Los mejores tipos de té y sus propiedades beneficiosas

El té es una de las bebidas más populares que se toman desde la Antigüedad en muchas zonas de todo el mundo. Además, consumir una taza de té con frecuencia tiene una serie de beneficios para el organismo muy interesantes, además de ser muy reconfortante. A continuación, puedes encontrar los tipos de té más consumidos y todas las propiedades que tienen y sus beneficios para la salud.

Beneficios del té

El té es conocido por sus muchos beneficios para la salud. A continuación, repasamos los principales beneficios que tienen los distintos tipos de té a nivel general, desde el té rojo y el té verde natural hasta el té negro.

Uno de los mayores beneficios que tiene los diferentes tipos de té son sus propiedades antioxidantes. Los antioxidantes son muy importantes en la alimentación, ya que ayudan a combatir los radicales libres, responsables del envejecimiento prematuro, y además ayudan a prevenir algunas enfermedades, como la diabetes de tipo II e incluso algunos tipos de cáncer.

La hidratación es otro de sus múltiples beneficios del té, especialmente de las variedades que tienen una menor cantidad de teína. Se trata, por tanto, de una bebida muy hidratante, saciante y con un potente efecto digestivo.

Además, apenas tiene calorías, por lo que es ideal para tomar en dietas para perder peso, y para reducir la grasa.

Por otro lado, tiene efectos reforzantes del sistema inmunológico, gracias a su alto contenido en vitamina H y a los flavonoides, ayudando a tener un mejor estado de salud y a contraer un menor número de enfermedades.

Principales tipos de té y sus propiedades

El té verde es una de las variedades más conocidas y que más se consumen a nivel mundial. El te verde se realiza a partir de hojas no fermentadas, que se dejan secar después de cosecharlas y que son sometidas a un tratamiento especial de calor.

Se trata de un té que tiene una gran cantidad de vitaminas, entre las que destacan la vitamina A, C y E, además de minerales que aportan muchos beneficios al organismo.

El té verde es conocido principalmente por sus propiedades antioxidantes.

Es la variedad de té que tiene una mayor cantidad de antioxidantes, con lo que ayuda a retrasar el envejecimiento y la aparición de arrugas, y además también puede ayudar en la prevención de distintos tipos de enfermedades, como el colesterol alto o la hipertensión.

El té rojo es la siguiente variedad de té más consumida. Este tipo de té se consigue con las hojas semifermentadas, a partir de la planta Camellia sinensis, que procede de China.

Es conocido por sus muchos beneficios para el organismo y por sus propiedades curativas, en especial, por sus propiedades digestivas y diuréticas. También es una bebida estimulante y antihistamínica.

Las vitaminas más destacadas del té rojo son las vitaminas B, C y D, además de algunos minerales muy beneficiosos, como el potasio, el yodo y el magnesio. Por lo tanto, esta bebida ayuda a mejorar las digestiones y a depurar el organismo, evita la retención de líquidos, reduce el nivel de colesterol alto y ayuda a reforzar el sistema inmunológico.

El té blanco es una variedad de té, proveniente también de la planta Camellia sinensis, que produce grandes beneficios para el organismo.

El té blanco es conocido por su color claro, que se consigue al cosechar las hojas de la planta antes de que lleguen a abrirse, en el momento en el que tienen un color plata y después se secan para que eliminen el agua que contienen.

Uno de los elementos que más contiene el té blanco son los polifenoles, que tienen propiedades antioxidantes, por lo que este tipo de té también es conocido por sus propiedades antioxidantes, que actúan protegiendo a las células de los radicales libres.

Por otro lado, también mejora la concentración y la capacidad cognitiva, reduce el colesterol malo e incrementa las defensas.

En cuanto al té negro, es una de las variedades menos consumidas de todas, debido a su alto contenido en teína, aunque también tiene una serie de propiedades muy beneficiosas para el organismo.

Para conseguir el té negro, las hojas de la planta Camelia sinensis se cosechan y después se deben oxidar, ya que es cuando esta variedad de té consigue su sabor y su aroma característicos, más fuertes que en los demás tipos de té.

El té negro tiene beneficios, especialmente para la salud de los ojos y del sistema cardiovascular. Además, también tiene propiedades antioxidantes, ayuda a eliminar el exceso de líquidos, tiene un efecto saciante y tiene propiedades diuréticas. Por otro lado, el té negro ayuda a reducir los niveles de estrés y de ansiedad.

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