de tendencias donde cada vez se ve con más normalidad la desnudez del cuerpo humano. La sexualización ya no tiene el mismo efecto, se ha normalizado, hemos estado unos años sometidos a tanta hipersexualización que podemos decir que en algunas personas se ha dado la vuelta el contador y comienza de 0. Un cuerpo desnudo no lleva asociada la carga sexual.

La sociedad está cambiando. Así es la vida que nos está tocando vivir, cambios muy rápidos, efervescentes, tiempos convulsos. Eso si, todos girando alrededor de la tecnología e Internet.

Las Experiencias de Toulouse

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