¿La Mona Lisa estaba infectada de sífilis?

El reconocido crítico de arte británico Jonathan Jones expuso una nueva hipótesis en un artículo publicado en ‘The Guardian’, según la cual detrás de la misteriosa sonrisa de La Mona Lisa se escondería una milenaria enfermedad infecciosa: la sífilis.

La fascinación por la famosa obra pintada por Leonardo da Vinci se ha referido siempre a la “personalidad evasiva” que comunica la mujer retratada, lo que ha generado diversas teorías de todo tipo que han intentando durante siglos explicar el misterio de este trabajo artístico.

Entre las diferentes conjeturas figuran la supuesta contratación de músicos y bufones por parte de da Vinci para hacer reír a La Gioconda y así dibujarla. Otras suponen que la mujer era un vampiro e incluso han llegado a considerar que se trataba de un andrógino.

Ahora Jones, tiene una nueva teoría: “tal vez La Mona Lisa tenía Sífilis”.

Según el escritor, que ha consultado varias fuentes del siglo XVI, una nota encontrada en un libro de contabilidad de un convento local registra una compra hecha por Lisa Gherardini, la mujer retratada en el cuadro, quien vivía en la ciudad italiana de Florencia junto con su esposo Francesco del Giocondo, un mercader de textiles y seda.

Otra perspectiva de Lisa, un bosquejo de la Mona Lisa atribuido a Leonardo.

Una compra misteriosa

Lo que allí compró Lisa, explica Jones, no era otra cosa que ‘agua de caracol‘ (acqua di chiocciole). El autor recuerda que le pareció cómico la primera vez que leyó esto, pues en aquella época se trataba de una sustancia utilizada para el tratamiento de enfermedades de transmisión sexual, entre ellas la sífilis.

Jones, quien segura haber examinado el tema, agrega que dentro del ‘Old Operating Theatre Museum and Herb Garret’ (museo británico de historia de la cirugía) se pueden observar muestras de recetas y entender la utilización de aquel remedio para la cura de infecciones venéreas en aquellos tiempos.

También sugiere que las sombras alrededor de los ojos de la mujer podrían ser un indicio de su estado”poco saludable”, mientras que la extraña luz verdosa que irradia La Mona Lisa podría ser un “miasma de la enfermedad”.

No obstante, Jones acepta que la sustancia pudo haber sido comprada por la mujer pero para otra persona, así como el hecho de que la nota sobre su compra apareció hasta diez años después de que posara para la pintura, en 1503.

La sífilis como referencia

En todo caso, el crítico asegura que para ese año Europa ya se encontraba sacudida por la sífilis. Algunas versiones indican que esta enfermedad fue traída por los marineros de Colón en 1492 mientras que en La Mona Lisa se muestra de fondo un paisaje de aguas y montañas lejanas, simbolizando así el Nuevo Mundo, algo que para Jones podría significar “el origen del secreto de La Mona Lisa”.

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